Proa, 20 años, Adriana Rosenberg, La Boca y Giacometti

En la mañana lluviosa del último sábado, Adriana Rosenberg fue distinguida con el diploma de Ciudadana Ilustre de La Boca por su gestión como presidenta de la Fundación Proa. Las bandas de Gendarmería y la Armada dedicaron al público reunido en el Museo Histórico Nacional de La Boca, Almirante Brown al 1300, el himno y marchas de entrañable calado en el alma de los argentinos.

Fue un acto emotivo y cargado de sentido para los vecinos que vieron crecer a Proa con su ambicioso proyecto cultural, desde la primera casa comprada por Roberto Rocca en la Vuelta de Rocha. La apertura veinte años atrás se hizo con una muestra del mexicano Rufino Tamayo. Punto de partida que marcó la calidad de las exposiciones, una constante que celebramos en este blog con la nota publicada en adnLA NACION EN 2012 CON MOTIVO DE LA EXPOSICIÓN DE LA OBRA DEL SUIZO ALBERTO GIACOMETTI.

 

GIACOMETTI EN BUENOS AIRES

POR Alicia de Arteaga

Más de 130 obras del artista suizo procedentes de la Fundación Alberto y Annette Giacometti de París se exhiben en la Fundación Proa, último tramo de un viaje que comenzó en San Pablo y en Río de Janeiro. Pinturas, dibujos, grabados y objetos decorativos escoltan su escultura icónica, El hombre que marcha
Como si se cerrara una historia de múltiples afinidades, la retrospectiva de Alberto Giacometti acerca la obra de un artista ligado a los argentinos por múltiples coincidencias. Elvira de Alvear, radicada en París en la Bèlle Époque, sobrina del general Carlos María, esculpido por Bourdelle, compró su primera escultura cuando nadie lo conocía. Fue Jean-Michel Frank, asceta de la decoración que vivió en Buenos Aires durante la Segunda Guerra, quien lo conectó con los Born, Jorge y Matilde, para ellos creó una serie de diseños destinados a la casa de San Isidro. Finalmente, quiso el destino que el suizo recibiera el Gran Premio de Escultura en la Bienal de Venecia de 1962, el mismo año en que Antonio Berni se adjudicaba el máximo galardón en la categoría Grabado. La Nacion registró entonces esta coincidencia que dio oportunidad a Gyula Kosice, jovencísimo curador del envío argentino, de entrevistar a Giacometti en la cima de su fama (ver foto de página 8), consagrado como el artista capaz de transformar con sus manos y con la intensidad de su mirada la escultura del siglo XX. Kosice y Giacometti, el encuentro menos pensado. Una perlita del archivo.

                                                             * * *

La muestra de Proa es realmente excepcional. Uno de esos acontecimientos únicos que enriquecen la agenda de la ciudad, quedan para siempre en la memoria de los visitantes y confirman la voluntad de Adriana Rosenberg, presidenta de la Fundación, de mantener alto el listón de una trayectoria expositiva de nivel internacional.

 

 

El tamaño, el volumen y la logística no han sido obstáculos para llevar a las salas de La Vuelta de Rocha muestras monumentales. Basta con recordar dos ejemplos: la colosal cabeza olmeca, que nunca había salido de México y exigió fletar un avión para trasladarla como única carga con destino a Buenos Aires, y la araña de Louise Bourgeois. Un año atrás Proa dobló la apuesta e instaló en la puerta de su sede la araña gigantesca, ominosa. De la magnitud y complejidad de este operativo sólo pueden opinar, en su total dimensión, Delmiro Méndez, mayor especialista local en el traslado de obras de arte, y, por supuesto, Adriana Rosenberg. La araña, Maman, metafórico relato visual del vínculo de la artista con su madre, fue durante meses parte del paisaje de La Boca, el fondo para la foto.

Véronique Wiesinger, curadora y directora de la Fundación Giacometti de París, habla un francés pausado y tiene una mirada clara. Juntas recorremos la muestra, cuando todavía las enormes cajas de madera están a la vista. Es un desembarco con todas las letras. La producción de Base 7, un grupo brasileño dedicado a proyectos culturales, con la coordinación por el lado argentino de Miguel Frías, logró lo que parecía imposible. La energía vital de Giacometti se desprende de las figuras espigadas, descarnadas, que de manera filosa indagan al hombre y la realidad. Esculturas, dibujos, pinturas y objetos decorativos han poblado las salas de Proa según el guión curatorial de Wiesinger, ajustado al espacio expositivo. El acento está puesto en la escultura, si bien la curadora cree que el aporte del suizo nacido en los escarpados Alpes, frontera natural con Italia, descolló en todas las disciplinas que abordó, siempre atento a una técnica y una expresión formal que fueran eficaz vehículo de sus ideas.

