¿En qué se parecen los simios y los humanos en la política?

 

Durante 23 años un grupo de especialistas estudiaron y filmaron a una manada de simios en Ngogo, Uganda. Estos simios guerreros, conocidos como el mayor escuadrón de chimpancés descubierto en toda la historia, controlan un vasto imperio y reinan mediante el terror que imponen a través de la guerra, la política y las alianzas.

Todo el material de investigación dio como resultado el documental “La rebelión de los simios” dirigido por James Reed y que se podrá ver hoy a las 21 hs. en Animal Planet. Donde se cuenta la historia de estos chimpancés, liderados por cuatro guerreros poderosos que gobiernan a través de la fuerza bruta, alianzas estratégicas y astutas maniobras políticas.

Los simios protagonistas de este documental son:

  • Hare es el primer chimpancé de Ngogo con el que los investigadores tuvieron un contacto significativo; su confianza y curiosidad permitió zanjar la brecha entre los seres humanos y los simios, lo cual proporcionó una ventana para observar su mundo secreto. A pesar de ser un macho de alto rango con una significativa influencia en el grupo, parecía cargar con un sentido de moralidad.
  • Pincer es un macho de rango medio y su aspecto es el más parecido al del hombre. Su poder y su éxito, recién fueron descubiertos con posterioridad a su muerte, cuando las pruebas genéticas revelaron que tuvo más descendientes que cualquier otro macho alfa de Ngogo. Este hallazgo desafía todas las ideas previas sobre la jerarquía de dominio de los chimpancés.
  • Ellington es el “comandante de la patrulla”, tiene una personalidad absolutamente única y es el mejor amigo de Hare. Ellington impulsó a los chimpancés de Ngogo a aumentar la caza y los ataques sobre los grupos rivales, lo que finalmente derivó en la enorme expansión de su territorio.
  • Bartok es el macho más exitoso en la historia del grupo. Como político altamente sofisticado aunque físicamente pequeño en tamaño; este chimpancé tuvo un dominio supremo mediante coaliciones cuidadosamente tejidas con una banda agresiva y leal dentro del grupo.

Los especialistas que participación del documental, John Mitani, un ecólogo conductual de los primates que investiga el comportamiento de los simios; y David Watts un antropólogo de la Universidad Pennsylvania, especialista también en estudiar el comportamiento de los primates, responden algunas inquietudes.

John Mitani, el ecólogo conductual que investigó a los chimpancés

¿En qué se parecen los simios y los humanos?

John: Me limitaré a decir que una de las cosas que más nos atrae como científicos, es el hecho de que en muchos sentidos son muy similares a nosotros, como ocurre con el bonobo, nuestro pariente vivo más cercano y con el que estamos íntimamente relacionados.

Somos similares a ellos en nuestra anatomía. Y también en nuestra genética y también tenemos algunas similitudes en el comportamiento en términos de status, de empeño y, lamentablemente, en términos de la agresión de los machos hacia las hembras y agresión entre grupos y la agresión letal.

Somos similares en algunos aspectos pero también profundamente diferentes en otros. Compartimos un ancestro común, digamos, hace entre seis y ocho millones de años, pero desde el momento de esa división de seis a ocho millones de años, nos hemos separado. A partir de esa separación, nosotros cambiamos en muchos sentidos que nos hacen muy diferentes y espero que la gente no pierda de vista el hecho de que no somos un simio peludo, somos seres humanos. Y podemos elevarnos por encima de muchas de las cosas que vemos hacer a los chimpancés en su entorno natural y que, de hecho, han quedado documentadas en la película.

David: También diría que, a pesar de todas las similitudes, hay enormes diferencias en nuestras habilidades cognitivas, en nuestra mente. Y, una vez más, los chimpancés pueden ser más parecidos a nosotros que otras criaturas –y deberíamos incluir también a los bonobos– pero hay tremendas diferencias entre su inteligencia y sus habilidades cognitivas y las nuestras.

Para cualquiera que mire documentales sobre chimpancés, una diferencia obvia es que no tienen lenguaje. No tienen una mente que les permita tener un lenguaje y compartir información entre sí y compartir el mundo de cada uno de la manera en que podemos hacerlo nosotros hablando con nuestros semejantes.

