Carlos Jáuregui, el héroe gay que se inmortalizó en el subte de Buenos Aires

 

Estación Carlos Jáuregui; Foto: Tomás Ramírez Labrousse

Desde esta semana, la estación de subte de la Línea H ubicada en Avenida Pueyrredón y Avenida Santa Fe lleva el nombre de Carlos Jáuregui, activista por los derechos de las personas LGBT. El suyo es el caso de una figura pública cuya trascendencia siguió en aumento incluso luego de su muerte, que ocurrió en agosto de 1996. Fue él quien hizo visibles las demandas de grupos marginalizados (o lisa y llanamente perseguidos) por el Estado argentino y otras instituciones durante años.

En esta crónica escrita por Daniel Gigena para Boquitas pintadas, se revela quién fue Jáuregui y por qué es simbólicamente relevante contar con su presencia en un espacio público transitado por gran parte de los ciudadanos de la Argentina y del mundo.

Estación Carlos Jáuregui; Foto: Tomás Ramírez Labrousse

Un héroe de nuestro tiempo

Jáuregui había nacido en La Plata en 1957 y en esa ciudad se recibió como profesor de Historia egresado de la Universidad Nacional de La Plata. Su especialidad era la historia medieval. Quizás paradójicamente, ese conocimiento lo impulsó a luchar contra los restos de cierto pensamiento inquisitorial en la sociedad argentina.

Entre 1984 y 1987, fue el primer presidente de la Comunidad Homosexual Argentina; en 1991, fundó, junto con Marcelo Ferreyra y César Ciglutti, la asociación Gays por los Derechos Civiles. En 1992, encabezó la primera Marcha del Orgullo Gay Lésbico en Buenos Aires. La activista feminista Mabel Bellucci le dedicó en 2010 una informada “biografía política”, titulada Orgullo, que rinde cuenta de la inteligencia de Jáuregui al tender puentes con otras luchas y otros agentes del cambio social. El año pasado, el director Lucas Santa Ana presentó el film documental El puto inolvidable, sobre la vida de Jáuregui.

La iniciativa de bautizar con su nombre una estación del subte estuvo basada en el proyecto de ley aprobado el año pasado por unanimidad en la Legislatura porteña. Sus autores son los legisladores Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica ARI, Pablo Ferreyra y Carlos Tomada, del Frente para la Victoria. Del acto de inauguración participaron varios legisladores porteños, el Jefe de gobierno de la Ciudad Horacio Rodríguez Larreta; el vicejefe, Diego Santilli, y el  presidente de la CHA, César Cigutti, además de amigos y compañeros de lucha de Jáuregui. También habló el artista plástico Daniel Arzola, que realizó un mural de 14 x 4 metros.

Estación Carlos Jáuregui; Foto: Tomás Ramírez Labrousse

“Hoy el nombre de Carlos Jáuregui ocupa un lugar más que merecido en el espacio público de nuestra ciudad –dijo Ferraro en la inauguración−. Carlos disputó y ocupó el espacio público como lugar privilegiado para la construcción y ejercicio de la ciudadanía y la expresión de los derechos civiles, el lugar donde construimos el respeto y el reconocimiento del otro.”

El escritor y periodista Gustavo Pecoraro, uno de los más activos impulsores para que el proyecto pudiera concretarse, estuvo presente en la ceremonia de inauguración. Recordó que, antes de llegar a la aprobación unánime de la ley, se llevó adelante una campaña titulada #YoApoyoEstaciónCarlosJáuregui, que tuvo una inmensa repercusión social y que encabezaron Estela de Carlotto, Nora Cortiñas y Adolfo Pérez Esquivel, el sindicato de Metrodelegados, diversas organizaciones del colectivo LGTBI, movimientos sociales, sindicatos, científicos, periodistas, personalidades de los derechos humanos, de la educación, de la cultura, referentes políticos de todas las corrientes partidarias y el Jefe de Gobierno de la ciudad.

“Esta demostración masiva de respaldo al homenaje a Carlos es un hecho histórico que implica la visibilidad del colectivo LGBTI al mismo nivel que lo que simbolizan las marchas del orgullo –dijo Pecoraro−. Trescientas cincuenta mil personas por día pasarán por la Estación Carlos Jáuregui. Además de un recuerdo más que justo, la estación y el apoyo recibido es un ejercicio amoroso y generoso de memoria histórica y reconocimiento a la lucha del colectivo LGTBI por parte de diferentes sectores sociales.”

Héroe de nuestro tiempo, Carlos Jáuregui murió como víctima del VIH-sida en los aciagos años noventa. Sin embargo, su aporte en la lucha contra la discriminación fue no sólo decisivo sino también un modelo para derribar los prejuicios que separan a las personas de una vida plena.

Estación Carlos Jáuregui; Foto: Tomás Ramírez Labrousse