Arte argentino para todos, la inversión del Hipotecario

 

 

Más de 100.000 libros de pintura argentina en excelente formato y definición destinados a los alumnos del último año de la secundaria son la meta de un proyecto soñado. Un sueño en dos tiempos presentado ayer en el Auditorio del Museo Nacional de Bellas Artes  por el doctor Julio Crivelli, presidente de la AAMNBA. La voz cantante, como era lógico, fue la de Ricardo Esteves, quien acercó hace años el proyecto a Eduardo Elsztain, director del Banco Hipotecario y un sensible degustador del arte. El programa ambicioso de hacer una gran libro de la historia de la pintura argentina en 200 años, homenaje certero al Bicentanerio, dio vueltas hasta que llegó a destino un año atrás. El Banco Hipotecario asumió la inversión para hacer realidad el sueño. Son tres volúmenes espectaculares que trazan el panorama del arte argentino en dos siglos.

Esteves, coleccionista de un exquisito gusto, tiene sin duda el  mejor Guttero en manos privadas, fue asesor de Eduardo Costantini en el armado de la colección de arte moderno latinoamericano que dio nacimiento a Malba. Obras como Abaporu de Tarsila y  Autorretrato de Frida, entre otras, fueron “registradas” en los catálogos por Esteves y como buen connoiseur supo en el acto que nunca más estarían disponibles en el mercado. Son patrimonio de Malba

 

Hoy, día del artista plástico en memoria del gran Prilidiano Pueyrredón (arriba Los capataces, Colección Privada) quedará en los anales de muchos alumnos de colegios argentinos, cuando tengan en la mano el volumen con texto de presentación de Laura Malosetti Costa. La selección de pinturas es notable, un resumen de los tres grandes tomos, con cuadros que todos amamos y admiramos desde Moinvoisin (arriba) a Berni, de Cunsolo (arriba) a Della Valle. Pintura argentina en formato libro, 64 páginas, 100.000 ejemplares que llegarán a 100.000 familias. Una y otra vez, en cada oportunidad que entrevisté artistas argentinos a lo largo de mi carrera, en algún momento surgió la frase clave. A la pregunta, y cómo te iniciaste en el camino del arte?. La respuesta no se hizo esperar: “En mi casa recibían La Pinacoteca de los Genios“, y la mirada podría extenderse a los almanaques de Molina Campos, de Quinquela Martín, Fader, Pettoruti … y tantos otros. Este contacto con la obra de arte en imágenes de alta calidad es sin duda la más efectiva herramienta de difusión. Un gesto generoso, apasionado y comprometido que tendrá, sin duda, resultados y consecuencias que confirmen la visión del Hipotecario en su brillante inversión .