La historia de amor de “El Cachafaz” y “La Raulito”

 

 

 

Por Alejandro Viedma,

para Boquitas pintadas

 

En principio, aclaro que no soy crítico de espectáculos; lo que viene a continuación es una especie de reseña/opinión personal acerca de Cachafaz, la obra de teatro que, junto a varios amigos de Boquitas pintadas, vimos el sábado pasado en el Teatro del Sur .

En el hall del teatro ya se empieza a respirar buena energía. Un buen clima domina el espacio de la boletería, mientras Tatiana Santana –la directora- va y viene organizando los últimos detalles. Nunca pierde su sonrisa y su dulzura jovial.

Ya en la sala, uno entra en otra dimensión. Cachafaz es un viaje a una parte del mundo de Copi, con sus textos muy cargados de palabras de otra época (y no tanto), con rimas milongueras, con una musicalidad que contiene discursos en donde conviven irónica y poéticamente –entre muchos temas humanos y psicológico-sociales- las cuestiones de género desiguales, la genitalidad explícita, el falocentrismo, la discriminación por el color de piel, la pobreza y el hambre.

“Cachafaz” (personificado por Emilio Bardi) convive con su amor (Claudio Pazos) en un conventillo de Uruguay. “La Raulito” es la persona a quien “Cachafaz” destina su amor. Un amor dentro de los límites de las diferencias de género, pero no de sexo. Relación de dos varones, mientras lo que se subraye todo el tiempo es que él –“Cachafaz”- sea el macho y ella –“La Raulito”- sea “la mujer con bigotes”.

Es que en la obra se distingue a “las” vecinas de “los” vecinos, a los animales de las “animalas”, a las mujeres con vagina y a las mujeres sin vagina de los machos con pija grande, a los hombres con culo de los hombres con pija… Por tal motivo “Cachafaz” llega a posicionarse como líder de los hombres del conventillo, aparte de que lo hace matando a milicos para que todos puedan comer porque, como dice una frase utilizada como subtítulo de esta obra, “aquí el infierno es el hambre”.

En ese vecindario hay valores particulares, propios, lejos de la moral dominante de una sociedad fuertemente normativa y también hipócrita.

Parte del elenco de Cachafaz; foto: prensa

En la obra deambulan temas nada light y vidas intensas; en un pasaje “La Raulito” hace referencia a su tío, quien le selló su documento con el cambio de identidad. Hay -o me vienen- también reminiscencias de El beso de la mujer araña (de Manuel Puig) y de Romeo y Julieta (la tragedia de William Shakespeare), aunque bien podría ser “el” Romeo y “la” Romeo.

Es Cachafaz, además, un musical. Con músicos en vivo y actores corografiados que cantan también en vivo.

Obra sin baches, sin errores, es compacta e impacta por la calidad actoral y el compromiso corporal de sus dos protagonistas principales y por un elenco que sostiene prolijamente; todos los artistas portan un vestuario acorde, nada hace ruido, la iluminación es muy cuidada también.

Será por todo esto, que el público que llena la platea cómoda del recinto aplaude COPIosamente al final, e incluso muchas personas lo hacen de pie.

La invitación ya está hecha. Si asistís, vas a disfrutar de un momento artístico excelente, ideal para compartirlo con amigos o con un amor.

Cachafaz y La Raulito; foto: prensa

 

Bonus track

 

Copi y Evita

 

Meterse en el mundo de Copi es sorprenderse. Como me apunta un erudito amigo, Copi –escritor preferido de César Aira-, además de dibujar cómics y escribir relatos controvertidos, era un actor transformista, “una especie de Gasalla radicado en París”. Tanto es así que en 1970 estrenó allí en la capital francesa una obra sobre Evita en la que la figura de la abanderada de los humildes era una travesti. Pero esto quedará para otro post.

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Algunos apuntes más sobre quién fue Copi, por Alberto Leonelli, lic. En Actuación.

Copi (Raúl Damonte Botana, 1939-1987) fue un escritor, historietista y dramaturgo argentino. En 1962, se radicó en París donde al poco tiempo comenzó a actuar con el grupo Pánico, creado por Alejandro Jodorowsky, Fernando Arrabal y Roland Topor y al que más tarde se sumó Jorge Lavelli, quien a partir de 1966 dirigiría sus obras.

