El sello FSC celebra 25 años cuidando los bosques del mundo

 

La deforestación y la degradación de los bosques son las principales causas de las emisiones de carbono, la pérdida de biodiversidad y el deterioro de los medios de vida de los pueblos que dependen de los bosques. Sin embargo, los bosques gestionados de manera responsable tienen el potencial de absorber aproximadamente una décima parte de las emisiones de carbono globales proyectadas para la primera mitad de este siglo, sostienen desde la FAO.

El Forest Stewardship Council (FSC) es una organización no gubernamental global, que trabaja en un manejo responsable de los bosques, protegiendo las especies vegetales y animales, los derechos de los Pueblos Indígenas y la seguridad de los trabajadores forestales.

Un producto con certificación FSC tiene un sello con el logo de un árbol que permite a consumidores y empresas identificar que provienen de bosques gestionados de forma sostenible. El logotipo se lanzó oficialmente en un evento en Londres el 21 de febrero de 1996 y el primer producto en llevarlo, fue la espátula de cocina de Sainsbury.

FSC fue fundada en 1994 en Oaxaca con solo tres empleados, en 2003 reubicó su sede a Bonn, Alemania. Actualmente, tiene 355 empleados en 50 oficinas en cinco continentes

Cualquier empresa maderera u otra organización que desee certificarse con el sello FSC y utilizar el logo oficial primero debe contactar a un representante acreditado de la FSC. En sí, el FSC no emite certificados, entidades de certificación independientes realizan las evaluaciones de manejo forestal y cadena de custodia que conducen a la certificación FSC. Las entidades de certificación rinden cuentas ante Assurance Services International.

El certificado se consigue mediante un proceso de evaluación voluntario, que es realizado por un organismo independiente (entidad certificadora) y afecta a toda la cadena de suministro. La entidad certificadora inspeccionará las prácticas, usos y mantenimiento del recurso forestal utilizado. La etapa final es asegurar que los productos provenientes de los bosques con un adecuado manejo forestal tengan impreso el logo de certificación FSC; una cadena de inspectores certificados es utilizada para dar seguimiento a los productos desde el bosque hasta el punto final de venta.

Desde agosto de 2018 están vigente los nuevos procedimientos de verificación de los servicios ecosistémicos del FSC, que miden el secuestro y almacenamiento de carbono de los bosques, conservación de la biodiversidad, servicios de cuencas hidrográficas, conservación del suelo y servicios recreativos. El procedimiento también ofrece a las empresas y los gobiernos una nueva herramienta para demostrar y comunicar el impacto que sus compras, inversiones y apoyo financiero están teniendo en la conservación y restauración de los servicios de los ecosistemas forestales.

Hay tres tipos de certificados FSC:

- Certificación de manejo forestal:
Una entidad de certificación independiente, acreditada por el FSC, verifica que el manejo del bosque cumple con los Principios y Criterios del FSC de Manejo Forestal Responsable internacionalmente acordados.

- Certificación de cadena de custodia:
Permite realizar el seguimiento de la materia prima a través de todas las etapas de producción, transformación y distribución hasta la góndola y así verificar que provienen de bosques certificados bajo el sello FSC.

- Certificación de madera controlada:
Esta certificación busca evitar la mezcla de madera de fuentes inaceptables con material certificado FSC en los productos que llevan el logo FSC Fuentes Mixtas. Esta certificación corrobora que la madera no provenga de las siguientes fuentes: madera aprovechada de forma ilegal; madera aprovechada en zonas donde se violan los derechos tradicionales y civiles; madera aprovechada en áreas donde los Altos Valores de Conservación están amenazados por las actividades de gestión; madera procedente de bosques y otros ecosistemas forestales que han sido convertidos a plantaciones o usos no forestales; y madera aprovechada en áreas forestales donde se plantan árboles genéticamente modificados (OGM).

En la actualidad, alrededor de 200 millones de hectáreas y más de 33.000 productos a escala mundial están certificados conforme a los estándares FSC.