“Jamás es bueno reprimir los deseos”, dice Bárbara, una mujer transgénero

Bárbara Di Rocco es una mujer transgénero de 25 años. Nació en la ciudad de San Nicolás de los Arroyos, provincia de Buenos Aires. Desde pequeña descubrió que le encantaba escribir sobre su vida en un diario que su abuela le había obsequiado. Pasaba horas relatando en aquellas páginas lo que iba sucediendo en su vida. En 2013 comenzó a contar una historia inspirada en la suya: pasar de un cuerpo a otro había dejado sus secuelas y quiso plasmarlas en una historia que todos pudieran comprender.

“Hay cosas que una no puede borrar ni olvidar y antes de transformar el dolor en odio decidí cubrir las heridas y creer en el perdón como un arma sanadora. Así fue como mi vida terminó de florecer”, cuenta en la página en la que presenta Atigrado, un libro de cuentos para niños.

Una imagen del libro Atigrado

“A veces las expectativas de los padres no concuerdan con los planes que tienen sus hijos, es ahí donde se genera un quiebre y la opción correcta es aceptar lo que los propios hijos sienten y anhelan. Jamás es bueno reprimir los deseos, tanto propios como ajenos”, agrega.

En esta conversación con Boquitas pintadas, la autora comenta por qué escribió Atigrado, qué deseos la inspiran, qué experiencias atravesó y atraviesa desde que se asumió una persona trans.

- ¿De qué trata Atigrado?

- Es una ficción que trata de un personaje animado que quiere generar un cambio en su vida y le ocurren cosas que él jamás hubiera imaginado.  Me inspiré en muchas historias reales que enfrentamos las personas del colectivo lgbt al salir del famoso clóset que nos imponen.

- ¿Cómo es escribir para niños?

- Es muy reconfortante, ya se lo leí a muchos chicos y les resultó muy entretenido. Pude presentarlo en la feria del libro frente a muchos chicos y les encantó. Con toda su inocencia me preguntaban por qué al personaje del libro lo echaban de su propia casa. Y es algo que todavía yo me lo pregunto.  Nos bautizan, nos hacen tomar la comunión, nos festejan los cumpleaños y cuando querés acordarte por haberte convertido en trans, terminás pasando Navidad sola en una terraza. Era necesario para mí darle un mensaje de apoyo a algunos chicos: que cualquiera sea su adversidad, la venzan. Jamás leí un libro coherente en mi infancia, todo era ser una princesa boluda esperando un príncipe rico para vivir felices comiendo perdices. Quizás si en mi infancia hubiera tenido un libro así hubiera sido muy inspirador.

- ¿Cómo circula el libro? ¿Dónde se puede conseguir?

La autora, Bárbara Di Rocco

- Empecé vendiéndolo por mi cuenta a amigos, por facebook a conocidos y gente que realmente le gustó la historia y la quería compartir. Hoy lo vendo por medio de la página web donde lo piden y les llega por correo, también en algunas librerías donde lo ofrecí yo misma.

- ¿Cómo conseguiste una editorial para publicarlo? ¿o es una publicación independiente?

- ¡Uf! Lo mande a miles de editoriales, me consiguieron hasta una entrevista con editorial Planeta, pero todos decían lo mismo, ”lo leemos y te llamamos”. Ya me daba mucha bronca ver cómo quizás un libro de chimentos lo publicaban a los dos días y a mí me archivaban en el fondo de un cajón que seguro dice escritores amateurs. Así que decidí juntar el dinero suficiente para poder editarlo, pagar un dibujante, elegir el mejor papel para que sea un cuento bonito y los colores te atrapen.

- ¿Tiene que ver tu experiencia personal con el libro?

- Absolutamente, la mía y la de muchas. En mi caso mi relación con mi familia no era buena: todo explotó cuando llevé a mis primeros amigos gays a mi casa y en una ciudad chica como es San Nicolás de los Arroyos los puteríos vuelan. A mi casa llegaban todo tipo de comentarios…Que nos veían en la calle parados en las esquinas, que hacíamos fiestas promiscuas, que nos acostábamos con cualquiera y con eso mil cosas más.

Con mi papá nos llevábamos a los gritos hasta que un día abro la puerta de mi pieza y había un cartel que decía, ”EL VIERNES TE VAS”.

A todo esto era martes. Esa misma noche agarré la gillete, me depilé completa, base, delineador planchita y salí a la calle. Junté en ese entonces unos 300 pesos. Así hice hasta el viernes en que agarré mis bolsos y me fui.

Llegué a Buenos Aires con una mano atrás y otra adelante. No conseguía un laburo decente así que me animé a ir sola y sin conocer a  nadie a los bosques de Palermo.

En el libro a mi personaje le pasa lo mismo. Está iniciando un cambio y su propio padre lo echa de su casa y con mucho coraje recorre un camino que lo lleva a lo que es hoy su destino.

- ¿Cuál es tu postura respecto de los niños y la transexualidad? ¿Cómo se acompaña ese proceso desde pequeños?

- Yo creo que todo se tiene que hablar, hay que romper el tabú con la transexualidad. Es simplemente pasar de un rótulo a otro, no es que sos un futuro asesino o un psicópata: sos simplemente una persona que quiere cambiar su apariencia y que la respeten como tal. Por eso la gente se nos burla tanto. ”Que tenemos barba”, ”que parecemos tipos”, ”que tenemos voz de macho”, ”que nunca seremos mamá, sino papá”.

Porque en nuestro momento no se nos escuchó y, si hubiésemos empezado el cambio antes de la pubertad, todo sería diferente.

Los padres se asustan y les imponen el miedo cuando ven a sus hijos jugando con muñecas. Quieren que seas el goleador del grupo, el que tiene más novias del salón, el más machito del colegio. Y no tiene por qué ser así.

- ¿Te parece importante que los niños, sean o no trans, lean este tipo de literatura?

- Claro, el mensaje es para cualquier chico que quiera un cambio, para que cumpla con lo que anhela. Así sea un chico que quiere ser chef en vez de militar como su padre, una nena que pueda ser bailarina en vez de abogada como lo es toda su familia, lo que sea. Es importante escuchar a los chicos en lo que quieren y no frustrarlos imponiéndoles las cosas.

Es por eso que vemos tanta gente grande frustrada, infeliz y hasta malvada, porque en el fondo no se aman, no se sienten felices con lo que son porque nunca los dejaron ser y por eso no quieren ver felices a los demás.

- ¿A qué te dedicás? ¿Soñás con vivir de la literatura?

- Siempre hice de todo, diseño de indumentaria, diseño gráfico, desde que tengo 14 años que se ganarme mi platita y guardarla para mis gustos. Lo que más me deja ganancia hoy en día es la prostitución: me voy 10 días a determinada provincia, publico en Internet algunas fotos semi desnuda con mi número de teléfono y los clientes caen solos. Pero además de eso tengo mi línea de remeras estampadas y las vendo en algunos locales.

Vivir de la literatura me encantaría, ojala se dé. Escribo desde hace años y siempre que la gente leía lo que escribía me felicitaban. Me gusta escribir sobre sentimientos que nos atraviesan por vivir en una sociedad que muchas veces te juzga sin conocerte.

- ¿Algún proyecto en el que estés trabajando?

- Hoy estoy apostando todo a mi librito, cada vez que me dan un entrevista me siento feliz al ir y hablar y saber que quizás a una persona que me haya escuchado le haya cambiado un poco la forma de pensar. Me hace saber que cumplí mi objetivo. Hay mucho odio y poca tolerancia. Es lo único que busca mi libro, aceptación.

 

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Presentan una guía de salud trans y reclaman la reglamentación de la ley

“Tenemos la mejor ley de identidad de género, pero nos falta mucho como sociedad para dejar de mirar qué tienen las personas entre las piernas para relacionarnos”, resume el activista trans de la organización de la sociedad civil Capicüa Alan Otto Prieto. “Qué le hace pensar a un medicx que sabe lo que es una persona trans ‘completa’ o ‘incompleta”, se pregunta.

En un aporte a la discusión sobre la atención médica de las personas trans, este viernes 17 se presenta una “guía de salud trans”, un trabajo que se articuló con lo académico para llegar a este sólido documento de investigación que hoy empezará a circular como material de consulta. Está dirigida, en especial, a los agentes de salud, pero también será útil a los comunicadores y al público en general.

“La armamos porque sentimos que la información es poder y que sólo unxs pocxs de nuestra comunidad estaban manejando la discusión por el acceso a la salud trans y lo hacían con una mirada que sólo reconocía la necesidad del tratamiento hormonal y las cirugías”, comenta Alan. Y agrega que estas instancias son parte del proceso, pero enfatiza en que la ley tiene un espíritu mucho más amplio, por eso habla de “Salud Integral”.

El grupo redactor de esta guía son militantes de Capicüa y el grupo revisor es una diversidad de personas que transita los equipos de salud, activistas, investigadorxs, academicxs, abogadxs, entre otrxs.