Fue parte del grupo Tse, una asociación de artistas franco-argentinos quienes en1969 curaron/intervinieron la biografía de Eva Perón. Sus obras teatrales introducían en escena la incomunicación de los personajes, inspirándose en Samuel Beckett.

Copi fue un activista en el movimiento de liberación GLBT y murió de complicaciones de VIH-Sida mientras ensayaba Una visita inoportuna, una obra en la que el protagonista muere de esa misma enfermedad en un hospital.

La dramaturgia de Copi es prolífica y la mayoría de sus obras (escritas en francés) sigue aún sin estrenarse en nuestro país. Sólo una breve referencia a Cachafaz, “tragedia bárbara” en dos actos y en verso, escrita hace treinta años pero que ni siquiera el paso del tiempo ha logrado apaciguar el carácter revulsivo de esta pieza. Cachafaz y La Raulito, amantes, vivirán una aventura increíble junto a sus vecinos en un mítico conventillo. La música de tango y de milonga se articulan en esta obra que versa sobre minorías raciales y sexuales, identidades mutantes, viajes transgenéricos, articulación entre lo sexual y lo político, economías alternativas y canibalismo.

 

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  • Diego

    Hola!!!
    Me encantó la obra, yo también la vi !!!
    Está muy buena la opinión de Alejandro. Coincido con su mirada sobre la obra !!!

    Lo que más me impactó fue el discurso muy rico y crudo, y la destacada actuación.

    En la Raulito sentí lo femenino en el hombre muy activo, no sólo el macho Cachafaz enfrentaba la adversidad, la Raulito también y acompañando, a pesar de que la tragedia se cruzó. No noté ningún rechazo de ningún personaje sobre su vestido, su seductora femeneidad. Solamente algo general como “los putos”. ¿En la miseria, la femeneidad en el varón pasa a un segundo plano? Creo que sí, permitiéndose seducir hasta las últimas consecuencias.

    Beso, Die.

    • Josefina

      “Cachafaz” es una suerte de apropiación del sainete (que también era una especie de music hall de consumo masivo), una historia de conventillo pasada por el imaginario monstruoso y delirante de Copi, que cuestiona los dispositivos de control, los mecanismos de clasificación de las identidades, las relaciones de poder que produce la sociedad capitalista. Aun en el ámbito de la diversidad sexual, persisten los binarismos y las dicotomías reductoras (mujeres con pija vs. mujeres sin, etc).
      Ah! El actor que hace de la Raulito es igual a Copi, rostro chupado, ojos saltones, nariz aguileña.
      Saludos!

  • roberto

    Excelente la obra, es altamente recomendable, muy cruda y divertida al mismo tiempo. Imperdible

  • Tomy

    Hola Boquitas!
    Me gusta la crítica que escribió Alejandro. Me encanto lo de la “la mujer con bigotes”.
    Se me ocurren algunas cosas para resaltar que me parecieron muy interesantes de la obra en sí y a la cual tb asistí, pero no creo que sea apropiado hablar de partes de la obra por una cuestión de no quemarla y preservar al futuro espectador, y por eso mismo me pareció justa la crítica. Yo resalto el ambiente intimista del teatro, que genera un clima cálido, y el hecho de que ocupes la fila que ocupes te sentís cerca de las actuaciones.
    La pasé muy bien allí, muchas gracias por este recuerdo.
    Saludos a todos.
    Tomás.

