Su marido la engaña con otro hombre: ¿la peor infidelidad?

 

Martín Dutelli, un asiduo colaborador de Boquitas pintadas, escribió esta vez sobre cine. Además de comentar y recomendar tres películas –que vamos a ir presentando en tres post en este blog- Martín reflexiona sobre diversos aspectos de su vida y, también, sobre lo grato que le resulta encontrarse a diario, una tarde cualquiera, con películas que aborden el tema de la diversidad sexual. Algo impensado hace algunos años atrás.

La primera de las películas sobre las que escribe es A change of heart (dirigida por Arvin Brown), que vio hace un tiempo en la pantalla de Telefé –uno de los canales más populares de la televisión. Esta ficción cuyo conflicto se desencadena con la infidelidad en una pareja pone en foco la conformación de las nuevas familias. También, creo yo, revaloriza la potencia del amor.

 

Tardes de películas

Por Martín Dutelli

Hace un tiempo prendí la tele a las cuatro y media de la tarde y, para mi sorpresa, en Telefé estaba la actriz Virginia Lago presentando una película que, en español, se llamó “Cambio de sentimiento”; en inglés: “A change of heart”.

Me llamó mucho la atención que tratara de temática gay y, además, cómo se trató el tema. Una familia tipo: mamá, papá, dos hijos, un varón y una nena. Una familia feliz, hasta que la mujer descubre a su marido con un hombre.

Tremendo momento para esa mujer: darse cuenta de que su esposo la engaña y, encima, con un varón. A partir de ahí se desarrolla una historia lógica de lo que pasaría en realidad si esa historia fuera cierta.

Esta es una película que fue hecha para televisión, o sea que no tuvo mucha difusión. Si bien no mostraban escenas explícitas de sexo entre varones, se describe muy bien la crudeza y la crisis tanto matrimonial como la de cada uno de sus integrantes.

Por ejemplo, un hijo que al principio muestra una simpatía por un chico gay con el que jugaba al básquet antes de saber de la sexualidad de su padre. Cuando aquél se entera de que su padre es gay, se desquita con el muchacho.

Es interesante percibir cómo las personas proyectan en el otro sus propios sentimientos e intenciones haciendo estragos en las relaciones con los más allegados, siempre por la homofobia en el fondo, en el aire, en lo directo o subyacente. También es admirable ver cómo todos van evolucionando a través de una nueva etapa con nuevos códigos y situaciones imprevistas.

En este film se ve atinadamente cómo el amor lo puede todo. A través de una situación que puede ser muy dolorosa, cómo se enriquecen todos los miembros de esa familia, cómo se crece a través de los amigos. Los lugares frecuentados, que ya empiezan a mostrar su costado homofóbico. Cambio de casa, cambio de trabajo…

Otro punto: la importancia de encontrar un grupo de ayuda, un grupo de terapia y reflexión sobre padres gay. Incluso el amante varón del padre le recomienda que vaya a un grupo en donde lo pueden ayudar.

Es interesante, también, saber que muchísimas de nuestras familias pueden ser así. De hecho, muchas lo son. A lo largo de mi vida he visto y he conocido infinidad de padres gays casados con mujeres y con orientaciones homosexuales o bisexuales. Cuántos de ellos empiezan a salir del clóset y qué bueno que así sea. Esto quiere decir que ya hemos dado un gran paso, lejos del templo, de la religión y del secreto.

Cuanto más nos animemos a mirar a nuestro alrededor y ver que se están abriendo caminos para todos, más y mejores van a ser nuestras vivencias. Cuando nos enfrentemos a la cruda realidad que para algunos es cruel y para otros simplemente es.

Estamos gestando nuevas familias, nuevos lazos, nuevos formatos. ¿Y quién nos tiene que decir cómo debemos vivir nuestras vidas? ¿La iglesia? Ellos nos han difamado durante siglos y siglos. Ellos dicen que hay que ser bueno con el prójimo. Pues tengo una noticia para ustedes, feligreses: nosotros somos sus prójimos más próximos y merecemos la vida como todos, sin discriminarnos y con aceptación. Que así sea.

Este es un fragmento de la película; sin algo más de 7 minutos. Vale la pena verlo (está sin subtítulos)

 

* RECUERDEN QUE SI QUIEREN SEGUIR LAS NOVEDADES POR FACEBOOK, ENTREN AQUÍ Y CLICKEEN EN EL BOTÓN DE “ME GUSTA” ¡GRACIAS!