Sobre el proceso de búsqueda y armado de esta guía, cuenta Alan: “Primero armamos un documento base con todos los capítulos que pensamos debería tener y luego enviamos una carta de compromiso de participar como revisxr y un tiempo para que nos envíen sus aportes, modificaciones, discusiones, etc.  Luego sistematizamos, discutimos y fuimos agregando los aportes que compartimos ideológicamente”. Señala que todo el material que se fue generando estará disponible en la página web de Capicüa, para que queden todas las posturas visibilizadas y que sirva para seguir discutiendo e intercambiando ideas.

Sin reglamentación no hay salud integral

Alan señala que, más allá de que en la Argentina se haya aprobado una de las leyes más progresistas del mundo en materia de identidad de género, hay un vacío debido a la falta de reglamentación de la ley. “En esa instancia debería establecerse cómo se aplicará la ley en su parte sanitaria”, precisa Alan. No es una cuestión menor. Y sugiere: “Es fundamental que esta reglamentación sea conjuntamente entre el Estado, las organizaciones y activistas, de lo contrarío seguiremos desconociendo los saberes de la comunidad trans y nuestras propias necesidades”.

Alan Otto Prieto, coordinador de Capicüa

La guía es un material que además de informar, también apunta a educar y concientizar sobre la realidad de las personas trans, un tema sobre el que recién empieza a hablarse y que para gran parte de la sociedad aún es observado desde preconceptos e ignorancia.

La palabra del dios médico

“Tenemos la mejor ley de identidad, pero nos falta mucho como sociedad para dejar de mirar qué tienen las personas entre las piernas para relacionarnos. Qué le hace pensar a un medicx que sabe lo que es una persona trans ‘completa’ o ‘incompleta”, dice. “Nos seguimos encontrando con médicxs que piden certificados psicológicos, excusándose de que una cirugía es complicada entonces la persona tiene que poder trabajar sus ansiedades, deseos, etc. Esto además de ilegal es mentiroso, porque cientos de personas que se operan de distintas cosas jamás fueron obligadas a transitar por un psicologx”.

El sistema está pensado para varones con pene y mujeres con vagina. A partir de la ley de identidad de género esa norma se modifica y con ella, se plantean cambios en los más diversos órdenes. Por ejemplo, un varón trans va al ginecólogo y es obligación que lo atiendan sin tener que contarle a medio hospital/clínica/obra social/prepaga cuál es su genitalidad. La guía plantea numerosas situaciones similares a ésta y propone capacitaciones en todos los ámbitos para que la ley de identidad de género sea un hecho más allá de que entró en vigencia hace más de dos años.

El equipo de activistas de Capicüa, felices tras la publicación de esta guía de consulta

Para concluir, Alan, feliz de tener el material en sus manos, dice: “La impresión y circulación de esta guía es un triunfo de la comunidad trans. En ella hemos volcado en palabras experiencias, ideas y sentimientos. Es un paso más en larga lucha que venimos dando por el reconocimiento y respeto de los derechos de la comunidad trans”. Y agrega: “Somos una generación que no se olvida de aquellxs compañerxs que dejaron de lado sus vidas para ir ganando espacios hasta alcanzar una ley nacional de identidad de género que no patologiza ni judicializa nuestras identidades, como sucede en otros lugares del mundo. No obstante, aún queda mucho por recorrer hacia el efectivo goce de la ciudadanía para la comunidad trans y es, en este sentido, que juntx a activistas, profesionales y organizaciones hemos concebido esta guía”.

El lanzamiento de la guía

En el mes internacional por la despatologización de las identidades trans, el colectivo de jóvenes LGTBQ Capicüa presenta la última edición de la Guía de Salud Trans, un material que propone una actualización del paradigma de los derechos humanos en el campo de la salud. Habrá una mesa-debate que contará con las exposiciones de la Diputada Nacional (MC) y actual coordinadora del Programa Nacional de Articulación Estratégica, Cecilia Merchán, la presidenta de Asociación de Lucha por la Identidad Travesti Transexual y fundadora de la cooperativa-escuela “Nadia Echazú”, Lohana Berkins, representantes del campo de la medicina nucleados en PH – Producción Horizontal e integrantes de Capicüa. El acto tendrá lugar el 17 de octubre a las 17.30 en el Auditorio de la Jefatura de Gabinete (Diagonal Sur 782, esquina Piedras).

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Qué rol tuvo el activismo gay y queer por el aborto legal

Historia de una desobediencia, aborto y feminismo. Ese es el título del último libro de la ensayista y periodista Mabel Bellucci, que “escapa (por suerte) a las tipificaciones disciplinarias y por ende resiste una lectura convencional”, como señala el prólogo del libro. Se trata de una rigurosa constelación de genealogías y cartografías de las luchas por el derecho al aborto en la Argentina, desde los años ’70 hasta la actualidad.

“Ningún libro da cuenta de todo”, se sincera Bellucci, no obstante, realiza un notable esfuerzo por plasmar a lo largo de sus páginas una pluralidad de voces y de recorridos transitados alrededor del “único lugar donde convergen todas las tendencias del feminismo”: el aborto.

En este post de Boquitas pintadas, nos detenemos  en un apartado del libro en el que Bellucci menciona el rol activo de militantes LGBTIQ y queer en esta cruzada “desobediente”.  En un acercamiento a este documento teórico potente, compartimos el extracto de un capítulo referido a esta participación activa de la que poco se conoce.

Mabel Bellucci, militante feminista

“Hacia principios de 1999, entre las filas del activismo de Buenos Aires surgió “la Coordinadora por el Derecho al Aborto”, una coalición política en la cual convergió una diversidad de agrupaciones feministas, de lesbianas, estudiantes, de sectores independientes de izquierdas. A partir de la constitución de este frente, la lucha por  la despenalización del aborto le ganó tierra al río”.

“Así, todas sus integrantes se arrojaron a organizar una intervención callejera para el 8 de marzo. Para ello elaboraron un documento fundacional: “Las mujeres reclamamos nuestro derecho a decidir y nuestros derechos laborales”. Entre tantas cosas planteaban lo siguiente: “El acuerdo entre la jerarquía eclesiástica y el gobierno nacional también continúa: aquella silencia sus críticas a la situación económica y social  y éste cuenta con la intervención de la Iglesia para sostener el equilibrio social. La moneda de cambio para ello son nuestros derechos, la garantía de que todo siga igual con la clandestinidad del aborto.”

“A partir de allí, dentro de la Coordinadora quedó plasmada una vocación de entrecruzamiento de miradas diversas en torno al aborto .Contra el viejo dictamen de “la biología no es destino”, de propio cuño feminista, se consolidó el armado de alianzas y coaliciones con experiencias tan disímiles como tradiciones e historias diferentes. Encarnaban otras formas de politizar sus especificidades y otras luchas pero fueron confluyendo”.

“Desde ya, significó un aprendizaje más que interesante, donde convergieron territorios heterogéneos que con anterioridad habían discutido hacia el interior de sus asociaciones el régimen heteronormativo para luego apostar a acciones micropolíticas. Por un lado, la comunidad LGTTB estaba comenzando a acompañar al activismo feminista en intervenciones callejeras, ya sea para el 8 de marzo como para el reclamo por la despenalización del aborto. Todo ello otorgó a ambos frentes una práctica de convivencia política, sin un anclaje ideológico de fondo que permitiría reservar la independencia necesaria de cada una de las partes”.

La fuerza arrolladora de las travestis

“Asimismo las lecturas de textos de teóricas clave facilitados por muchas de ellas hicieron lo suyo. Nadie puso en duda que el feminismo encarnaba el espacio de contención por excelencia. También, al activismo feminista le interesaba la apuesta desafiante de las minorías sexuales por su lucha decidida contra la discriminación. Durante los años noventa, las agrupaciones de travestis fueron las más flexibles para afinar acuerdos tanto con las lesbofeministas como con las heterofeministas. En realidad, las travestis traían consigo una fuerza arrolladora, además de representar un punto de quiebre en el arco iris de entonces”.

Portada del libro de Bellucci

“Estas cuestiones sirvieron de motor de ese magma de compromisos teóricos, políticos y experienciales –sea por parte de los colectivos de la diversidad sexual como de la militancia feminista– por la conquista del aborto legal. Cada grupo que se integró a la lucha fue a través de un acuerdo táctico pero también con objetivos estratégicos para enfrentar a un adversario en común y un cuestionamiento de toda la sociedad en su conjunto. Las coaliciones con travestis, gays y lesbianas como figuras con potencia “de fuga” de su lugar de origen, se fortalecieron por la incidencia del activismo queer que durante la década del noventa irrumpió con el propósito de explorar idearios, prácticas y materiales e hizo su desplazamiento desde los Estados Unidos a la Argentina, sin escala. Con la mudanza, lo queer- como sitio político sin delimitación de antemano y sin identidades estratégicas ni tampoco de una posición estática en tanto perspectiva teórico- crítica y como sustento de un accionar militante- se transmutó y se retorció en una serie de alternancias relacionadas con las luchas culturales locales de un presente reciente, pero también condicionada por experiencias políticas anteriores, como fue el caso del “Grupo Política Sexual”. Al rastrear tradiciones truncas del pasado inmediato, emergería la crítica al concepto de identidad llevada a cabo por el “Frente de Liberación Homosexual” (FLH) y, en especial, por Néstor Perlongher”.