  • Edu

    Impecable la apreciación del espectáculo que compartió Viedma.
    En lo que a mí respecta aporto más datos de Copi:
    nieto de Botana, fundador-director del diario Crítica (es en su sótano donde Siqueiros pintó su famoso mural ahora expuesto en el nuevo Museo del Bicentenario), su abuela autora teatral, su ida a París junto con todo el grupo de Rodriguez Arias (del Di Tella)… Lo comento porque mucha gente no debe conocerlo, bah -creo- sobre todo los jóvenes.
    A mí me fascinó la música original de Rony Keselman, al incluir el tambor y candombe uruguayo (ya que el autor ha situado ese conventillo en Uruguay), así también la estupenda idea de la directora de ponerle música y canciones con la letra original de Copi pero que no eran canciones, ya que todo lo musical no existe en el texto.
    abrazo grande
    Es re güeno el comentario del lic., y buena idea la de djuntar/datear lo de Alberto Leonelli para el que quiera saber más.
    Con Tatiana hablé a la salida, me sorprendió mucho su juventud y conociendo el negocio del teatro admiro cómo se las ingenió para tener a esos dos protagonistas y habérsele ocurrido hacer musical la obra, conseguir el teatro, compositor de la música, (convencer/convocar a todo este grupo de gente y solo -lamentablemente una sola vez por semana).
    Como quedé metido con el tema de la data de Copi, una parcelita de un largo artículo solo a nivel informativo: “…Cargaba mucho apellido, Copi. Tal vez por eso no los usó: se llamaba Raúl Natalio Damonte Taborda (o Damonte Botana, mejor) y se deshizo, como nadie, de ella. Era nieto nada menos que de Natalio Botana, el director de Crítica, y de la no menos mítica Salvadora Medina Onrubia, anarquista, agitadora y autora teatral en los años veinte. Fue precisamente esa abuela impar la que lo bautizó, cuando era nene y muy blanquito, Copito de nieve. De ahí lo de Copi, que le quedó. También esa abuela le metió la idea del teatro, de la representación y el disparate, desde muy chico. Y de la soberana anarquía, claro. El padre de Copi fue también periodista, y de los combativos. Raúl Damonte Taborda se casó con Georgina, la hija de Botana, fue dirigente radical antifascista en los treinta y heredó la dirección de Crítica a la muerte del suegro, en 1941 …su padre cayó en desgracia con el régimen peronista y terminó exiliándose en Uruguay con familia, el pequeño Copi….”.

    Un abrazo,
    Eduardo

  • MarioZamora

    “Si bastante no tiene Juan con circular sorteando controles policiales, llegar a la casa, desnudar a su compañero, ducharlo, echar toda su ropa a lavar, hacerle beber un vaso de leche caliente; si bastante no tiene con eso: Juan escucha de Roberto un mensaje en otro idioma.”

    http://animademar.blogspot.com.es/2012/02/bebe.html

  • Alberto III

    Muy buen resumen de Alejandro, me dió muchas ganas de ver la obra! Impecable lo de Leonelli sobre Copi.
    Saludos!

  • ana maria

    gracias por este resumen el cual me viene perfecto porque desde este verano empece a adentrarme en la obra de copi…aun no vi esta obra pero me dieron ganitas…vere si puedo el otro fin de semana porque no soy de capital…

  • Raúl P

    Suena interesante todo esto!

    Qué buena “reseña” y comentarios inteligentes!

    Ojalá se renueve el clima para vivir, leernos y comunicarnos con respeto.

  • Alberto Leonelli*

    Raulito: “Pero ¿me querés decir de qué voy a trabajar? Ya me echaron de mucama tantas veces por la barba; ser puto es una carga, vos lo sabés como yo.” Cachafaz: “Mirá…te ponés el zorro, te apoyás en un farol y ¡no me volvés a entrar sin un kilo de morcilla!” Tcherkaski, José: “Habla Copi. Homosexualidad y creación.” Galerna, Buenos Aires, 1998. (Pág. 137).
    Hola! me alegro que Ale haya podido ver Cachafaz de Copi! yo vi la version anterior del 2003/2004 y creo q es una obra fundamental del teatro rioplatense: Copi es un Capo!!!
    La critica/racconto de Ale es excelente!
    gracias y nos vemos!!!

    *Lic en Actuación/Iuna
    albertoleonelli@gmail.com

  • Eduardo Baldani

    Alejandro super lo que pusiste, tu comentario está re bueno, solo si pudiera agregarse donde dice que “su tío le firmó… et etc” aclararía “su tío jefe de policía” .

    un beso y gracias x el cariño que denotan tus palabras, lecturas, trabajos

    eduardo

  • Enrique Sirvén

    Me gustó mucho, debería llegar también a los teatros oficiales operadesdehoy.blogspot.com