 

En las salas de Proa se pueden apreciar distintas facetas de Giacometti: desde sus esculturas más conocidas hasta sus óleos sobre tela como Caroline llorando, de 1962
En las salas de Proa se pueden apreciar distintas facetas de Giacometti: desde sus esculturas más conocidas hasta sus óleos sobre tela como Caroline llorando, de 1962.
Desde muy temprana edad -no es errado decir que era un niño prodigio- estuvo rodeado de arte, estimulado por Giovanni, su padre pintor, y por su hermano Diego, álter ego, modelo y socio en la aventura de la creación. Compartimos con Véronique Wiesinger una asociación inmediata: recordar a la familia Bugatti que dio también un diseñador soberbio como Ettore, el animalier impresionista que fue su hermano Rembrandt, inspirado en los animales del zoológico de Amberes, modelos de sus esculturas, y Carlo, el fundador de la dinastía, un ebanista exquisito, diseñador de muebles que son un atajo con la obra de arte.El itinerario por el mundo y la producción de Giacometti comienza por el principio. Sus primeras pinturas delatan la influencia de Cézanne, una naturaleza muerta de paleta fauve y una montaña “esculpida”, según la nueva perspectiva de los cubistas. En la vitrina central está la antológica Mujer cuchara, expuesta en 1927 en el salón de las Tullerías. Ese tótem liso, perfecto y simbólico delata la afinidad con Brancusi. Ambos han mirado con atención las máscaras africanas. Como Picasso.En 1931, adhiere al movimiento surrealista y comparte la visión mágica, onírica, y el desplante estético de Breton. Sin embargo, Giacometti se mantiene fiel a la simplicidad de los objetos utilitarios del arte primitivo; esa fuente de inspiración será la cantera de una serie de piezas decorativas, de líneas puras y funcionales, como la mesa minimalista que diseñó para el local de Jean-Michel Frank en el Faubourg Saint Honoré. Cuatro patas lisas y una tapa de hierro sostienen el libro de cuero salido de los talleres de Hermès. Allí anotaba los encargos el decorador enjuto, que sólo vestía de franela gris. Veinte trajes iguales hechos a medida por un sastre londinense colgaban en el ropero de Frank. Vasos, bajorrelieves, lámparas, chimeneas, apliques, en los años treinta el suizo se entrega de lleno a la producción de estos objetos que comercializa Jean-Michel Frank y difunde entre la clientela exquisita: la chilena Eugenia Errázuriz, tastemaker de la época, Louis-Dreyfus, los vizcondes de Noailles, los Born (ver aparte), los Martínez de Hoz, los Patiño, y, más tarde, Nelson Rockefeller y el Chase Manhattan, en Nueva York.

Busto de hombre [Nueva York II], escultura en bronce de 1965
Busto de hombre [Nueva York II], escultura en bronce de 1965. Foto: Gentileza Fundación Proa © Sucesión Giacometti / Sava, 2012

En la Sala 2 de Proa se exhiben piezas centrales que testimonian el vinculo Giacometti-Frank, incluidas las lámparas inspiradas en los objetos funerarios egipcios. La documentación exhaustiva, resultado de la investigación de Cecilia Braschi, es reveladora. Jean-Michel Frank viaja a Buenos Aires a fines de los años treinta, empujado por el alerta de la invasión nazi y la amenaza de persecución. Cuando clausuran su local del Faubourg , huye lo más lejos posible, aterrorizado, ya que tenía la doble condición de judío y homosexual. La proverbial amistad y la relación con los Pirovano, Ignacio y Ricardo, le abren las puertas de la casa Comte en Buenos Aires. Colabora con ellos y deja pruebas de un talento avant-garde, en el extremo opuesto del gusto bibelot. Años después, en casa de Celina Arauz de Pirovano, la mujer de Ricardo, que continuaría el espíritu de Comte en el Grupo Charcas, tuve la oportunidad de ver auténticos diseños de Frank, un dressoir con los materiales que él combinaba de manera elegantísima: espejo, roble y cuero. Celina aportaba lo suyo y tapizaba los sillones franceses con barracanes salteños. Entre otras obras, Frank colabora con el diseño de interiores del Hotel Llao Llao, obra del arquitecto Alejandro Bustillo. Es posible que si Giacometti hubiera viajado a Buenos Aires, como afirma Cecilia Braschi en su investigación, otra hubiera sido la historia.