“Durante los años noventa, los antecedentes del activismo queer se localizarían, al menos en Buenos Aires, hacia 1993, con la aparición del colectivo estudiantil de lesbianas y gays “Eros”–espacio de producción teórica y política de la Facultad de Filosofía y Letras- UBA – homónimo del grupo liderado por Perlongher en la década de los setenta. A ello, se acoplaba la constitución del FDA”.

“Para esa misma fecha se asentó esa incipiente apuesta con la declaración de solidaridad que había presentado la “Comisión por el Derecho al Aborto” con la lucha de la CHA para obtener la personería jurídica”. Mientras que en octubre de ese año, ambas agrupaciones organizaron un panel “El derecho al propio cuerpo y lo diferente”. Estos datos no resultaron menores: colocó de relieve el diálogo mutuo de convergencia entre grupos feministas y de la diversidad sexual para la transformación de los modelos existentes. También esta abigarrada mezcla de alianzas logró su punto prominente de complejas articulaciones político-culturales, de modos de organización, de historia y cultura política con la configuración de la Comunidad Lésbica, Gay, Travesti, Transexual (LGTT). Allí, Carlos Jáuregui instaló como práctica política coaliciones montadas con una diversidad de asociaciones, colectivos autogestivos y movimientos sociales –desde lesbianas, gays, travestis y transgéneros junto con partidos políticos progresistas, de izquierda anticapitalista a grupos de estudiantes, feministas, derechos humanos, sindicatos combativos– a partir de las Marchas del Orgullo LGTTB, que comenzaron su recorrido desde 1992 en adelante. En 1996, surgió el “Área de Estudios Queer y Multiculturalismo”.

Retomar a Perlongher

“Funcionaba en el Centro Cultural Ricardo Rojas-UBA y representó un centro experimental de coaliciones en términos de lucha hegemónica y de antagonismo. El Área se proponía  retomar una idea de Néstor Perlongher interrumpida por la dictadura, de articular las luchas de clase con las de género y sexualidad en un movimiento contracultural que se erigiera contra todas las formas de explotación, exclusión, represión y discriminación, en una alianza entre las izquierdas, las minorías sexuales y el feminismo”.

“Se trataba de producir alianzas políticas en la que los vectores diferenciales aparecieran en relaciones específicas, históricas y concretas. Así, estas propuestas entre tantas otras que se fueron explorando durante los años noventa, moldearon un activismo joven y fresco que, por un lado, revisaba el pensamiento feminista hegemónico y, por el otro, ingresó a su terruño la impronta política de la visibilidad pública desde comunidades con vectores diferenciales específicos. Se pedía entonces un reconocimiento para que estas cuestiones fueran más trabajadas en el interior de las colectivas desde la propia experiencia. Para el 8 de marzo de 1999, la Coordinadora expuso un documento que planeaba propuestas transversales de conquistas: “al luchar por revertir nuestra opresión en este mundo inadmisible, para lograr la libertad sexual, la libre opción sexual, el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, el derecho al aborto libre, contribuimos a afirmar la fuerza de aquellas y aquellos que queremos sacudir los pilares de esta sociedad patriarcal y capitalista y de esa manera transformarla”.

“Otra oportunidad fue el 28 de Septiembre de 2001. Se organizó un recital en Plaza Houssay frente a la Facultad de Medicina de la UBA –entre Córdoba y Junín– animado por “Lunática and Group”, “She Devils”, “Entre Coplas”, “Arbolito” y “Las Carmelitas en Calzas” bajo la consigna: “Aborto legal para decidir en libertad”.  Para esa actividad, la “Coordinadora por el Derecho al Aborto” presentó un documento denunciando la ilegalidad del aborto con argumentaciones similares a las precedentes, excepto con una diferencia de propósito al colocar un fuerte énfasis en la construcción de alianzas: “No deleguemos nuestra capacidad de decisión. Despleguemos nuestro poder, nuestra proyección y nuestra voz junto a las de otras y otros grupos de las minorías sexuales convergiendo en un futuro común”.

“Voces sobre el aborto”

“Pasado un año, el 24 de Octubre, el Área de Estudios Queer propuso un taller asambleario “Voces sobre el aborto”. La idea no consistía precisamente en volver sobre los viejos vicios y discusiones bizantinas en torno a las conocidas controversias que se disparaban en el interior de los colectivos y agrupaciones que luchaban por el derecho del aborto. Las personas convocadas reflexionaban de acuerdo a los parámetros presentes: “Después de tantos años de protestas callejeras y activismo de compañeras de diversas tendencias, es necesario interrogarse sobre las razones del estancamiento o, incluso, del retroceso de dicha demanda como reclamo social colectivo”. De allí que la pregunta disparadora para este taller asambleario fue “¿Por qué no se logró articular un frente político y cultural de lucha por el derecho al aborto?”.

“De esta manera, invitaban a todas y a todos al aporte de ideas renovadoras, coaliciones con otros frentes, movimientos y agrupaciones, testimonios y cuestionamientos sobre lo recorrido y lo no recorrido. Al activismo queer le resultaba imprescindible la presencia de feministas y de agrupaciones de mujeres, de gays, lesbianas, travestis, de derechos humanos, profesionales, asambleístas, piqueteras/os, integrantes de partidos políticos y sindicatos, centros de estudiantes, cartoneras/os, artistas, ahorristas, periodistas, intelectuales; ocupaciones varias, obreras/os de fábricas y establecimientos autogestionados”.

Campaña Nacional x el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito en CABA

“Así, sin demasiadas vueltas se compartió el debate con todos los espacios abiertos a alianzas heterogéneas entre saberes teóricos y militancias de trinchera que anticipaba la complejidad y las nuevas vertientes de coaliciones comprometidas alrededor de esta demanda puntual, formalizadas a partir de 2005”.

“El 3 de diciembre de 2000, la “Coordinadora por el Derecho al Aborto” hizo su ingreso de ceremonia con una charla bajo el nombre “¿El aborto es solo una cuestión de mujeres?”. La actividad se llevó a cabo en el primer piso de la Unión de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires (UTPBA) en la sala “Gregorio Selser” el querido profesor, periodista e historiador argentino. El panel estaba constituido por Flavio Rapisardi –activista queer y de la CHA–, Norberto Inda –psicoanalista y profesor universitario–, Ricardo Zambrano –médico sanitarista e integrante de la FNS y de la CTA – y Alejandro Geoffroy Lassalla– abogado. Este debate transversal provocó cantidad de zapateos y disputas en juego. En aquellos momentos, tal mesa significaba una de las primeras oportunidades que referentes relevantes del arco de la comunidad homosexual, integrantes de la CTA, grupos feministas junto con izquierdas independientes, se sumaron a una actividad que se caracterizaba por un dato peculiar: las voces que intervenían eran varones atentos a la cuestión. Un modo diferente de abordar las clásicas campañas del “Yo aborté”.

“No cabía dudas de que ese era el camino correcto en función de las experiencias adquiridas a través de las diferentes solicitadas a favor del derecho a decidir que se publicaron a lo largo de la década de los años noventa, más el acompañamiento comprometido desde los colectivos de las minorías sexuales en las acciones de trincheras que las feministas impulsaban en pos de la libertad de interrumpir un embarazo. Asimismo, varias agrupaciones estudiantiles tanto de la Facultad de Filosofía y Letras como de la Facultad de Ciencias Sociales -UBA se encontraban sondeando en esa misma dirección”.

El aborto, ¿sólo una cuestión de mujeres?

En aquella oportunidad, si bien esa mesa debate “¿El aborto es sólo una cuestión de mujeres?” se pensó como un acontecimiento exploratorio, al final terminó en una muestra de resistencia al cambio e, inclusive, de estallidos de enojos de una cantidad de algunas feministas porteñas. Ellas no concebían que un frente de pares propusiese una actividad de varones para que hablasen en voz alta sobre un tema considerado como propio. En realidad, el ambiente ya venía caldeado con una cascada de cuestionamientos hacia quienes exploraban una amalgama de articulaciones que permitirían extender las propias fronteras del feminismo. Se planteaba una apertura de campos que traspasaría la condición misma de las mujeres. De allí que no existía una única y sola explicación para dar cuenta de los largos altercados a la hora de llevar a cabo nuevas alianzas e integraciones dentro de sus filas”.

“Mientras tanto, Rapisardi hacía un paralelo entre la homosexualidad y el aborto en relación al carácter clandestino y a la ausencia de reconocimiento al planteo de decidir en libertad. Para este activista, el mandato de la maternidad obligada representaba una imposición de la heterosexualidad como régimen político; del mismo modo, tal hegemonía regulatoria se ejercitaba también sobre el mundo de la diversidad sexual. Por último, las condiciones de desigualación y subalternidad de las mujeres como de las minorías sexuales constituyó el grueso de su intervención, dado por su entraña de activista homosexual como por sus prácticas queer”.

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“Lo cierto es que en aquellos años no solo la incorporación de varones causaba escozor a las mujeres sino también hubo estampidos de estruendos con el ingreso de la comunidad travesti transexual al feminismo y, en especial, cuando se integraron a la lucha por el derecho al aborto”.