  • Alberto III

    Muy muy buena esta nota de una realidad de lo más común. Creo que es un gran dolor para muchos seres la forma en que a veces se enteran como en esta película. Esto se habría evitado con un sinceramiento a tiempo tanto entre cónyuges como familia entera. Pero, ese sinceramiento debe primar en quien su sexualidad no responde al mandato social o familiar imperante, y aquí juega el tiempo para no caer en la esclavitud de un closet para cumplir con “normas preestablecidas”, y también evitar las dificultades que acarrea salir del mismo cuando esta estructura está armada; pues los vínculos afectivos dependerán en el futuro de la apertura que tenga su entorno. Alguna vez tuve novias, de hecho más que engañarlas a ellas, me engañaba a mí mismo.

  • rbarruti

    Tuve que atender como abogado un caso como este y puedo garantizar que la persona casada que vive con una pareja que, en paralelo tiene otra pareja del mismo sexo, no puede/ quiere saberlo. Cuando se entera de la verdadera situación es muy díficil la contención del cliente “engañado” en un divorcio de esta naturaleza porque está mas naturalizada por la sociedad la infidelidad heterosexual y resulta muy arduo de explicarlo, maxime hay hijos de por medio en el matrimonio.

  • Juan Carlos Díaz

    Interesante la pregunta, si bien proviene de un filme para la TV americana, que por lo general son películas de cuarta, bastante unidimensionales, y tendientes a la sacarina y el final feliz de Hollywood.

    Sin embargo, tanto en estas páginas como en otras dirigidas a la comunidad LBTG, el apuro por salir del armario muestra poca atención se le presta a las “víctimas colaterales” de los matrimonios de orientación mixta: los esposos y esposas heterosexuales que un día, sin saberla ni sospecharla, descubren o son informados sobre la verdadera sexualidad de su cónyuge. Y menos atención aún se le presta al dolor e insoportable sensación de decepción, traición, engaño, y su correspondientes efectos a la auto estima de los esposos/as heterosexuales. Para muestras, lean el testimonio en este mismo blog de “Engañada” y “Teka”:

    http://blogs.lanacion.com.ar/boquitas-pintadas/discriminacion-y-homofobia/como-va-a-ser-gay-si-esta-casado-y-con-hijos/#disqus_thread

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=100005001223682 Clive Caldwell

    Si, es una gran verguenza!. El tipo que hace tal cosa no tiene perdon!. Si te casaste con la mujer, hiciste bien, no lo arruines despues!.

    • Juan Carlos Díaz

      ¿No tiene perdón el que hace “qué” cosa?:

      1) ¿El que, en el más mínimo de los casos, tenía dudas de su sexualidad y aún así optó por casarse con una mujer? (“hizo bien”, según Clive, aunque sería más justo preguntarle a la mujer si hizo bien, y si ella conocía la situación desde el vamos…), o,

      2) ¿El que hizo lo mencionado en la pregunta 1) y “la arruinó” después? (capturado infraganti, o que simplemente dijo basta).

      Te pregunto, Clive, ya que ambas preguntas traen consequencias muy serias para el cónyuge que no sospecha ni conoce la realidad oculta del otro.

      • Teka

        Hola Juan Carlos,no he entiendo que quieres decir en la frase”si ella conocía la situación desde el vamos….”
        Soy Teka y aseguro que es una situación terrible por la que pasa el conyuge,porque aunque hubiera signos tu no los ves,ya que es total la confianza que depositas en esa persona.El efecto es desolador y no se aun si te recuperas.Saludos

        s

        • Juan Carlos Díaz

          Hola, Teka,

          Tenés razón. Me expresé mal en mi mensaje original.

          Mi referencia surgió del comentario de Clive, en el que Clive aprobaba que un homosexual se casara con una mujer (“….Si te casaste con la mujer, hiciste bien, no lo arruines despues!….”).

          En mi comentario, lo que realmente quería decir es que habría sido más justo preguntarle a la mujer si pensaba que el homosexual “hizo bien”, o no, en casarse con ella. La opinión de la mujer, como la tuya misma por haber vivido esa experiencia, vale más que la de cualquier otro que vea las cosas desde afuera.

          Disculpas por la confusión y saludos.