Perón y Evita en el retrato del glamour

Todo parace indicar que el retrato de Perón y Evita, obra del franco argentino Numa Ayrinhac, seguirá colgado en la Casa Rosada. El cuadro tiene su historia. Fue comprado por Carlos Spadone en una subasta de Posadas SA, la rematadora que lideró las ventas en los ’90, resultado de la fusión de Bullrich, Guerrico & Gaona. El empresario se lo regaló a Carlos Menem, que tenía en su despacho pintura argentina clásica, en general paisajes, varias de ellas procedentes de la Galería Zurbarán, cuyo director, Ignacio Gutiérrez Zaldívar, siempre mantuvo fluidas relaciones con políticos y diplomáticos. En la era del presidente Macri ingresaron en la pinacoteca oficial obras de Luis Fernando Benedit, Tatato, cuya fuente de inspiración fueron siempre las cosas nuestras, el campo y la obra eterna de Florencio Molina Campos. En el retrato, Perón y Evita están en la cima del poder y de la gloria. Ella tiene 27 años, luce un vestido espectacular diseñado por Jaques Fath, un grande de la moda, como Dior, Schiaparelli y Madame Grés.

Numa Ayrinhac nació en Francia y emigró a la Argentina con su familia para radicarse en Pigué, oeste de la provincia de Buenos Aires , donde es fuerte la presencia de la comunidad francesa. Alumno de Ernesto De la Cárcova, su obra, de paleta realista, estuvo asociada al paisaje hasta que Eva Perón lo eligió como “pintor de la corte”. El retrato que comentamos fue pintado en 1948 y considerado por el marimonio Perón como único retrato oficial. Antes había pintado a la madre de Evita, Juana Ibarguren, y a su hermano Juan Duarte. La relación del presidente Macri con el arte tiene mucho que ver con el interés de Juliana Awada por el arte argentino, un terreno en el que dio sus primeros pasos como compradora de buen ojo y gusto definido en sucesivas ediciones de arteBA, la feria de arte de Buenos Aires de la que es conspicua animadora.

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Favaloro y los corazones solitarios

 

Un nuevo espacio de arte cargado de sentido y energía joven es el Patio del Liceo,  en Santa Fe al 2700. No tiene que ver con circuitos tradicionales pero es “el circuito”. En la planta baja inauguró Fiebre, la galeria de Willy Fox Jr. Lleno total en el vernissage, mucha onda y vecinos de ley con proyectos geniales como son los de Mite y Ene , autogestión, becas para artistas, códigos propios, épica cotidiana sin luces de neón ( lo escribí en martes visuales) .

Fiebre inauguró con los grabados copados de Ramiro Smith Estrada, sombrerito, formado en los talleres Lucrecia Orloff, Eduardo Iglesias Brickles,  Valeria Adrover, María Inés Tapia Vera y Raúl Ballester. Viva la Patria” se llama la muestra de Smith Estrada (Mar del Plata 1984.) Con una técnica tan antigua y bella como el grabado ejecuta una partitura sarcástica  para desacralizar mitos, tabúes culturales y traumas políticos. Las leyendas de los grabados merecen repetirse:

Si Evita viviera tendría una casa en un country”. Favaloro y el Clú de corazones solitarios; Barreda y su empresa de Fumigaciones (no queda nada en pie cuando pasa el odontólogo platense).

Evita se mudó a Santiago

Peron y Evita: somos novios

Créase o no en el Santiago del Estero hay un centro cultural modelo primer mundo, con escaleras mecánicas niponas, luces alemanas y un trípode de colecciones formadas con los fondos de tres museos locales. Estéticamente es una sorpresa, gran inversión y un claro gesto político para posicionar a Santiago (200.000 habitantes y cerca del millón la provincia) conducida por Zamora (48) radical K, nacido en Mendoza, abogado, formado en Córdoba.

Santiago  tendrá aeropuerto internacional y hotel cinco estrellas en las Termas de Río Hondo. En la sala de muestras temporarias, las dimensiones serían envidia del cualquier museo, se exhiben colecciones del Museo Evita, montadas por el experto en “creación de museos” Gabriel Miremont, está el almanaque de 1953, con las mejores fotos de la abanderada de los trabajadores,  algunas tomadas por Saderman y Heinrich, y la foto de cuando se conocieron con Perón (arriba) , reunidos por un cuñado y el terremoto de San Juan. Ella, Evita, está morocha, con mohín tímido, una chica en plan de conquista.  Perón,con su porte imponente y el pelo que le nace casi en entre la cejas. Al medio de la sala se expone un impecable Cadillac negro, que usaron para galas oficiales, recuperado por Miremont en un taller cordobés. En la sala del piso alto la mejor muestra que haya tenido en su trayectoria Maria Silvia Corcuera Terán, una retrospectiva colgada  por Miremont y texto curatorial de Nelly Perazzo.