En 1941 Frank abandona Buenos Aires y se instala en Nueva York, en un departamento de la calle 63. Sufre una gran depresión, como su madre, y no puede escapar al sino familiar y se suicida, como su padre, arrojándose por el balcón. Más tarde escribirá Andrée Putman, deudora absoluta de su estilo: “Ese salto al vació fue su última línea recta”.

* * *

Giacometti crea la escultura con su base: el hombre y sus circunstancias en el credo orteguiano. Las obras no están en el aire; fuerza la conexión con el mundo y con la realidad que lo rodea. Con los pies sobre la tierra, al hombre le cuesta dar el paso, avanzar en el espacio. Es una extraordinaria imagen contemporánea. De sus búsquedas y bocetos nace El hombre que camina, su obra más emblemática y la escultura más cara de la historia. Una versión de esta pieza Hombre 1, de 1961, fue adquirida por la millonaria brasileña Lily Safra en 2010 por 104,3 millones de dólares.

Annette negra, óleo sobre tela de 1962
Annette negra, óleo sobre tela de 1962. Foto: Gentileza Fundación Proa © Sucesión Giacometti / Sava, 2012

Ligada a la Argentina por lazos familiares, Safra es una coleccionista de gusto ecléctico, famosa en el circuito de las subastas y conocida por su actividad filantrópica. Colecciona desde pintura francesa hasta muebles italianos. Ella puso a Giacometti en la portada de los diarios. La cifra pagada por la señora Safra dejó atrás el récord de Muchacho con pipa, el Picasso rosa con el que todos soñamos. Otra versión de El hombre que camina, y es imposible no recordarla, está en la transparente sala de la fundación proyectada por Renzo Piano para Ernst Beyeler en Basilea. Uno de los museos más lindos del mundo.

Final del recorrido por la planta baja y una sorpresa; un estallido. En la pequeña sala de límites precisos, un bosque de figuras: dos mujeres, una cabeza y El hombre que camina. En un costado, la pequeña maqueta del proyecto para el Chase que nunca llegó a concretarse.

Véronique Wiesinger ha buceado en los pliegues de la vida de Giacometti, al que define como el más abstracto de los figurativos. Importa más por lo que evoca que por la evidencia, a menudo la perspectiva es engañosa. La forma resulta sólo una excusa para acceder al alma, cada uno ve en la obra lo que quiere mirar, porque el deseo es esculpir en un hombre a todos los hombres.

Bola suspendida, escultura en yeso y metal, versión de 1965 de la original, realizada en 1930-31
Bola suspendida, escultura en yeso y metal, versión de 1965 de la original, realizada en 1930-31.

Jean-Paul Sartre, con quien comparte amistad, ideario y lecturas, señaló la “monumentalidad interna” de su obra. Sartre escribirá uno de los ensayos fundamentales sobre Giacometti; se publican en 1948 y 1954 y tratan específicamente cuestiones de la percepción. No es lo mismo mirar la obra de frente que de perfil. Un deliberado y reiterado recurso que subraya la importancia del punto de vista. En sus investigaciones visuales, Giacometti se concentra en el retrato; desde 1951 hasta su muerte trabaja en cabezas anónimas de facciones apenas esbozadas, sólo importan la mirada y la punta de la nariz. Dos puntos en los que fija su atención y que concentran la máxima expresividad.

Una mujer como un árbol, una cabeza como una piedra, esta aproximación a la figura desde la naturaleza tiene mucho que ver con el paisaje de la infancia transcurrida en la región de los Grisones. La montaña inmensa y ese entorno agreste al que hay que domesticar serán parte de su código expresivo. Entre los retratos de pequeño formato se cuentan los de la mecenas Marie-Laure de Noailles y de la escritora Simone de Beauvoir, aunque sus modelos preferidos serán siempre Annette, su mujer, y Diego, su hermano.

Si la revelación de la forma es una oportunidad para entregar la energía creadora, las manos nerviosas ponen, sacan y agregan en la materia blanda del yeso. Hay también instantes reveladores en la muestra.

En el ADN estético de Giacometti están su padre y Cézanne, pero también Bourdelle, de quien aprende lecciones imprescindibles que son invisibles a los ojos. En sus pinturas, retratos de hombres que son todos los hombres, hay una sombra gris de contornos difusos que se vuelve violácea, recortada por un marco pintado: está allí una matriz baconiana. Seguramente Bacon miró los retratos de Giacometti, como antes había mirado al papa Inocencio X pintado por Velázquez.

* * *

Gyula Kosice entrevistó a Alberto Giacometti, ganador del Gran Premio de Escultura en la Bienal de Venecia de 1962; LA NACION publicó la nota y esta foto
Gyula Kosice entrevistó a Alberto Giacometti, ganador del Gran Premio de Escultura en la Bienal de Venecia de 1962; LA NACION publicó la nota y esta foto.

