Un Rembrandt “aparecido” es noticia en Maastricht

 

Una pintura de Rembrandt perdida en el tiempo y en el espacio se exhibe desde ayer en TEFAF (The European Fine Arts Fair), la más exquisita concentración de arte antiguo, moderno y contemporáneo que tiene como sede la ciudad de Maastricht, en el sur de Holanda y abrirá en breve dos “sucursales” en Nueva York bajo la batuta del dinámico y guapo Patrick van Maris. “El olfato” se llama el cuadro que Rembrandt pintó cuando tenía 18 años. Es la primera obra que firmó, aunque solo con sus iniciales. El lienzo, en perfecto estado y en un estuche de lujo, fue descubierto por un marchand francés en Nueva Jersey, Estados Unidos, y se exhibe en la feria aunque ya está vendido a un coleccionista. Se ignora, por ahora, el valor de la operación. Los bien informados aseguran que fueron 34 millones de dólares, pagados por un magnate de apellido Kaplan.

De eso se hablaba ayer en los pasillos de TEFAF, pero también de la fabulosa instalación de flores blancas en pipetas de vidrio (foto arriba), creada por el diseñador Tom Posma, bien conocido en el ruedo de Art Basel por su talento fuera de serie. Entre los highlights se cuenta un corsé de yeso que perteneció a Frida Kahlo y que la artista de Coyoacán “iluminó” con el signo de la hoz y el martillo. Fue Martín Castillo, erudito director de galería Sur de Montevideo, quien recuperó el corsé guardado por años en un depósito por pedido de Diego Rivera, muralista mayor y pareja de Kahlo. Frida, mujer indómita, vivió un recordado romance con la cantante de boleros y rancheras Chabela Vargas. .

La pieza tiene un precio de 3,5 millones de dólares y se la disputaban ayer dos interesados, uno famoso y mexicano. Para decirdirse hay tiempo hasta el 20 de marzo, día en que cierra esta feria de las maravillas. El único lugar en el mundo donde pueden encontrarse bajo el mismo techo la Suite Vollard de Picasso, Tete de femme, de Matisse, el Libro de Horas de Luis de Orleans (siglo XV, 12 millones de dólares), un video arrasador de Bill Viola y obras de Anish Kapoor, Cy Twombly, Tomasello, Cruz Diez, Le Parc, Helleu, Boldini, Atchugarry, Fontana, Canova y los muebles diseñados por el arquitecto mexicano Barragán y por el hermético hombre que vestía siempre de franela gris: Jean Michel Frank.  El diseñador que inspiró a la arquitecta de interiores  Andrée Putman vivió en Buenos Aires, trabajó para la casa Comte y el mueble que se exhibe en TEFAF (vendido a los 10 minutos de abrirse las puertas) es casi igual al que tenía Celina Pirovano, genial decana de la decoración en la Argentina, en su departamento de la calle Santa Fe.