“En 1999, Lohana Berkins, presidenta de la “Asociación de Lucha por la Identidad Travesti-Transexual” (ALITT), hizo su entrada de gala a las filas feministas porteñas, apenas finalizó el VIII Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe llevado a cabo en Santo Domingo. El testimonio de esta luchadora marca su recorrido y el protagonismo público adquirido: “Hacia 1995, cerca de la Facultad de Ciencias Sociales, hubo unas jornadas que hicieron un grupo de jóvenes y nosotras participamos de manera espontánea. Una de las personas que habló fue Pastora Campos, integrante de la “Comisión por el Derecho al Aborto”. En esa ocasión, escuchamos un discurso claro con argumentos sólidos sobre el aborto ilegal y sus consecuencias. Por primera vez, alguien explicaba con tanta consistencia y profundidad sobre el tema. Allí fue que consideramos que esta cuestión tenía que ser discutir en el interior de nuestra comunidad y siendo una demanda de las mujeres nos preguntábamos si podría ser nuestra también. A partir de ese momento, comenzamos a participar de las reuniones que se organizaban vinculadas al aborto”.

“De esta manera, dichos sucesos no tuvieron una sola cara y un solo formato fueron la puesta en escena de variadas formas de lucha, aprendidas y conformadas en distintos momentos, cuya comprensión requiere de la reconstrucción histórica, escenario común de expresión de las diferencias y, a la par, de construcción de adversarios comunes que hicieron posible unificar un sentido contundente en la premisa”.

“Hacían también un fuerte hincapié sobre cómo abordar el aborto para incluirlo dentro de los cuestionamientos en torno a la heterosexualidad y al aspecto reproductivo.  Esta estrategia como apuesta del feminismo más comprometido con el derecho al aborto permitiría el apoyo de otras mujeres de los movimientos de base junto con los grupos de las minorías sexuales contra todo tipo de jerarquía, desigualdad, explotación y opresión confrontando al patriarcado y todo otro sistema de dominación que reproduzca desigualdades como mecanismo de fragmentación y estratificación vertical. En este trazado, sus prácticas políticas explicitan un posicionamiento antiheterosexista, anticapitalista y antirracista. En efecto, el designio de “Varones Antipatriarcales” gira alrededor de deconstruir las identidades masculinas que se sostienen en el sistema de valores hegemónico con una voluntad de poder y de dominio que hasta ahora los han caracterizado como tal”.

 

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El teatro por la diversidad de Puerta Abierta, declarado de Interés cultural por la Legislatura porteña

En septiembre del año pasado anunciábamos que Buenos Aires tenía su teatro por la diversidad. En una iniciativa inédita para esta capital, la Asociación Civil Puerta Abierta abría el primer espacio escénico orientado a la celebración de la diversidad sexual. A partir de un proyecto presentado por la legisladora María Rachid, esto fue reconocido por la legislatura porteña, que declarará este viernes 27 a ese teatro como de interés para la promoción de los derechos humanos, social y cultural de Ciudad de Buenos Aires.

El trabajo de esta organización que empieza a tener sus reconocimientos formales se inició hace ya casi quince años. Fundada en 1999, la agrupación trabaja activamente por los derechos de la comunidad LGBT. Allí se reciben diariamente a personas de todas las edades que asisten a diversas actividades, como por ejemplo psicoterapia especializada en diversidad sexual, grupos de reflexión para lesbianas y gays, clases de yoga y talleres culturales de todo tipo. Miles de personas ya pasaron por la institución.

“Cachita” Arévalo, Graciela Balestra, Alejandro Viedma, Silvina Tealdi, Laura y Norma Castillo, integrantes históricos de Puerta Abierta

Sus objetivos siempre fueron luchar contra la discriminación, concientizar a la sociedad de los derechos humanos de todas las personas y derribar prejuicios sobre la diversidad sexual; brindar un espacio donde poder encontrarse con pares para charlar, reflexionar, donde las personas homosexuales pudieran ver que no estaban solas, que no eran enfermas ni únicas en el mundo.

Tablas diversas

En septiembre de 2013 se inauguró en el barrio porteño de San Cristóbal, donde se encuentra la sede de esta ONG, “Puerta Abierta teatro”, el primero en su tipo en la Argentina dedicado a mostrar autores/as y abordar temáticas en relación a la diversidad sexo-afectiva. Señalan sus creadoras, la psicóloga Graciela Balestra y su compañera Silvina Tealdi, que “este espacio, que permite visibilizar a la comunidad LGBT, reivindicar sus derechos y luchar en contra de la discriminación y el odio hacia la diversidad, está pensado como una instancia de integración social, en donde puedan participar todos/as sin distinciones de identidades y/o orientaciones sexuales, ni de ningún otro tipo, utilizando el arte como pretexto para la eliminación de prejuicios y estereotipos, que básicamente se asientan sobre el desconocimiento y la ignorancia”.

Silvina y Graciela, fundadoras de Puerta Abierta y gestoras del teatro diverso

En los fundamentos de la Legislatura para declararlo de interés cultural, se señala: “Años atrás, Puerta Abierta ya supo ser vanguardia y generó una revolución mediática cuando en 2009 fundó el primer Centro de Jubilados/as y Pensionados/as lésbico-gay de la región. Este espacio fue concebido como lugar de encuentro entre pares en donde los/as adultos/as mayores de la comunidad LGBT pudieran tejer vínculos afectivos y conformar una red de mutuo apoyo que posibilitara desarrollar sentido de pertenencia y en donde pudieran expresarse libremente sin miedo a ser discriminados, juzgados o violentados por ser quiénes son y no otros/as”.

Según ellas cuentan, el mundo teatral no les era ajeno. La actuación ya funcionaba como método catártico en los grupos y en los talleres de reflexión, ya que se valían de dramatizaciones y puestas en escenas, que luego eran debatidas de manera grupal, como forma de abordar algunos temas y problemáticas concretas relacionadas a ser y encarnar cuerpos, deseos y sexualidades contrahegemónicas en una sociedad altamente heteronormativa.

Al ver cómo la actuación facilitaba el acceso a tabúes y prejuicios, explorando en la acción las cuestiones no verbalizadas y permitiendo una comprensión más profunda de las emociones y de las consecuencias de estas, decidieron pensar en la posibilidad de un teatro propio.

El deseo devino acción. Cuatro años después de la apertura del Centro de Jubilados/as y Pensionados/as para la diversidad se inauguró el espacio teatral. Lo que comenzó como un experimento lúdico en el ámbito grupal de una organización social, se convirtió en una casa antigua acondicionada como sala teatral con capacidad para 50 personas, que aporta a la lucha en contra de la discriminación, la violencia, constituyendo un espacio en donde celebrar la existencia de la diversidad y dar batalla a la invisibilización social de un colectivo históricamente vulnerado.

Alejandro Viedma, coordinador del grupo de varones gays, habla en la inauguración del teatro; María Rachid, en primera fila

Entiende la legislatura: “Iniciativas como estas contribuyen desde el arte a construir una ciudad más justa e igualitaria, visibilizando la existencia y reivindicando los derechos de las personas LGBT a nivel social y cultural, como ya lo vienen haciendo a nivel jurídico la Ley de Matrimonio Igualitario y la Ley de Identidad de Género, entre otras iniciativas tendientes a promover y garantizar la igualdad”.

La Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires establece en su artículo 11: “Todas las personas tienen idéntica dignidad y son iguales ante la ley. Se reconoce y garantiza el derecho a ser diferente, no admitiéndose discriminaciones que tiendan a la segregación por razones o con pretexto de raza, etnia, género, orientación sexual, edad, religión, ideología, opinión, nacionalidad, caracteres físicos, condición psicofísica, social, económica o cualquier circunstancia que implique distinción, exclusión, restricción o menoscabo”.

Asimismo señala que “la Ciudad promueve la remoción de los obstáculos de cualquier orden que, limitando de hecho la igualdad y la libertad, impidan el pleno desarrollo de la persona y la efectiva participación en la vida política, económica o social de la comunidad”.

Así se fundamenta esta necesidad de levantarle el pulgar a esta institución que tanto hizo y hace por el “pleno desarrollo de la persona” y el respeto de cada uno en sus individualidades.

 

Bonus track para conocer más de Puerta Abierta: Graciela Balestra (directora de la institución), Silvina Tealdi (co-coordinadora del grupo de mujeres), Norma Castillo (presidenta del centro de jubilados) y Alejandro Viedma (coordinador del grupo de reflexión de varones gays), hablan sobre el área terapéutica y los espacios de reflexión para lesbianas y gays, entre varias cuestiones, en este video realizado por Multiple choice:

 

 

 

Este viernes 27 de junio a las 18 (puntual), la Legislatura declarará de Interés para la Promoción de los Derechos Humanos, Social y Cultural de CABA a “Puerta Abierta Teatro”. Están todos/as invitados/as para festejar con la organización Puerta Abierta, que este año cumple quince años de vida. La cita es en la Legislatura Porteña (Perú 160), Salón Montevideo. La entrada es libre y gratuita.

 

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“Se dice de mí”

¿Pero vos no tenías un hijo varón? Mientras a mí no me jodan… ¿Con qué necesidad? Todo bien que le gusten los hombres, pero ¿para qué se viste de mujer? Lo que se dice, lo que no, cómo se dice, tabúes. Discursos que invisibilizan. El discurso de la transfobia y el de una militante, una estudiante, una adolescente, una madre y una vedette permiten adentrarnos en la vida trans para comprender los procesos del ser y la lucha permanente contra el discurso heterornomativo que se estructura en el binomio hombre – mujer.

