La jequesa compró el Cézanne

Y sí, finalmente se supo que Mayassa Bint Hamad bin Khalifa (foto) fue la compradora del Cézanne del récord, desde ahora el cuadro más caro del mundo. Pagó 191 millones de euros, o si se prefiere 250 millones de dólares, por los Jugadores de cartas. En declaraciones a la prensa, la hija del emir de Qatar ha dicho que quiere para su país una “primavera cultural”. Mayassa es la presidenta de la Fundación Nacional de Museos . Habla francés e inglés a la perfección . Estudió relaciones internacionales en la Ecole de Ciences Politiques en París (ciencespo) y literatura en la Universidad de Duke (Carolina del Norte, USA) y trabajó en la Unesco, París. Tiene 17 hermanos. Puso en marcha el Museo de Arte Islámico en un edificio diseñado por el premio Pritzker y autor de la pirámide del Louvre: Ieoh Min Pei, donde se exhibe una mega de Murakami . Con Robert de Niro se asoció para lanzar el Festival de Cine de Tribeca. en Doha.

Sin comentarios

Leonardo y Cézanne conquistan la cima

 

El hallazgo de una gemela de la Gioconda del Louvre (izquierda) en los depósitos del Museo del Prado y la venta al récord de 250 millones de dólares de Los jugadores de cartas, de Cézanne, fueron noticia excluyente en el mundo del arte. El récord pagado por la familia real de Qatar deja atrás las marcas de Picasso y lleva a un museo árabe la última versión de la obra cezanniana en manos privadas. En cuanto a la Gioconda se discute la autoría de la obra, que, obvio, no es de Leonardo. Pudo haber sido el diablillo de Andrea Salai que enamoró al maestro Leonardo. Coincido con Adrián Gualdoni Basualdo: hay que analizar el paisaje de fondo . Es raro.

 

 

 

 

 

 

 

 

Liz Taylor, coleccionista estrella

El cuadro de Van Gogh, Vista del asilo de Saint Rémy,  está entre las pinturas favoritas que pertenecieron a la diva de Hollywwod y que serán rematadas el 7 y 8 de febrero en Christie’s. La estimación es de 13 millones de dólares, sin contar el plus adicional, que puede representar la procedencia, como sucedió en casos ya históricos como las joyas de Wallis Simpson , duquesa de Windsor, y los muebles de los Kennedy. Liz Taylor tenía debilidad por la joyas, algo que sabía muy bien su dos veces marido Richard Burton que le regaló anillos inolvidables. Menos conocido era  su amor por la pintura, heredado de su padre que supo ser un reputado marchand en Londres, donde la protagonista de Cleopatra había nacido en 1932. Francis Taylor tuvo una galería en la prestigiosa Old Bond Street, antes de mudarse a California durante la Segunda Guerra. Obras de Renoir, Pissarro y Degas integran el conjunto de 38 pinturas que rematará Christie’s.

Bacon de remate

El día de los enamorados, el próximo 14 de febrero, Christies rematará en Londres un retrato femenino de Francis Bacon. Una rareza. La modelo es Henrietta de Moraes y fue pintado en 1963. Durante más de 30 años estuvo en manos del mismo coleccionista, lo que le otorga al cuadro esa condición de frescura que suele empinar las ofertas hasta cimas impensadas. La rematadora se ha guardado, por ahora, el precio estimado, pero dificilmente cueste una libra menos de los 20 millones. Basta recordar que el ruso Roman Abramovich pagó años atrás 75 millones de esterlinas por el tríptico luego exhibido en la inolvidable (al menos para mí) retrospectiva que organizó el Museo del Prado. Otro retrato de Henrietta está colgado en el MoMA. En las pinturas de colorido rabioso se percibe la tensión de la figura y esa manera experiemntal en la que Bacon comenzó a tratar las siluetas.

Sin comentarios

Felipe y Letizia, los príncipes del arte

Con los problemas que tiene la casa real en España, los príncipes de Asturias salvan la plata. Primero fue la infanta Elena y el dolor de cabeza que resultó Jaime de Marichalar, despues la infanta Cristina y el deportista Undargarin con sus negocios “en paralelo”.  A esta altura, ambos  consortes han sido eliminados de las fotos de la realeza borbona. Por suerte, quedan los príncipes de Asturias, los príncipes del arte, Felipe -heredero de la corona_ y Letizia, otrora periodista, delgada in extremis.  Las fotos fueron tomadas en ARCO (Canon pocket y  Nokia 71) en las últimas ediciones de la feria de Madrid. En una tradición iniciada por la Reina Sofía -que da nombre al primer museo de arte moderno de España ubicado en Atocha, Madrid- los príncipes de Asturias son los anfitriones. Ella, con nuevo perfil y físico de papel;  él, siempre tan afable y gentil.