La retrospectiva de Alberto Giacometti es el resultado de tres largos años de trabajo y de cooperación entre la Fundación Giacometti de París, los museos de Arte Moderno de Río de Janeiro, la Pinacoteca de San Pablo, Base 7 Proyectos Culturales y la Fundación Proa.

Un largo viaje con tres escalas ha permitido hacer posible lo imposible y trasladar a la remota Buenos Aires una de las más conmovedoras muestras que nos hayan visitado. Sin el impulso de una herramienta como la ley Rouannet de beneficios impositivos, que le ha permitido a Brasil encarar proyectos ambiciosos, el “socio” argentino de este esfuerzo internacional tiene doble mérito.

Giacometti es otra de las cartas de triunfo de esta primavera del arte que florece en Buenos Aires. De manera inédita, y quizá por única vez, conviven las pinturas de Rubens, Tiziano y Rafael con las instalaciones de Boltanski, las esculturas de Giacometti y, en unos días más, las pinturas de Caravaggio en el Museo Nacional de Bellas Artes.

Adn GIACOMETTI

Borgonovo, 1901 – Coira, 1966 Nace en un pequeño pueblo de la Suiza italiana. Hijo mayor de Giovanni Giacometti, pintor, y de Annetta Stampa. Sus hermanos Diego y Ottilia compartieron su temprana vocación. En 1955 llega la consagración internacional con las retrospectivas en Nueva York, Londres y Alemania. Muere en enero de 1966, víctima de un paro cardíaco, y es enterrado en el cementerio de Borgonovo.

Cabeza que mira

Ésta es la primera obra que vendió Giacometti, en 1929. Era un artista desconocido y tuvo la suerte de ser incluido en una muestra de alta circulación donde Elvira de Alvear, amiga de Borges y editora, descubrió la pieza y la compró en un gesto audaz e innovador.

En pocas líneas

Búsqueda intelectual La reflexión creativa de Giacometti lo acerca a los grandes pensadores de su época: André Breton, Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir y Jean Genet.

Un documento único El catálogo de la exposición es la mayor publicación sobre Giacometti que se haya editado en la Argentina, con escritos del artista, textos de la curadora y una investigación de Cecilia Braschi.

El viaje a París En 1922, con 21 años, Giacometti llega a París para estudiar escultura. Se instala en el taller de rue Hippolyte Maindron, 46, y cinco años después presenta en el Salón de las Tullerías sus obras La pareja y Mujer cuchara .

Regreso a Suiza, la guerra Entre 1942 y 1945 el escultor permanece en Suiza, conoce a Annette, que será su esposa, en 1949, y su modelo de siempre.

Los premios En 1962 gana el Gran Premio de Escultura en la Bienal de Venecia y en 1965, el Gran Premio Nacional de las Artes, otorgado por el Ministerio de Cultura francés.

 

Sin comentarios

En Brasil, la corrupción salpica al arte

 

 

La nota publicada hoy en el matutino El País desnuda una trama de corrupción, arte y altos precios, que tuvo como escenario el Brasil de las última décadas, donde en forma paralela a la fomación de grandes colecciones se concretaron oscuros negocios. Este esperpento, en el sentido de Valle Inclán, sale a la luz con el suceso de la muestra Obras bajo vigilancia, que se exhibe en el Museo Oscar Niemeyer de Curitiba (foto). Una introspección de altísimo costo en las esferas del coleccionismo, que podrá visitarse hasta noviembre. Para los argentinos, el caso más conocido y difundido era hasta hoy el del banquero Edemar Cid Ferreira (foto abajo, instalación de Sol Lewitt en una de sus propiedades), organizador de la muestra Brasil 500 años, un fabuloso mosaico en módulos de la celebración de los 500 años del Descubrimiento. De aquel formato desmesurado, deplegado en los pabellones paulistas del Parque de Ibirapuera, una selección se vio en Buenos Aires, en el Museo Nacional de Bellas Artes (recordado montaje de flores de papel con imágenes del barroco jesuítico) y en la Fundación Proa, con las obras conmovedoras de Bispo da Rosario y de los pacientes internos en un neuropsiquátrico de Rio a mediados del siglo pasado.

