En 1996, cuando VideoMatch cumplía siete años en el aire, escribí en la revista TeleClic una nota elogiosa sobre el programa. En ella lo ponía como un material digno de estudio antropológico, que sorprendería a los científicos en el futuro. Hoy, quince años y varios bailes y peleas de cabaret después, no escribiría lo mismo. Pero el fenómeno del show de Tinelli como lo más convocante de nuestra televisión continua con toda su fuerza. Vale la pena acercarse una vez más a observarlo.