“Se dice de mí”, el documental realizado por las comunicadoras sociales riocuartenses Eliana Pontoriero, Melina Demasi y Julieta Orlando, habilita un diálogo y una reflexión sobre el discurso que establece lo heterosexual como norma; también permite hablar del lenguaje, de la identidad, de la diversidad en todas sus formas. Lo hace a través del testimonio de las militantes trans Eliana Alcaraz, Sheyla Bravo, Carolina Román, Estefanía Calderón, María Belén Ochoa y, también, de  anónimos “heteronormales”, como los definieron ellas.  La muerte de Eliana meses antes del estreno aún duele por lo que esa muerte significa; el documental es, de alguna forma, un homenaje a ella.

Las autoras de este documental recién estrenado en el Centro Cultural Leonardo Favio de la ciudad de Río Cuarto cuentan vía mail de lo que trata esta película, por qué se dedicaron a esta reconstrucción durante cinco años, cuál es el aporte social de su arte, qué respuestas y qué preguntas dispararon hacia la pantalla grande.

Ellas lo cuentan así:

“Se dice de mí” documenta y reconstruye en un relato audiovisual, desde una mirada estética y reflexiva, el discurso de la transfobia en la ciudad de Río Cuarto. La transfobia es una actitud basada en prejuicios, creencias culturales, personales y opiniones hacia personas que transgreden las expectativas y normas sociales de género. El documental busca analizar las construcciones que la sociedad realiza sobre temáticas vinculadas a la transexualidad, contraponiendo los discursos heteronormales con la vida trans.

Contribuye a la memoria, reivindicación, lucha y a la igualdad de derechos y brinda homenaje a Eliana Alcaraz y a Claudia Pía Baudracco, militantes por los derechos de la comunidad LGBT (lesbianas, gasy, bisexuales y trans). Participan en el documental  Eliana Alcaraz, Sheyla Bravo, Carolina Román, Estefanía Calderón, María Belén Ochoa y anónimos “heteronormales”. La música es un aporte de la banda local Los Soplafortune.

Eliana Alcaraz

En 2009, en Río Cuarto se debatió la derogación de la unión civil. Justo teníamos que hacer un gran reportaje para la uni y nos pareció un tema interesante. Entonces, conocimos a Eliana que nos atrapó con todas sus historias. Nos enamoramos de su lucha y la temática, nos hicimos amigas y cada vez que teníamos que hacer un trabajo de nuestra carrera nos acercábamos a ella y a su trabajo. En todo lo que podíamos intentábamos colaborar desde nuestra profesión. Una vez hasta atendimos una cantina.

A medida que avanzaba el tiempo fuimos comprometiéndonos con la causa. Entre todas estas actividades conocimos a Claudia Pía Baudracco y, con ella, nos acercamos al concepto de transfobia. Sin darnos cuenta ya teníamos el camino marcado. Claudia y Eliana fueron nuestras principales porteras a la realidad que queríamos visibilizar. Así nos propusimos “Salir del Clóset, un documental para desatttarnos de prejuicios”, en 2011. Nació como una producción en conjunto con el Programa Municipal de Diversidad Sexual e Identidad de Género y ATTTA (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina) donde Eliana trabajaba.

Cuando se lo presentamos Claudia nos dijo que la primera vez que nos vio nos sintió involucradas, queriendo investigar algo aunque no sabíamos qué pero sabiendo que nos esperaba algo interesante. Y seguimos.

La investigación empezó hace cinco años: la primera vez que entramos a la oficina de Eliana. Pero la producción de “Se deice de mí” comenzó formalmente hace dos años, sustentada con un marco teórico que fuimos construyendo a través de biografías, antecedentes, experiencias y junto a la guía de nuestros directores de tesis (Charly Pascual y Claudio Asaad) y Walter Torres, presidente de la Mesa de la Diversidad Río Cuarto y compañero de trabajo de Eliana, como un gran clarificador de conceptos, porqués y caminos a seguir.

En 2011 teníamos pendiente la tesis de la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la UNRC. Meses preguntándonos qué tema investigar. ¿Para qué perdimos tanto tiempo? Ya teníamos marcado el camino. En el medio se aprobaron las leyes de matrimonio Igualitario y de identidad de género. El marco legal ya estaba, faltaba la conquista social. Sentimos que el concepto de transfobia que Claudia nos había enseñado encerraba todo; la transfobia trasciende la transexualidad y nos implica a todos.

En pleno rodaje

Lo que nos faltaba era contar acerca de ese concepto tan extraño hasta entonces y entender cómo se gestaba en lo discursivo. Así surgieron los testimonios heteronormales, necesarios como contrapunto. Como define Didier Eribon: “El  heteronormal tiene siempre un punto de vista sobre lo que deberían hacer o no hacer los homosexuales, ser o no ser, decir o no decir. Sabe siempre mejor que el homosexual lo que es la homosexualidad, siempre tiene una explicación que dar (psicológica o psicoanalítica la mayoría de las veces) y no tarda en barrer con desprecio o condescendencia todo lo que el homosexual puede decir de sí mismo”.

En el documental se describen diversas situaciones cotidianas de las entrevistadas que nos permiten acercarnos a sus procesos internos y externos. Nos acercamos a ellas y a sus familias para poder comprender y reflejar su día a día. Al mismo tiempo contrapusimos estos relatos con testimonios heteronormales que nos dieron una referencia del imaginario colectivo sobre la vida trans.

Eliana Alcaraz inició una lucha personal y local y, a través de su historia de vida, se convirtió en una referente social para todos.

Carolina Roman es la primera vedette trans de la provincia de Córdoba y aportó una visión filosófica de la vida y las pasiones.

Sheyla Bravo, nuestra amiga confidente, nos permitió conocer los secretos más profundos.

María Belén Ochoa es una madre tradicional que hace todo por sus hijos.

Estefanía Calderón es una adolescente que describió los procesos en primera persona y en tiempo real.

“Se dice de mí” se convirtió en un doble homenaje que sintetiza una lucha de dos grandes guerreras de la diversidad: Claudia Pía y Eliana.

Bonus track

“Se dice de mí”, por Tita Merello

 

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30 años de democracia y 10 conquistas de la comunidad gay y trans

La Comunidad Homosexual Argentina (CHA), una organización sin fines de lucro dedicada a defender los derechos de minorías sexuales, a 30 años de la democracia repasa las conquistas obtenidas en cuestiones vinculadas a la igualdad de derechos.

Raúl Alfonsín, en las elecciones de la vuelta a la democracia; foto: archivo LA NACION

El presidente de la CHA, César Cigliutti, señala: “Esta fecha nos ayuda a poner en perspectiva toda nuestra lucha que iniciamos en la CHA luego de la última dictadura militar. Por eso, enviamos la información de nuestras principales conquistas que produjeron, cada una de ellas, un cambio social y cultural”. Hace más de 29 años que esta organización trabaja por la inclusión. Y agrega: “Es reconfortante conocer nuestra historia y tener memoria para saber cuánto costó y cómo llegamos a esta actualidad. Quedan sin enunciar muchas acciones y luchas, pero con el criterio de seleccionar las más trascendentes, seguirán estando en nuestra ilustre historia”.

La CHA entiende que en este día de celebración para la democracia argentina, es apropiado recordar con orgullo su lema, la guía de sus acciones y compromiso por los derechos humanos: “En el origen de nuestra lucha está el deseo de todas las libertades”.

Las 10 principales conquistas de la comunidad gay, lésbica, travesti, transexual, bisexual e intersexual (GLTTBI) en la democracia

Una de las postales del libro Rostros de un triunfo; foto: Fuentes2Fernández

1- Creación de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) y Personería Jurídica de la CHA

16/04/1984: En la discoteca Contramano, se realiza la primera asamblea que funda y da nombre a la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), y que contó con la participación de unas ciento cincuenta personas. En esta asamblea también se estableció como objetivo primario y de emergencia luchar contra la represión y los edictos policiales heredados de la dictadura militar.

La CHA fue la única organización LGBTTI en la Argentina durante los primeros 8 años de democracia.

20/03/1992: Se otorga la personería jurídica a la Comunidad Homosexual Argentina (CHA) después de años de lucha y luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazara la inscripción en la Inspección general de Justicia (IGJ). Es el primer precedente legal en Argentina en la conquista de los derechos de la comunidad GLTTBI.

2- Marcha del Orgullo Gay Lésbico Travesti, Transexual, Bisexual, Intersexual, Bisexual y Queer:

02/07/1992: Con la convocatoria de Carlos Jáuregui y César Cigliutti, por primera vez en la Argentina se realiza la “Marcha del Orgullo Gay-Lesbiano”. Desde la Plaza de Mayo hasta el Congreso de la Nación 300 personas marchan en esta oportunidad. Impresionante cobertura de los medios de comunicación.

Las Marchas del Orgullo se realizan todos los años y siempre fue creciendo su convocatoria. La última marcha superó a las 100.000 personas.