 

La muestra de Curitiba ha puesto la lupa en los negocios de arte, cuando Brasil parece decidido a sacar los trapitos al sol. Todos. Allí están colgadas bajo el mismo techo “obras de Picasso, Dalí, Miró, Oiticica, Vik Muniz, Djanira y Heitor dos Prazeres y Renoir”, escribe  Juan José Santos, en El País, y las asocia con el escándalo del “Lavajato” o “Petrolao” que nao tein fin. Muchas de ellas estaban en la casa de Renato Duque, ex ejecutivo de Petrobras, que las ocultaba detrás de un mueble operado con control remoto. Digno de James Bond y del Satánico Doctor No. En sintonía con la exposición del escándalo, la galería Fortes Vilaça, muy conocida de los coleccionistas y operadores argentinos, fundada por el recordado Marcantonio Vilaça, ha colgado en su espacio de San Pablo una serie de retratos de políticos investigados bajo el título El Salón de los Corruptos.

El arte en la mira de la justicia tiene en Brasil el antecedente de Edemar Cid Ferreira, quien además de organizar la muestra 500 años alquiló un palazzo en Venecia, para la edición 49 Bienal de 2001, dio la más lujosa de las fiestas que se recuerden en La Serenísima y organizó una muestra de Ernesto Neto. En 2005, Cid Ferreira, director del Banco Santos, fue declarado culpable de operaciones fraudulentas con arte y condenado a 21 años de cárcel. Su colección estaba considerada entre las mejores de Brasil en arte contemporáneo.

La ola del escándalo en ese momento se extendió a la Fundación Bienal de San pablo, que organiza la cumbre del arte actual, desde que fue fundada en los años 50 del siglo XX por Cicillo Matarazzo. Cid Ferreira llegó a ser presidente de la Fundación y el supuesto  “vaciamiento” determinó, entre otras cosas, un cambió de estrategia en su organización y la realización de la Bienal Vacía de Ivo Mesquita, como una clara señal de alarma frente a los hechos ocurridos.

En el revés de la trama está el lavado de dinero en un mercado de arte boyante, que llevó la cotizaciòn de los artitas brasileros contemporáneos arriba de los 2 millones de dólares, como es el caso de Beatriz Milhazes, entre muchos otros. La escalada en la cotización fue asociada por analistas y galeristas al  “efecto deseado” de la Ley de Mecenazgo, llamada Ley Rouannet, que corregía por supuestas irregularidades la Ley Sarney.  Hoy está todo bajo sospecha. “Han sido en conjunto millones de dólares y miles de obras usadas para lavar dinero. Las consecuencias son la inflación del valor del arte y la potenciación del mercado brasileño. La Operación “Lavajato” sigue destapando delitos y Edemar Cid Ferreira disfruta de su libertad provisional en una casa vecina a su anterior mansión y visita museos cuando puede. Ahora es un espectador más”, palabras de Juan José Santos en El País.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sin comentarios

Messi por Murakami

 

Flowers del japonés Takashi Murakami es el lote central de la subasta organizada por Sotheby’s para el proximo 12 de febrero a beneficio de la educación del los niños de Bangladesh, Indonesia y Nepal. El inglés Damien Hirst,niño díscolo del arte actual, pintó también al capitán de Argentina, máximo goleador de la Liga y estrella del Barcelona. El remate cuenta con el apoyo de Unicef institución de la que Messi es embajador de buena voluntad,

La pintura Flowers  tiene un estimado de 200 a 300 esterlinas. El británico Hirst escribió en el prológo del catálogo “nuestro mayor compromiso es con la educación de los niños, especialmente en países de extrema pobreza. Ellos son el futuro”. En la subasta será incluida una obra del chino Cai Quang (abajo),  bien conocido por los porteños tras su paso por la Fundación Proa y La Boca en un show de fuegos artificiales que convocó a 200.000 espectadores en la Vuelta de Rocha con el fondo del Puente Nicolás Avellaneda. Se pueden hacer ofertas on line.

Sin comentarios

La Boca, meca del arte

Ya está en marcha el proyecto de replicar la milla de los museos en el SUR de la ciudad. La Pica en Flandes fue la Fundación Proa, presidida  con entusiasmo impar por Adriana Rosenberg,

y el símbolo indiscutido ha sido desde los albores del siglo XX el puente transbordador Nicolás Avellaneda (arriba, fotografiado por Horacio Coppola), inaugurado en 1916 para unir las márgenes con la Isla Maciel. Hacer de la Boca una meca para el arte cumple con un destino marcado desde los orígenes de ese vecindario de chapa y color, donde maduró la Escuela de La Boca y se inspiró Quinquela Martín. El museo con su nombre es ya  una escala obligada en la Vuelta de Rocha, parte medular  de esa milla potencial que tendrá también un Museo de la Radio y otro de la Fotografía. Se suman iniciativas privadas de carácter innovador, híbridas, a mitad de camino entre la galería comercial, el taller de artista y la nave experimental para obras de arte contemporáneo en gran escala. En eso están Nahuel Ortiz Vidal, que inaugurará en noviembre BARRO, con una muestra de Matías Duville, y Alberto Sendrós, quien, asociado con un destacado developer inmobiliario, está  decidido a doblar la apuesta tras haber cerrado su galería del centro (Tres Sargentos). El nuevo plan se llama Prisma, un ámbito de experimentación. Piedra de toque fue dos años atrás la apertura de la Usina del Arte en un edificio soberbio de cuño ladrillero, construido entre 1912 y 1916, según proyecto del arquitecto Juan Chiogna, para albergar la nave industrial de la Companía Italo Argentina de Electricidad (CIAE).