A modo de ejemplo, los chimpancés tienen un sistema social de tipo fisión-fusión, en el cual los miembros de la comunidad se conocen pero no permanecen juntos. Van y vienen, en realidad de la manera en que nosotros lo hacemos en nuestra vida diaria, pero yo puedo decirle a John lo que hice ayer. Un chimpancé no puede hacer eso. No ha visto a otro chimpancé durante un día, una semana o un mes. No tienen manera de saber lo que otro chimpancé estuvo haciendo, ni de contarle a otro chimpancé lo que estuvo haciendo durante ese tiempo y eso crea enormes diferencias con nosotros.

¿Cuáles son las similitudes entre los simios y la raza humana en términos de alianzas políticas?

David: Una vez más, vemos claras similitudes, hay paralelos especialmente entre lo que hacen los chimpancés machos y lo que podríamos llamar la conducta política en los seres humanos. Pero, al mismo tiempo, lo que ellos hacen es mucho menos complicado.

En la mayoría de las especies, fuera de los seres humanos, si los animales viven en grupos sociales y esos grupos tienen más de un macho, los machos compiten entre sí, en especial con respecto a los que pueden aparearse con las hembras. Pero no tienen relaciones amistosas entre sí y tampoco cooperan entre ellos.

Los chimpancés son una excepción a esta regla, y esta es una similitud con los seres humanos. Los machos son rivales de otros en sus comunidades, pero también tienen relaciones amistosas entre sí.

Pasan mucho tiempo juntos, incluso más tiempo del que pasan con las hembras. Se lamen entre sí y se asocian en equipo en lo que nosotros llamamos alianzas en las cuales dos machos cooperan regularmente entre ellos si hay una pelea menor con un tercer macho, luego se ayudan mutuamente o amenazan a otros juntos y eso colabora para que alcancen un alto status en su comunidad. Y cuando los observamos durante largos períodos, vemos que algunos machos, cuando maduran, empiezan a buscar a otros que podrían ser sus aliados. Desarrollan relaciones de cooperación pero también rivalidades entre sí, y esas relaciones cambian con el tiempo a medida que algunos machos se ponen viejos y dejan de ser muy buenos aliados.

Además, algunos son más ambiciosos que otros y están los que tienen personalidades que hacen que también sean grandes y que les permiten convertirse en machos de alto rango. Y también están las maniobras que pueden verse, no en todo momento, no todos los días sino con el paso del tiempo, esta búsqueda de buenos aliados y el mantenimiento de estas buenas relaciones, a las que además usan contra sus rivales, de modo que tiene sentido pensar que es la versión chimpancé de la política.

Pero, una vez más, hay grandes diferencias entre los chimpancés y las personas. Ellos no son nosotros, y creo que esta es la base de todo. Tienen una especie de basamento psicológico de lo que han llegado a ser las formas mucho más elaboradas de la política que vemos en seres humanos.

¿Podrían explicar cómo es la jerarquía social de los machos dentro del grupo?

David: Una vez más, los chimpancés machos que pertenecen a la misma comunidad son amigables unos con otros, pero también son rivales y compiten y forman lo que denominamos jerarquías de dominio.

Por lo general, encontramos que hay un macho que puede amenazar a todos los demás y todos los demás son sumisos en su relación con él, ceden ante él, porque él es un auténtico macho alfa. Hace falta mucho esfuerzo para llegar a esa posición, pero cuando lo logran suelen mantenerse firmemente en ella por muchos años.

En Ngogo, tuvimos un macho que logró mantenerse como número uno de su comunidad durante nueve años pero, con el tiempo, el chimpancé muere o aparece alguien que lo desafía con éxito. Y ese desafío a menudo depende de recibir la ayuda de los aliados pero llega un punto en el que el macho alfa es destituido. Pierde el desafío, y ahora hay otro número uno. Y luego lo que sucede, creo que en la mayoría de los casos y es lo que hemos visto en Ngogo, es que el macho alfa que era número uno deja de serlo pero puede seguir siendo número dos, o tres, o cuatro.

Luego, cuando envejece, gradualmente irá descendiendo posiciones pero seguirá siendo parte importante de la comunidad y seguirá manteniendo sus vínculos sociales con los otros machos de la comunidad. Y si vive bastante y con el tiempo envejece,  ya no se vuelve tan importante y no participa tanto de la política, como fue el caso del macho que era alfa cuando empezamos este proyecto, hace más de 20 años, que sigue vivo aunque es muy viejo y ya no participa de ningún tipo de rivalidad, entre otras cosas.