 

 

 

 

 

Sin comentarios

Lo queda de 2011: Cristina en Venecia

Junio 2011 y la postal de una buena noticia.  Instantáneas de la ultima edición de la Bienal de Venecia, Cristina Fernández de Kirchner llega a los Arsenales para visitar el envío argentino con la obra de Adrián Villar Rojas. Fue la noticia del arte; después de 30 años tener un lugar por 30 años en la bienal más antigua del mundo para mostrar el talento de nuestros artistas. De negro llegó en un carrito de golf con Paolo Baratta presidente de la Bienal y despúes se fue en una góndola al palazzo donde firmó el acuerdo con presencia de canciller Timerman y el síndico de Venecia (abajo). En la plaza de San Marcos, los artistas de la comitiva en la clásica placa veneciana.

 

 

Sin comentarios

Los cuadros de Amalita

El cuadro se llama Mary Cassat en el Louvre y es un pastel impresionista de Edgar Degas. Fue vendido en 15 millones de dólares en mayo de 2002, cuando Amalia Lacroze de Fortabat se vio obligada a desprenderse de un conjunto de 12 pinturas  para hacer frente a los reveses de Loma Negra, la empresa que manejaba hábilmente desde 1976, cuando murió su marido Alfredo Fortabat. La vendio a la familia paulista Camargo en 2005.  La subasta fue en Sotheby’s, de York Avenue y la calle 72.  Allí, en esa esquina clave para el arte en Manhattan, Amalita había comprado en los ’80 el Turner de 7 millones de dólares que marcó su ingreso en la lista de los coleccionistas top (ver Martes Visuales en LN de hoy).  Menos suerte corrió Mujeres cerca de palmeras (abajo), un Gauguin por tema y tamaño similar a Mata Mua comprado por el barón Thyssen. Hoy está colgado en el museo madrileño que lleva su nombre. El Gauguin de Amalita no se vendió, alguien dijo que por la marca que tiene el cuadro en la  mitad de la tela.  Pero, consuelo al fin,  por la misma plata vendió su dúplex del Pierre, en  la Quinta Avenida, NY.

 

La mejor muestra de 2011

Blogeros, amigos cercanos y lejanos, la mejor muestra que ví este año fue La aventura de los Stein en el Grand Palais. Recuerdo de una visita inolvidable, comparto con ustedes la nota que escribí para La Nación.  París, oh la la!!!

Histórica exposición / El legado de la acaudalada familia norteamericana

La colección Stein

deslumbra en el Grand Palais de París

Gertrude Stein, junto a su retrato, pintado por Picasso en 1906. Foto: AFP

París.- El otoño ha llegado, y con la llovizna persistente, la imperdible selección de pinturas que perteneció a los hermanos Gertrude, Leo y Michael Stein, mecenas y coleccionistas visionarios, amigos de Picasso y de Matisse, artífices por derecho propio de la legitimación de las vanguardias, en el nacimiento del arte moderno a comienzos del siglo XX.

Desde ayer, la muestra “Matisse, Cezanne, Picasso… la aventura de los Stein” deslumbra al público en las salas del Grand Palais, gracias a la suma de esfuerzos de los museos de San Francisco, del Met neoyorquino y del Pompidou. Será difícil repetir esta hazaña, a la que se tiene acceso por 12 euros, valor de la entrada.

Los Stein, ricos norteamericanos de la costa oeste, se instalaron en París en 1902, cuando estaba a punto de producirse un cambio trascendental en la historia del arte. Un punto de inflexión que daría lugar al nacimiento del cubismo y a una nueva manera de mirar, representada en las obras de los cuatro pilares del arte moderno: Degas, Matisse, Renoir y Manet.

Al recorrer las salas el Grand Palais domina la idea de que allí está colgada la historia del arte moderno. En ese mismo lugar, cien años atrás, Matisse era rechazado por sus trabajos presentados en el Salón de Otoño de 1905, Mujer con sombrero , y por Desnudo azul , piedra del escándalo del Salón de los Independientes de 1907. Leo Stein compró las dos obras ignorando la opinión de la mayoría y escuchando su propia voz y la del historiador Bernard Berenson, amigo y asesor.

Alfred Baar, primer director del MoMA de Nueva York, decía de los Stein que “eran ricos, pero no tanto, para arriesgarse a lo nuevo”. Va como ejemplo la divina tela Muchacho con caballo , un Picasso rosa archiconocido, comprado por Leo Stein en 1907. Fue la primera vez que una obra del genio español se cotizó arriba de los 1000 francos. No hace falta imaginar lo que pasaría hoy si un cuadro de esa estirpe saliera a la venta. Sólo un dato: Muchacho con pipa , el Picasso con el que todos soñamos, también del Período Rosa, se vendió pocos años atrás en 104 millones de dólares. Un récord.