Ese inesperado palazzo neorrenacentista florentino es hoy un centro cultural de creciente influencia en el ruedo porteño, pródigo por su agenda de actividades multidisciplinaria. Detrás del programa de acción de hacer del sur un norte están Hernán Lombardi y  Pancho Cabrera, ministros de Macri, que jugaron sus cartas por el  SUR. Imaginar las artes visuales como un factor dinamizador del crecimiento no es una mala idea. Es el modelo según el cual crecieron el SOHO neoyorquino; el Este de Londres; Lavapiés, en Madrid y el Marais, en París.

Sin comentarios

Periodismo, al margen del mundo

 

 

Idea de Luis Majul, con montaje y puesta  de Santiago Bengolea, se abren las puertas del nuevo Museo del Periodismo. Para Maujl, periodista multimedia, escritor y editor, es simplemente amor por la profesión, pasión por  lo que hace y “una manera visible de reivindicar el oficio”, según confió Bengolea.

Para el curador, un desafío. Curador también  del espacio de Arte Contemporáneo de PROA, supo darle a la Fundación de la Boca que preside Adriana Rosenberg un pie firme en la producción local, llevando los nombres de los artistas jóvenes, emergentes algunos, consagrados otros, siempre con una mirada rigurosa y de calidad. Santi Bengolea curó también, aunque duró lo que dura un suspiro, el espacio contemporáneo del Bellas Artes, al lado de la sala de muestras temporarias, cuando era director Guillermo Alonso. Recuerdo la hipnótica obra de Mariano Ferrante, quien será  co-curador de montaje  del proyecto Majul. Precursor del arte en la web, durante estos años Santiago Bengolea ha desarrollado RED Galería, que tiene un lugar ganado, además de haber estado en varias ediciones de arte BA con espacio expositivo propio.

El museo del periodismo funcionará en un edificio majuliano, donde el periodista tiene su base de operaciones. Majul, con larga trayectoria en los medios, gráficos, radiales y televisivos, es actualmente colaborador de La Nación. Un periodista  que sabe manejar las palabras, muchas veces en la cornisa, quiere contagiar el amor por el periodismo a pesar de “la grieta” de los prejuicios y chapas.

La Cornisa Producciones mudó sus oficinas a una zona neutra entre Palermo Hollywwod y Chacarita. Allí funcionará Al Margen del Mundo, pero no tan al margen. Por allí están abriendo puertas galeristas y artistas como Orly Benzacar, Leandro Erlich, Jorge Macchi, Carlos Huffmann, Pablo Siquier, Gachi Prieto, La Ira de Dios  y Nora Fish, entre otros, Recordar que fueron precursores en la zona Nicola Costantino, Santiago Porter y Gabriel Valansi. Está previsto que inaugure en la primavera con un audiovisual histórico llamado De Walsh a Lanata, 40 años de periodismo argentino. Será, sin duda,  un foco de interés para profesionales y estudiantes por la documentación reunida y material de estudio.

Está prevista la proyeccción de Un mundo con periodistas ( Canal á, miércoles a las 22 horas), programa de Pablo Sirvén y el lanzamiento del libro con el título de la exposición y la autoría de Sirvén y Pablo Marchetti, para la editorial Margen Izquierdo.

 

Sin comentarios

Ron Mueck camino a Proa

A la izquierda, la escultura de Ron Mueck inspirada en su padre muerto. La obra forma parte de esa formidable exposición que ha montado el Museo d’Orsay y que se llama Masculin-Masculin. Hecha en resina y  de un realismo impiadoso, el padre muerto tiene tres veces menos el tamaño real. Mueck opera con las dimensiones como un mensaje, una carga conceptual tremenda y evidente. El 16 inaugura Proa la exposición llegada directamente de  la Fundación Cartier donde la visitaron más de 300.000 personas. Antes de que sus obras ocupen las salas de la Vuelta de Rocha, ya marcaron un blockbuster en facebook con 7600 me gusta al pie de la nota publicada en LN. Hay cierta ansiedad  entre el público iniciado por encontrarse frente a frente con esos cuerpos a los que solo le falta moverse, con esos labios a los que solo les falta hablar. Pero también existe la curiosidad, morbo?, por aproximarse al hecho artístico como implacable registro de lo real, tal y como se lo ve. Sin photoshop. Ron Mueck integró el “seleccionado” de Sensation con el que el publicista inglés Charles Saatchi -responsable de la campaña que llevó a Margaret Thatcher al 10 de Downing St- ganó fama mundial y un lugar único en el planeta de arte contemporáneo.. Ron Mueck nació  en Melbourne en 1958, la muestra organizada por la Fundación Cartier llega a Buenos Aires por inciativa de Adriana Rosenberg, presidente de la Fundación Proa , y seguirá viaje en febrero al Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro.