3- Constitución de la Ciudad de Buenos Aires

01/10/1996: La Convención Constituyente de la Ciudad de Buenos Aires aprueba la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires. Es la primera vez en Argentina que se pronuncia en contra de la discriminación por Orientación Sexual.  “El Artículo 11.- Todas las personas tienen idéntica dignidad y son iguales ante la ley. Se reconoce y garantiza el derecho a ser diferente, no admitiéndose discriminaciones que tiendan a la segregación por razones o con pretexto de raza, etnia, género, orientación sexual, edad, religión, ideología, opinión, nacionalidad, caracteres físicos, condición psicofísica, social, económica o cualquier circunstancia que implique distinción, exclusión, restricción o menoscabo. La Ciudad promueve la remoción de los obstáculos de cualquier orden que, limitando de hecho la igualdad y la libertad, impidan el pleno desarrollo de la persona y la efectiva participación en la vida política, económica o social de la comunidad. “

4- Ley de Unión Civil:

12/12/2002: La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprueba la Ley de Unión Civil (Ley Nº 1004). Es el primer antecedente y el primer reconocimiento de las parejas de gays y lesbianas en Latinoamérica y el Caribe. Promulgada el 17 de enero de 2003 por el Decreto N° 63. El proyecto fue presentado por la CHA en la Legislatura de la Ciudad de Bs.As. el 28 de agosto de 2001. El 18 de julio de 2003 se realiza la primera Unión Civil cuando César Cigliutti (Presidente de la CHA) y Marcelo Suntheim (Secretario de la CHA) inauguran el Registro de Uniones Civiles. Es el primer antecedente del Matrimonio Igualitario.

5- Ley de Educación Sexual Integral:

04/10/2006: El Senado aprueba la Ley Nacional de Educación Sexual Integral N° 26150 y establece la creación del Programa Nacional de Educación Sexual Integral en el ámbito del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología. La ley fue aprobada por 54 votos contra 1.

6- Pensión por fallecimiento:

18/08/2008: ANSeS aprueba la Resolución 671/2008 (por las reiteradas presentaciones de la CHA) que reconoce la pensión por fallecimiento a las parejas del mismo sexo. Es la primera vez en Argentina que el estado reconoce a nivel nacional a las parejas homosexuales. “Artículo 1º — Declárese a los convivientes del mismo sexo incluidos en los alcances del artículo 53 de la Ley Nº 24.241, como parientes con derecho a la pensión por fallecimiento del jubilado, del beneficiario de retiro por invalidez o del afiliado en actividad del Régimen Previsional Público o del Régimen de Capitalización, que acrediten derecho a percibir el componente público.”

Javier Fuentes registra la media sanción en Senadores; el fotógrafo que lo retrató es su pareja, Nicolás Fernández: Foto: Fuentes2Fernández

7- Ley de Matrimonio Igualitario (Ley N° 26.618):

15/07/2010 Se aprueba en la Argentina la Ley de Matrimonio Igualitario, en la Cámara del Senado con 33 votos a favor, 27 en contra y 3 abstenciones. Argentina es el primer país en Latinoamérica y el Caribe y el 15ª en el mundo que otorga este derecho a las parejas del mismo sexo.

8- Ley de Identidad de Género (Ley N° 26.743):

09/05/2012: La Cámara de Senadores de la Nación aprueba la Ley de Identidad de Género (con 55 votos a favor). Permite la rectificación registral sin obligación de acreditar intervención quirúrgica ni terapias hormonales u otro tratamiento psicológico o médico. La CHA presentó el proyecto que fue usado de base para la ley.

9- Ley de Reproducción Humana Asistida (Ley N° 26.862, Fertilización Asistida)

05/06/2013: La Cámara de Diputados de la Nación aprueba la Ley de Reproducción Humana Asistida (Fertilización Asistida) por 204 votos afirmativos y 10 abstenciones,  garantizando el acceso universal a los procedimientos y técnicas de reproducción, La CHA presentó la inclusión de las parejas del mismo sexo en el proyecto.

10- Ley de Identidad de Género para una niña de 6 años (Luana):

09/10/2013: Luana (“Lulú”) recibe su DNI con su identidad de Género. Por la acción de la CHA, es el primer caso en el mundo, por la edad de Luana (seis años), que una persona transexual tiene su documento con su verdadera identidad de género sin judicializar el trámite.

30 años de democracia: especial de LA NACION

 

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Vida Morant: “A veces las personas trans causamos una risa burlona”

El Cuerpo, el género, el transgénero, el deseo: ¿Quién es capaz de agregar un punto final a la palabra feminidad?, se pregunta Vida Morant, la autora de Vacías, el misterio de lo femenino. En la segunda temporada de esta obra que reflexiona sobre la irrevocable soberanía de la identidad, la directora de Vacías le dice a Boquitas pintadas: “Este año incorporamos un recurso muy fuerte que es el del espejo, ese es el corazón de la obra. Tomamos espejos, miramos a la cara al público, que está iluminado. La obra viene a contar esto: que la duda existencial acerca de qué ser, cómo apropiarse del deseo propio, cómo vivirlo sin vergüenza ni culpa, sentimientos que persiguen tanto a las femineidades, le ocurre a cualquiera”.

Eso siente uno: apropiarse de verdad del deseo propio es un desafío para todos y todas.

Vida Morant (Ana María, en la obra) comparte escenario con Checha Kadener (como Virginia) y Paula Díaz Martina (como Lucía, que tiene el desafío de ponerse en la piel de una identidad trans). Actrices que se entienden con sólo mirarse.

- Lucía es un personaje ahora más central este año, y se la ve más seria, ¿puede ser?

- Su personaje tiene esta coraza que es muy propia de las identidades trans, que han tenido que sostenerse por fuera firmes, fuertes, austeras en lo afectivo para defenderse. La otra opción, también muy presente en las identidades trans, podría ser todo lo contrario: un personaje absolutamente extrovertido, con el humor a flor de piel que a todo le pone humor y entonces parece que no termina comprometiéndose emocionalmente con nada. Ambas cosas son esto: una reticencia al compromiso emocional, porque son tan frágiles…Desde ahí intentamos construirlo con María Paula, sobre todo en esta versión de la obra.

- ¿Por qué transformaron la puesta?

- Sentí esa necesidad…En realidad la obra sigue hablando de la femineidad, del género y cuando digo género estoy pensando en lo transgénero. Lo que siempre quise evitar el año pasado es hacer una obra pedagógica, que viniera a enseñar, a desplegar conceptos, algo educativo tipo Paka-Paka (se ríe). Con esa intención me abstuve de desplegar un poco más.

Este año no hacemos una obra explicativa, pero sí clarificamos más algunas cosas. Y lo trans para mi este año es el eje de la obra. El personaje creció muchísimo. El año pasado al eje lo sostenía más el personaje de Ana María, que estaba más presente en la trama. Que se iba, no se iba, la excusa por la que estaban ahí y la excusa por la cual se iba. Y me pareció que eso no nos podía pasar a nosotras que somos una compañía de trabajo particular, que nos proponemos ser responsables como comunicadoras sociales y estamos abordando una temática que es muy compleja y muy sensible…en algo que para nosotras tampoco tiene respuestas: nosotros no venimos a contar cómo se hace para ser mujer o qué es la femineidad.

- El año pasado usaban más la palabra mujer, ahora está más lo femenino…

- Sí, porque empezamos a despegar la femineidad de la palabra, del concepto de mujer y, al mismo tiempo, necesitamos ampliar la palabra mujer. Si abordamos lo trans y pensamos en lo trans esa palabrita es un gran paraguas que nos incluye a muchas expresiones de género. Pero hay cierta reticencia todavía por la connotación histórica que tiene la palabra mujer, que está empezando a cambiar.

La mujer está empezando a ocupar otros espacios su voz empieza a tener otro poder. Pero por otro lado existe la ley de cupo para la mujer. Si estuviera tan instaurado no habría necesidad de una ley que habilite cierto número de mujeres en un parlamento político. No es lo mismo que años atrás pero aún falta.

La decisión de ampliar la temática trans al reflexionar en la obra sobre la femineidad para mi es inherente a la temática misma. Es un desafío también porque desde el feminismo muchas veces lo trans fue excluido. Tengo una frase fortísima que está presente en la idiosincrasia de la obra y es que no todo feminismo es feminista. ¿Con eso qué quiero decir? Que todavía, para una concepción del feminismo, está ligado a la apoteótica vagina, al ser mujer desde lo biológico.

La obra viene a contar que el sentirse mujer o expresarse mujer es un patrimonio de la femineidad y que la femineidad es un recorrido único irrepetible de cada persona. Es un recorrido en la construcción identitaria.

- ¿Qué devolución te hizo la actriz que encarna a Lucía?

- Ella me quiere matar desde el primer momento, desde que le enchufé el personaje el año pasado [se ríe]. Me quiere matar porque para ella fue un gran desafío: tuvimos que hacer un trabajo de mesa en cuanto a contarle cuestiones de lo trans, de la femineidad en sí misma, desde lo psicológico -porque hacemos un recorrido que tiene mucha influencia desde lo psicológico. Pero ella está agradecida porque pudo comprender cuestiones de la vida que no alcanzaba a ver porque no formaban parte de su interactuar cotidiano, inclusive siendo muy amiga mía. Porque yo tampoco soy representativa de todas las identidades de género. Empezar a desplegar esto, a compartir información fue un enriquecimiento de todas.

