En nuestro post anterior (“La información positiva”) intentábamos reflexionar sobre la cantidad y calidad de información por minuto a la que le permitimos el ingreso a nuestro cerebro, sin peaje ni filtros.
El diario EL PAIS (España) publica hoy una investigación de la Universidad de Stanford que prueba la teoría de que “los multitarea intensivos”, esos sujetos que habitualmente abren el correo, hablan por teléfono y escuchan música, son menos productivos que el resto.
Precisamente, esa era la escena de nuestra última “Instantánea”. Ella sentada en el bar gobernada por su PC, su teléfono y el MP4.
El artículo de “EL PAIS” hace hincapié en que el estilo de vida multitarea nos ha robado los espacios para la reflexión. “Creemos que podemos con todo, pero no es así”, señala el estudio, que reconoce que las personas multitareas están mejor entrenadas para cambiar de foco rápidamente, pero cuando tienen toda la información delante de sus ojos no pueden separar las cosas en su cerebro y se equivocan.
Uno de los autores del estudio, el profesor Clifford Nass, considera que: “Los multitarea creen que son buenos haciendo varias cosas a la vez, pero el estudio los contradice”.
La reciente investigación de la Universidad de Stanford confirma que frente a la avalancha de información de variado significado y desigual jerarquía que entra a la vez, el cerebro paraliza, confunde, dispersa y crea ansiedad.
Hoy el nuevo desafío intelectual parece ser la lucha por recuperar la atención. David M. Levy, profesor de la Informatios School de la Universidad de Washington, lo explicaba en una conferencia -No time to think (Sin tiempo para pensar) celebrada en la sede de Google: “Necesitamos una ecología de la información para luchar contra las formas agresivas de polución mental que afectan a nuestras vidas. Necesitamos el equivalente a los bosques protegidos y las marismas para cuidar nuestro ecosistema mental”.-
Mientras los expertos estudian sobre los filtros de información perfectos, por el momento el mejor consejo parece ser conciente de esta relidad, tratar de aprender a jerarquizar la información (procesar sólo lo que nos interesa y realmente nos puede llegar a ser útil) y dejar espacio libre en el cerebro.
Al parecer, tal como subraya el estudio, en este mundo frenético en el que vivimos nuestro cerebro está tan saturado que “no hay tiempo para pensar”.
31.01.2011
7:41 pm
No es necesario recurrir a estudios de universidades para comprender y comprobar las consecuencias de querer abarcar muchas cosas al mismo tiempo; hay un dicho muy viejo que nos advertía como son estos asuntos: el que mucho abarca poco aprieta.
De cualquier manera, más allá de la información en sí, esta saturación está determinada por un círculo vicioso que se genera por ansiedad.
31.01.2011
7:46 pm
Querer realizar muchas tareas al mismo tiempo exige mucho más de lo que implicaría una secuencia de prioridades, pero las presiones a veces no hacen perder el ritmo y efectuar una selección por importancia. Estas situaciones a las que todos estamos expuestos son causa de transtornos de diverso tipo; como el estres del que tanto se comenta.
02.02.2011
2:12 am
Aurelio, hacer muchas tareas al mismo tiempo, exige mas atención, pero sigue siendo una secuencia de prioridades, solo que mas larga y con mas variables que determinan el cambio de tarea. Esa evaluación mayor y/o la falta de descanso entre ellas es muy probablemente la fuente del stress que mencionas. Igualmente hay un limite teorico / practico de la cantidad de conceptos que el cerebro humano puede manejar simultáneamente, es de 5 +/- 2, o sea de 3 a 7 (en forma general), dependiendo de la complejidad de los mismos y el estado del individuo. Mas allá de eso, lo que se obtiene es un razonamiento incompleto o de baja calidad.