Hijos de un empresario que hizo fortuna con los tranvías de San Francisco, California, tras instalarse en París los Stein establecieron rápidamente un fuerte vínculo con artistas, escritores y músicos. Sus salones, en el 2 de la Rue de Fleurus, se convirtieron en punto de encuentro de la crema intelectual de su tiempo, cita obligada de los sábados por la tarde. Entre la concurrencia se mezclaban Hemingway, Scott Fitzgerald, Picasso, Matisse, Toulouse-Lautrec, Man Ray, Picabia, Dalí, Cole Porter, como tan bien los “pintó” Woody Allen en el film Medianoche en París , que resulta el retrato de una época.

Basta una sola pared del Grand Palais para entender lo que está gestando Matisse en su Desnudo azul, recuerdo de Biskra. El cuadro está colgado entre dos maravillas: un desnudo provocativo de Bonnard y otro retrato de mujer recostada de Vallotton. Sin embargo, ambas pinturas son, todavía, deudoras del gusto imperante y de los mandatos de la Academia. Matisse pinta su desnudo con trazos gruesos, libres y gestuales, contra un fondo decorativo.

Picasso estalla ante esta obra. ¿Celos? El malagueño mantendrá siempre recelo y distancia de los “hallazgos” de Matisse. “¿Qué ha querido hacer con este retrato?”, se pregunta Picasso, y la indagación no es más que el preludio de lo que vendrá. En ese cuadro, adquirido por Leo Stein, está el germen del cubismo, el giro copernicano registrado más tarde en Las señoritas de Avignon , obra mayúscula del malagueño, hoy colgada en el MoMA de Nueva York.

Gertrude Stein es un caso aparte. Una mujer con un ego descomunal, se rinde ante la personalidad de Picasso. Escritora de vanguardia, transgresora por naturaleza, lo conoce a fondo mientras él la retrata. Más de ochenta veces posó para el cuadro, quizás, el más icónico de toda la muestra. El retrato muestra a una mujer de rostro tallado como en madera, de ojos huecos y gesto pensativo, que rompe totalmente con los moldes de la época. Una máscara de intriga y obstinación. Criticado en la intimidad por su falta de parecido con la modelo, Picasso defiende la pintura con una frase que lo resume de cuerpo entero: “Ella terminará por parecerse al retrato”.

Y sí. Dos egos en pugna. Ese cuadro es hoy una postal del arte moderno y está en la muestra soberbia del Grand Palais. Fue pintado en 1906. Un año después, Picasso, ya lanzado a la estética cubista, deslumbra con Desnudo a la servilleta , resumen de sus búsquedas aliadas con el arte primitivo y las máscaras africanas. La obra fue parte de la colección de Gertrude (que falleció en 1946), quien terminó vendiéndola al marchand Kahnweiller para pagar los arreglos de su casa de la Rue de Fleurus, donde se instalará con su compañera de toda la vida, Alice Toklas.

Por las manos de esta familia fuera de serie pasaron más de 600 cuadros que son el origen de las vanguardias y del arte moderno. La dispersión de la colección original fue enorme, según se ve en la procedencia de las obras, sin contar con que el grueso de las pinturas integra la colección de la Fundación Barnes, de Filadelfia, y las del Museo Hermitage, de San Petersburgo.
//

Sin comentarios

Balthus, regalo de NAVIDAD

Blogeros, amigos gente de la tribu, como regalo de Navidad va un post dedicado a Balthus. Lo mejor que me pasó en el año fue encontrarme en las montañas suizas con la obra del genial pintor de la ambigüedad, elegancia e interiores magistrales. Nacido en Rola, Polonia,  como Balthasar Klossowski, en 1908, se radicó en París donde ganó notoriedad por su manera de capturar escenas íntimas, en general de jovenes Lolitas. Hijo de un pintor polaco sin mucho suceso, Balthus  fue adoptado y protegido por Derain y Bonnard, que vieron en el guapo emigrado el aura del artista sensible. Fue Director de la Academia de Francia, en Roma.

 

 

 

Dinousario se remata

Mañana por la tarde ,en Sotheby’s de París, Faubourg de Saint Honoré casi Rue de Miromesnil, a metros del Palacio del Eliseo y del hotel Le Bristol, serán rematados increíbles dinosaurios de colección, en la subasta de Historia Natural.  La exposición fue una fiesta para chicos y grandes, fascinados con estas  piezas de museo que tienen estimaciones entre los 10.000 y  millón y medio de euros. No hace falta decir que los compradores llegarán del lado del Smithsonian o de nuestro museo de Ciencias Naturales de La Plata (¿¿??), difícil que estos dinos puedan entrar en living de su casa. De la mía, seguro que no.

 

 

Sin comentarios