Sin comentarios

Aires de Lyon en Proa

 

A toda máquina, una nube de artistas, montajistas, técnicos y artesanos bajo la batuta de Victoria Noorthoorn cambian el paisaje de la Fundación Proa en la tórrida siesta de marzo. Todavía recuerdo cuando Cildo Meireles mostró los hilos que había encontrado en Brasil para tejer su eterna y sinuosa  Bruja con 3000 kilómetros de hilo negro (foto).  La travesía del  material textil para esa obra colosal  ha sido una verdadera epopeya, de esas que encara con enjundia Adriana Rosenberg, presidenta de Proa. En este país de fronteras cerradas es complicado crear una obra de arte para una muestra pública que durará tres meses y que enriquece de manera notable la oferta cultural.  Sin olvidar, y cito a CFK, que “la cultura es ante todo libertad”. Aires de Lyon se inaugura el sábado al mediodía en Proa con una selección de los trabajos expuestos en la 11° edición de la Bienal de Lyon, Francia. Hay fervor contemporáneo en el vecindario de Quinquela. Allí estaban trabajando en el montaje de sus obras Diego Bianchi (abajo) y Eduardo Basualdo. Instantáneas con Nikon Coolpix

 

Sin comentarios

2012 será el año del arte

 

Todos los planetas están alineados para un año 2012  de arte a pleno. Por lo pronto, se viene la ampliación de Malba bajo la plaza Perú.  Muestra de fotógrafos cordobeses en el CCR, entre ellas Adriana Bustos (foto arriba). Ignacio Liprandi tiene libro de Adriana en las gateras. Desembarco del suizo genial  Giacometti en la Fundación Proa. Nueva sala de muestras temporarias, en el MNBA. El famoso pabellón recibirá en próximos días arte italiano del mejor. Hay más: arte brasilero y argentino con intercambio de miradas, de Marcelo Pacheco por el Malba porteño y de Paulo Herkenhoff por los artistas brasileros que lideran el mercado latino con 23 nuevos récords de precio. Ya está en tramos finales para ser inaugurado el MACBA en avenida San Juan que albergará la colección de Aldo Rubino (Wells Fargo). La milla sureña tendrá nueva escala en la Usina de la Música y en el viejo edificio de Alpargatas: serán  65.000 m2 para Molina Ciudad, complejo de lofts y buen diseño firmado por  Dujovne-Hirsch con vidriera de Casa FOA a FULL.

Lo mejor de la Argentina en las subastas latinas de NUYORK fueron Kuitca (145.000 U$) y  el joven Leandro Erlich (92.000 U$) , talento en alza. Confirmado el idilio del coleccionismo con la abstracción (abajo)  Boto) 45.000 U$.

Sin comentarios

Trastienda de Buenos Aires

un bosque de poncho
Adriana Rosenberg y Sergio QuentinLa semana pasada fue una seguidilla de inauguraciones y vernissages postergados por el luto nacional. Punto más alto la apertura, en la Fundación Proa, de la muestra de Ponchos y textiles del siglo XIX, dirigida por Claudia Caraballo de Quentin, impulsada por Adriana Rosenberg, dueña de casa, presidenta de Proa. 

En mi columna de hoy, Martes Visuales (LN), avanzo con la hipótesis, que tiene tela par cortar, de la identidad de los argentinos y la revisitada frase borgeana: “descendemos  de los barcos”. Identidad fragmentada en un contrapunto, entre el retrato de Boldini, de la niña récord (ver LN) encargado por Josefina de Alvear de Errázuriz, paradigma de la “mirada europea”;  y estos objetos y piezas de la vida cotidiana de los indios de las pampas creados con un concepto minimalista regido por la idea moderna: diseño hace a la función. El  poncho y la platería cautivaron a Claudia Caraballo, heredera de la tradicón Hirsch del coleccionismo (ver colección en el MNBA) y ella misma gran coleccionista de bronces de alta época.