- ¿En qué está presente lo psicoanalítico?

- El psicoanálisis es uno de los primeros que vino a dar cuenta de que la sexualidad y la construcción identitaria del género no está ligada a la genitalidad. Es decir, no necesariamente. Y que también la construcción identitaria es algo que se hace desde el lenguaje y el lenguaje, las burlas, las vueltas que le hacemos al lenguaje en la obra, también está impregnada de esta cuestión del psicoanálisis.

- Freud habla del misterio de lo femenino…

- Claro, el psicoanálisis es el primero que intenta responder ante la pregunta de qué es una mujer y dice que no hay respuesta en relación a eso, que es un interrogante que se sostiene y nosotras venimos a completar eso en la obra diciendo que el interrogante se sostiene pero que la única respuesta es que no hay una única respuesta al modo que espera la ciencia. Sí tiene una respuesta en la apropiación irrevocable del deseo de cada persona.

- ¿Por qué pusieron a jugar el humor de modo tan fuerte?

- No todas las funciones resultan iguales. Hay momentos en los que la gente se ríe y nosotras no nos proponemos ahí hacer reír, no estamos proponiendo construir un hecho cómico ahí sino que la gente tiene esa reacción porque a veces le resulta intolerable o demasiado fuerte.

El momento en que más se aprecia eso es el de ronda rondita. Hay funciones donde no se mueve una mosca y otros en que es muy intenso pero la gente responde con risa. A veces, para el actor difícil eso. Nosotras nos sostenemos con lo que nos está pasando en ese momento, que no es gracioso. A lo mejor puede causar gracia al otro, como le puedo causar gracia yo a una persona en el subte. Nosotras causamos risa. A veces es una risa de burla.

- ¿Qué significan los espejos que aparecen en la obra?

- Este año incorporamos ese recurso del espejo, que es muy fuerte. Eso este año sentimos que es el corazón de la obra. Tomamos unos espejos, miramos a la cara al público, lo iluminamos, la gente es parte de eso. La obra viene a contar esto: que la duda existencial acerca de qué ser, cómo apropiarse del deseo propio, cómo vivirlo sin vergüenza ni culpa, sentimientos que persiguen tanto a las femineidades, le ocurre a cualquiera”.

Podés ver Vacías los sábados a las 22,45 en el teatro La Ranchería (México 1152)

 

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Karen Bennett, la voz del rock con sonido trans

Hablar de la música, para Karen Bennett, es recordar a su padre. “Mi primera influencia musical, definitivamente, fue mi viejo. Sin que él lo sepa y sin ser músico profesional”, dice esta guitarrista y compositora trans. Tiene pocos recuerdos de su padre, que falleció cuando ella tenía 9 años, pero la mayoría está vinculado con la música. “El era muy musical, un tipo que de joven cantaba en orquestas. En casa tenía una discografía impresionante: había discos de Piazzolla, todo lo que se te ocurra de jazz. Teníamos el famoso Winco y yo flasheaba escuchando todo el día los discos puestos ahí”, cuenta.

“Pero lo más impresionante era escucharlo cantar [Frank] Sinatra encima de los discos”. Una de las imágenes que atesora es la de viajar en el auto con su padre fascinada de escucharlo cantar a viva voz.

Karen Bennett, retratada por Matías Aimar, de LA NACION

En esta entrevista con Boquitas pintadas, Karen Bennett recorre su infancia –aquella casa familiar de clase media alta- y parece conectar allí con la música, este arte que le sirvió para explorar, sobre todo cuando empezó a incursionar en el rock, también su encanto por lo femenino. “Cuando fallece mi viejo me fasciné mucho con la posibilidad de hacer música, como un modo de mantenerlo vivo”, dice y aclara que de esto se dio cuenta hace no mucho tiempo. “La forma de mantener vivo a mi viejo era hacer música”.

Después vino el rock y la guitarra.

Karen tuvo su primera guitarra a los diez. Se la regaló su madre, con la intención de que estudiara guitarra clásica con un profesor particular. “Estudiaba teoría y solfeo con un profe ruso que vivía atrás de mi casa y que no me gustaba para nada. Todo lo que venía impuesto, ya de por sí, no me gustaba ni me gusta”, dice.

Soportó como pudo esa época. Cuenta que la mayoría de las veces se las ingeniaba para hacerles creer a su mamá y a su abuela -que vivía con ellos- que el profesor nunca estaba. “Tocaba el timbre de al lado y no atendía nadie. Entonces, le decía a mi abuela: no está. Y me iba”, cuenta y hay picardía en esa pequeña resistencia a la autoridad.

Al año siguiente, escuchó rock por primera vez: tenía once años. Entonces, ahí sí, llegó el futuro. “Mi vieja me regaló un disco de Los Beatles, antes de la beatlemanía. Me volví loca”, dice. Recuerda que en ese momento apareció Fiebre de sábado por la noche  y un disco que considera fundamental en su vida: Desayuno en América de SuperTramp.   Por si alguien no lo recuerda, empieza a tararearlo. “Me voló la cabeza. Ese disco me voló la cabeza”, agrega.

Karen Bennett ahora actúa como solista y está rearmando su banda; foto: Nacho Miyashiro

Después llegó Kiss y con ellos los maquillajes, esa estética andrógina que a Karen tan bien empezaba a sentarle. “Esa imagen andrógina a mi me gustaba. Para mi no eran músicos de rock, eran superhéroes”, dice.

Mientras, Karen seguía en la escuela. Con cuatro compañeros con los que compartían el fanatismo por el rock más duro, empujaban al resto y en el curso se vivía un ambiente rocanrolero. “Nos hacíamos las guitarras de telgopor. Poníamos el disco atrás y éramos felices”, recuerda Karen. Esto hasta los 12 años, tiempo en el que empezó a mirar con buenos ojos aquella guitarra criolla que había quedado colgada antes. “Ahí empecé a sacar los temas de los discos. Fue tocar arriba de los temas hasta que iban saliendo”, dice.

Después de Kiss empezó a sonar, en el mundo de Karen, el rock sinfónico: Deep Purple, Pink Floyd, menciona. “Empecé a tener desesperación por tocar esa música”, cuenta. “En mi casa había reticencia a eso porque mi vieja quería que estudiara un instrumento pero clásico; para ella el rock, el pelo largo, las drogas eran todo lo mismo. Pero como veía que a mis compañeros también les gustaba me compró una guitarra eléctrica nacional, un desastre, pero eléctrica al fin”. Enchufar su guitarra a un amplificador de audio, que logró comprar vendiendo unas raquetas de tenis que ya no usaba, fue parecido a ser feliz.

Con ese envión se dispuso a sacar sola los temas de sus bandas favoritas. Recuerda que tenía un compañero que estaba tomando clases formales y le pasaba lo que aprendía. Con él conformó la primera banda de heavy metal: BlackHold (agujero negro). Recién empezaban a correr los años 80. Por entonces, ella era cantante y segunda guitarra. Ahí Karen buscó una onda afin a la estética de rock que admiraba. Medio andrógina, medio femenina, ojos delineados, uñas pintadas sólo en una de las manos -al mejor estilo Fredy Mercury-, botas texanas, voz gruesa.

“Me acuerdo que tocábamos en fiestas de la escuela, en gimnasios y la gente flasheaba porque la banda para esa época sonaba bien”, dice.

Karen Bennett encontró en la estética del rock un modo de canalizar su gusto por lo femenino; Foto: Matías Aimar

Entonces, empezó su formación musical de un modo más formal con un amigo suyo, que había estudiado en EE.UU. –y luego fundó el Instituto Tecnológico de Música Contemporánea-. “Estudié con él. Después se desarmó la primera banda entonces formé una propia como compositora, letrista y guitarrista. Ahí nació Target. No cantaba yo, teníamos nuestro propio cantante”.

Esa banda duró cuatro años, hasta principios de los 90. Cuando se desarmó el grupo, Karen aprovechó a terminar la carrera de Arreglo, composición y dirección en el Sindicato Argentino de Músicos (Sadem). Ese fue un período que ella recuerda como de estudio y composición: “Me dediqué bastante tiempo a componer: había empezado una sinfonía que nunca terminé”, recuerda. Parece una materia pendiente.

Pero volvió a las bandas. Vio un anuncio en el que pedían un guitarrista y ahí fue: se fundó L.U.P.O (Las Utopías Pueden Ocurrir). Tocaron hasta 2011 y terminó Karen como líder. De ese tiempo recuerda Lobo, ¿estás?. “Grande es su rebaño y así su corral/del depredador tras la niebla/presa fácil sigue el ritual/de nunca dudar de las reglas”.

En esa banda Karen ya estaba visibilizada con su estética femenina. “Iba perdiendo amigos, ganando otros”, dice, en relación a ese tiempo. “El tecladista de la banda, fóbico, no quiso tocar más conmigo”, recuerda. No hay rastros de tristeza en esa actitud; para Karen su identidad se presentaba tan fuerte que ya no estaba dispuesta a ninguna concesión. Cada vez se fue involucrando más con el colectivo LGBT y empezó a tocar con Susy Shock, hoy una de sus invitadas casi infaltables en los shows.