Hubo casos de otros lugares en los que la gente también estudiaba a los chimpancés y pudo comprobar que cuando un macho alfa perdía un desafío de algún modo desaparecía por un tiempo. Parecía irse y evitar a los otros, y los demás no necesariamente eran muy amigables con él cuando lo encontraban. Nosotros no hemos visto eso en Ngogo. Las cosas cambian y la jerarquía se reorganiza pero el macho alfa que perdió sigue siendo una parte importante de la comunidad.

John: Creo que lo que David está marcando es la diferencia entre lo que observamos en Ngogo y lo que otras personas que estudian chimpancés en otros lugares han observado después de que se destituye a un macho alfa, un macho grande.

Tal como decía David, las personas de otros lugares han descripto situaciones para las cuales creo que se ha usado la palabra “exilio”. A menudo, cuando vuelven al grupo, dado que han sido muy despóticos en su conducta y no muy amables con los otros chimpancés mientras reinaban como machos alfa, suelen ser atacados ferozmente cuando caen. Nosotros no hemos visto ese tipo de conducta, y creo que está señalando una de las grandes diferencias entre Ngogo y otros lugares.

Una de las cosas inusuales de esta comunidad es que es muy grande, y dado que es muy grande, necesitan encontrar maneras de unirse o de llevarse bien quizá de formas que otros chimpancés de grupos más pequeños no necesitan hacerlo. Entonces, eso podría reflejar lo que está sucediendo aquí.

Empezamos a ver cosas como su conducta cuando cazan y cuando comen carne. Sabíamos que los chimpancés hacían eso. Sabíamos que lo hacían en Ngogo, eso en sí mismo no era nuevo, pero, con el transcurso de los años, vimos que los chimpancés de Ngogo han sido mucho más exitosos a la hora de cazar que los chimpancés de otros lugares, lo que creo que se debe, en parte, a que son muchos animales, de manera que puede haber hasta 20 machos atacando a un grupo de monos colobos rojos y los pobres monos obviamente pierden. Les resulta imposible alejar a tantos chimpancés juntos. Vimos que tienen mucho éxito cuando cazan y, a menudo, terminan consiguiendo mucha carne, y esto nos ha dado muchas oportunidades para ver quiénes reciben la carne, quiénes comparten con otros.

Una vez más, esto no es completamente nuevo con respecto a los chimpancés. Sabíamos que esa es parte de su conducta pero la escala de esa conducta que vimos en Ngogo ha sido diferente de la de cualquier otro lugar.

¿Hay política y alianzas entre los simios? ¿Tienen algún tipo de partidos políticos, dictadura o democracia?

John: Cada animal es un ser individual y actúa de manera diferenciada y tiene una personalidad diferenciada y, como verán en la película, hay distintas formas de llegar a la posición más alta. Hay un personaje en la película, Lofty, que era una bestia. Era un ejemplar con un gran físico. Era un chimpancé muy grande y se abrió paso a la fuerza para llegar a lo más alto. Hay chimpancés que llegan a la posición alfa de ese modo.

Pero, también hay otros como Bartok, que también aparece en la película, cuya ruta hasta la cima fue muy diferente. Es un macho socialmente muy perspicaz, habilidoso y muy político que utiliza la ayuda de los otros para llegar a lo más alto. De modo que esta es una parte muy importante del documental.

David: No, no tienen partidos políticos. No tienen un sistema político organizado pero sí tienen en Ngogo muchos machos dentro de la comunidad; mientras estuvimos allí siempre hubo más de 20 y en este momento hay más de 30 machos adultos, cuando en la comunidad promedio de cualquier otro lugar no hay más de 10 machos.

Entonces, lo que vemos, una vez más, es grandes diferencias entre los individuos. En parte dependen del tamaño que tienen pero también dependen de sus personalidades, de su inteligencia y de las habilidades sociales que tengan. Definitivamente vemos eso.

Por ejemplo, cuando Bartok era el macho alfa, digamos hace unos 10 años, pudimos ver que “estaba Bartok, que era el número uno, pero también estaba Hare, que era su aliado, y también este otro macho y este otro”.  Y eran casi como una facción contra todos los demás. Tener esa red de apoyo fue lo que le permitió a este macho ser el alfa y conservar esa posición durante tanto tiempo. Pero no tienen una forma de organización de ningún tipo, no pueden realizar reuniones y discutir estrategias. Es más un proceso entre individuos, hacen cosas que impiden, o intentar impedir, que sus rivales lleguen a ser demasiado poderosos pero, además, mantienen lazos importantes con otros que son más amigos y colaboradores que rivales.