Claudia ha corrido el telòn de un mundo que no mirábamos. Al igual que lo hizo años atrás el anticuario Ricardo Paz, cuando dejò las cómodas lombardas y las tapicerías de Flandes para mirar con otros ojos los muebles  y textiles del monte santiagueño.

Hora de mirar lo nuestro con otros ojos. Gran trabajo de Luis F. Benedit, Patricio López Méndez y equipo.

Gran esfuerzo de Caraballo, Corcuera y toda la gente que investigó para hacer realidad esta muestra imperdible. Hasta enero en PROA. Mucho público en la apertura: conocedores y coleccionistas como los Pereda,Vicente Centurión, Ruth Corcuera, César y Silvia  Terán, los Milberg (Dimity y Horacio), Dudu von Thielmann, Jean Louis y Meme Lariviere, Alberto Sendrós, Inés Díaz, Marcos Espinosa,  Nicolás García Uriburu, Octavio Caraballo  y Johnny Casal propietario de un espléndido poncho pampa probablemente de los campos de Monte donde los Casal tienen su “rancho” lejos del mundanal ruido. Sergio Quentin fue un cicerone de ley.

Vicente Centurión

Cristina Carlisle y Sergio Quentin

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gauchito guaposponcho inglés

Trastienda de Buenos Aires

 

antojo de madre

 

La imagen que propongo como incógnita a los blogeros es una publicidad en vía pública para el día de la madre, que adoré. ¿Quién la hizo? Si la saben, cuenten. De paso, saludo a todas las madres argentinas, pasen un domingo lleno de amor y mimos. Ese es el mejor regalo. Y, ahora, vamos con la trastienda porteña del arte.

Milo Lockettmilo lockett

Sigue el fenómeno Milo Lockett haciendo de las suyas. Ahora colgó obra en una muestra colectiva organizada por Maxi Jacoby en el Rojas, con pinturas blanco sobre blanco (onda Kasimir Malevich). La apuesta de Maxi ha levantado olas entre artistas consagrados, ariscos por demás,  que miran por sobre con desprecio al chaqueño marketinero. Jacoby cree que en el “fenómeno” tiene lo suyo y le presta la paredes del Centro Cultural Rojas.

Ya está en la calle la nueva entrega de adnCultura que sale los viernes desde hace tres ediciones, una buena compañía para el fin de semana y un panorama abierto de lo que sucede con libros, musica, artes visuales, patrimonio, foto y video, hoy Estambul Marcos López, Novela Negra, Pamuk y el travieso del cine,  Kusturica. Cierra una semana de inauguraciones y premios. Inauguró  una muestra soberbia el gran pintor que es Juan Andrés Videla en Galeria Braga Menéndez, esta vez posa su mirada en salas del Met neoyoquino y en un lobby de avenida del Libertador. La relación del Juan Videla con la pintura es, definitivamente, feliz.

Juan Andres Videla

Alejandro Puente ganó la edición 2010 del Premio de Pintura del Banco Central, entregado por madame Marcó del Pont que sucede en a Martín Redrado, como la autoridad monetaria de la Argentina. Fue Redrado quien decidió iniciar este premio y al hacerlo formar una colección de pintura a la manera de los bancos centrales de todo el mundo. Una buena iniciativa que con buen criterio madame Marcó decidió sostener en el tiempo.

A propósito de premio deliberan los jurados para definir la semana próxima los grandes certamentes de fotografia: Petrobras, Metrovias, Arte x Arte y American Express.  El Gran Premio Salòn Nacional lo ganó Marcos López , creador iconoclasta del pop latino (ver adn). 

Rodrigo Alonso

Siguen los ecos de AFUERA la gran movida cordobesa de arte contemporáneo que cierra el 24 con la curaduría de Rodrigo Alonso y Gerardo Mosquera. Martin Sastre, Dolores Cáceres, Larrambebere y el uruguayo Uribe son parte de esta movida interesante que tuvo en Tiravanija y Saraceno las visitas star. El viernes a las 19.30 hablará Marc Augé espeialista en ciudades, acerca del Aquí el Afuera. Todo un tema para señor del NO LUGAR. 

Lunes inaugura en el MNBA muestra de la Nueva Figuración con curaduría de Mercedes Casanegra, una revisón desde el siglo XXI al movimiento que cambió la historia de la pintura a mediados del siglo XX: el grupo integrado por Maccio, De la Vega, Noé y Deira dejó una impronta que vale la pena revisitar.  Miércoles en el Paseo de la Artes del Palacio Duhau  se  lanza una nueva edición de Buenos Aires Photo. En la madurez del soporte habrá mucho para ver. En las gateras está la  muestra de platería y ponchos de la colección Caraballo de Quentin y otras procedencias, públicas y privadas, en la Fundación Proa.