(Un solo de Karen Bennett)

La adaptación trans de Inconciente colectivo, el clásico de Charly García, es uno de los temas ineludibles para este dúo diverso. “Traba tu identidad/siempre la llevarás/dentro del corazón/Te puedes corromper/te puedes olvidar pero ella siempre está”, entonan; Susy, abanico en mano; Karen, abrazada a su amante eléctrica. En el Viejo Buzón, el escenario del resto bar de Caballito donde la Bennett es habitué, se las puede escuchar juntas.

 Ahora Karen rearma su banda. Sucede es el tema que elige compartir con la comunidad de Boquitas pintadas antes del lanzamiento oficial del videoclip de este tema suyo. ¡Que lo disfruten!

Este sábado 21 Karen Bennett celebra su cumple y la Primavera en El Viejo Buzón (Neuquén 1100 esquina Espinosa). ¡Están todxs invitadxs!

 

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“El público me dice que soy una mujer”, dice la actriz trans Delfina Bianco

Delfina Bianco se empezó a interesar por el teatro a los 15 años y ya nunca se alejó de las tablas. De esto hace más de una década. En ese tiempo, también, hizo su transición de género. Hoy conversa con Boquitas pintadas y dice que está feliz. “Antes siempre me convocaban para hacer papeles de trans. La eternidad es la primera obra en la que hago un personaje de mujer genética”, cuenta, orgullosa del paso que pudo dar. Está agradecida con Matías Vitali, el director de esta obra que se estrenó el sábado 10 de este mes en el teatro Payró.

“Tras realizar un hallazgo científico revolucionario, Víctor llega a New York en busca de la ayuda de su psicótica amante Samantha, una desafortunada actriz de telenovelas. Los planes se desmoronan cuando la inestabilidad mental de ella crece y una patética célula de terrorismo religioso pretende acabar con el descubrimiento. Mientras tanto, alguien se mete en los sueños de Samantha y siembra un misterioso mensaje”, es el resumen argumental de la obra.

En esta entrevista, Delfina, que representa en La eternidad a Samantha, habla de la obra, de lo que representa este papel para ella, de la importancia vital de la actuación para crecer cada día como actriz y como persona.

Delfina Bianco en su papel de Samantha, junto a uno de sus compañeros de elenco

-¿De qué trata la obra?

-La eternidad es una obra de ciencia ficción que transcurre en Nueva York en un año incierto del futuro. Es un una mezcla de religión, ciencia y amor. Es una comedia dramática muy divertida y también muy triste. Una obra hermosa, una puesta muy buena, futurista. Como dice el texto, la obra habla del espacio vacío, por eso hay muy poca escenografía y lo poco que hay tiene un aire futurista.

-¿Cómo es tu personaje?

-Estoy muy contenta con Samantha. Vengo trabajando desde hace bastante tiempo en la actuación y siempre me tocó hacerlo como desde la militancia, con personajes trans. Esta vez represento una mujer genética. No tiene nada que ver con mi condición trans. Represento a una actiz de telenovela que está frustrada, que quedó en el olvido y espera a Víctor, su amante, que descubrió una pócima para vivir eternamente. Hay en el medio  una mujer de 200 años y Víctor necesita de Samantha para completar su experimento.

-¿Qué significa para vos hacer por primera vez de mujer?

-Muy contenta, feliz. Matías [Vitali] me había convocado para Reprogramación, una obra en la que representé el papel de mi vida trans, y luego de eso me llamó para esta nueva obra. “¿Es un papel trans?”, le pregunté. “No, me dijo. Vas a ser Samantha, una mujer”. Para mi fue muy importante, un reconocimiento. Además me dijo que me quería desnuda eh la marquesina. Me interesó ver qué iba a pasar en el público con este nuevo personaje mío.

-¿Cómo respondió el público?

-Todos los comentarios que recibo son buenos. Me dicen que en ningún momento se dan cuenta de que es una persona trans en un papel de mujer. Me dicen que soy una mujer. Quiere decir que el trabajo está bien, que gusta, que se logra el clima. Bueno, esto no fue por arte de magiAa: hace dos años que ensayamos esta obra.

Delfina, en plena actuación

-¿Creés que hay prejuicio de los directores de teatro con las actrices trans?

-A veces, lo hacen por una cuestión de perfiles. Necesitan cubrir el papel de una travesti y buscan a personas trans. Pero en otros casos es porque no se animan a probar, esto es algo que va a ir sucediendo de a poco. Por eso agradezco que este director haya asumido el riesgo.

-¿Por qué te gusta actuar?

-Me desconecta con mis problemas como Delfina. A la vez, contar la vida de otro me hace crecer porque contás vos esa verdad que alguien escribió para que la actúes. Entonces, la actuación te enseña cosas para tu vida. Mientras más personajes interpretás, mientras más historias conocés, más crecés.

El elenco de La eternidad, a pleno

 

Elenco: Delfina Bianco, Matías Vitali, Fernando Carón, Valeria Ariosto, Alejandro Souto, Daniela Vacas; Músico en vivo: Nicolás Japas; Dramaturgia, puesta en escena y dirección general: Matías Vitali.

Funciones: Sábados a las 21 en Teatro Payró: San Martín 766

 

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Ahora las mujeres lesbianas también tendrán su día

Las mujeres lesbianas también tendrán su día de conmemoración. El día antes del instaurado como de la mujer, el 7 de marzo, será el día de la visibilidad lésbica, en homenaje a Natalia “Pepa” Gaitán, fusilada por la espalda el 7 de marzo del 2010 por Daniel Torres, quien se oponía a la relación que Natalia mantenía con su hijastra.

Al momento del veredicto, el crimen de odio por orientación sexual no fue considerado a la hora de determinar la pena, como pidió el fiscal, de manera que el veredicto invisibilizó a Natalia como lesbiana y a toda la comunidad lésbica.

Hoy a Legislatura porteña aprobó esta iniciativa presentada por la diputada María Rachid, e impulsada por el espacio de articulación de mujeres lesbianas y bisexuales La Fulana, ATTTA (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina) y la Federación Argentina LGBT.

Dijo esta diputada y activista por los derechos de lesbianas, gays y trans: “Esta fecha se estableció con el objetivo de reflexionar sobre el hecho de que las lesbianas han estado y están presentes en toda la vida social, cultural, económica y política de Argentina. Y con ello, pasar a la acción: la inclusión de la realidad lésbica en medios de comunicación, en las políticas públicas, en el ámbito educativo, en la atención de la salud con la creación de protocolos de atención específicos, en programas de atención de adultas mayores, y en la prevención de la violencia, la discriminación y los crímenes de odio”.

Gentileza La Fulana

En diálogo con Boquitas pintadas, la activista Claudia Castro, vice presidenta de la Federación y una de las referentes máximas de La Fulana, consideró que la visibilidad lésbica es central para eliminar prejuicios. “Mientras no haya visibilidad integral seguirá el estigma, la discriminación”, dijo. “Existe incluso la discriminación dentro del mismo movimiento. Hace quince años que participo de encuentros LGBT y allí la mayoría son gays y trans y las lesbianas estamos como siempre rasgando algo, pidiendo un lugarcito”.

 

“Existe discriminación dentro del mismo movimiento LGBT” (Claudia Castro)

 

Esta activista, la primera que en 2007 pidió junto a su pareja de entonces María Rachid turno para casarse, agregó: “Si una es lesbiana cuesta doblemente pedir la palabra, estar en lugares de poder, de decisión. Lo mismo que pasa con las mujeres en el afuera, en general, pasa peor por ser lesbiana”. Castro habló de experiencias de compañeras lesbianas que se sienten obligadas a hacer el doble o el triple de esfuerzo laboral para no ser cuestionadas. La presión es por mujer y por lesbiana.

Claudia Castro, junto a otra activista LGBT, embanderan el despacho de la diputada María Rachid

Reconocimiento a las personas trans

Además del día de la visibilidad lésbica, hoy se instauró en la Legislatura que cada 18 de marzo sea el Día de la Promoción de los Derechos de las Personas Trans en la Ciudad de Buenos Aires, en conmemoración del fallecimiento de Claudia Pía Baudracco, destacada activista de derechos humanos en general, y de los derechos de la comunidad trans en particular. Se estableció que el Poder Ejecutivo debe realizar en la semana del 18 de marzo de cada año actividades y campañas de difusión que promuevan la plena integración y el pleno goce de derechos de las personas trans.

Sobre esta conquista, Rachid consideró: “Los padecimientos de las personas trans son múltiples ya que se las discrimina en todos los ámbitos. Las estadísticas exponen que las personas trans que han alcanzado la edad de cuarenta años, pueden ser consideradas verdaderas sobrevivientes, aunque sin dudas, esa edad las encuentra -en el mayor de los casos-, excluidas de todo ingreso, beneficio social, previsional o jubilatorio, toda vez que las hostiles condiciones sociales y culturales en que se han desarrollado las han empujado a llevar su vida fuera del sistema socioeconómico formal y empleo registrado o no registrado”.

Y finalizó: “Entendemos que la declaración de un día específico sobre la Promoción de los Derechos de las Personas Trans será un paso más en la concientización de la sociedad, tan necesaria para garantizar una vida digna y plena a este colectivo”.

 

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