La Bienal de Venecia y Massimiliano Gioni

 

Massimiliano Gioni, arriba, es a los 39 años el curador más joven de la historia de la BIenal de Venecia inaugurada en 1896 por el rey Umberto de Saboya. Como director del New Museum y de la Fundación Nicola Trussardi tiene los contactos y la información, además de una sonrisa irresistible y el phisique de rol, algo que varios envidian.

Mucha agua corrió bajo los puentes, incluido el de los suspiros, en los cuatro primeros días de esta fiesta del arte contemporáneo que, curiosamente, concentra la crema del mundillo del arte, antes de que abra las puertas al público. Al ritmo del vaporettto van y vienen de los Giardini curadores, directores de museos, coleccionistas, criticos, artistas,  periodistas y entrometidos. 

El Palazzo Enciclopedico, tema de Gioni para esta 55 Biennale,  es un enorme universo, un cosmos, un laberinto borgiano, un ambicioso panorama del conocimiento. Gracias al equipo de prensa, son geniales.  Me contó Massimiliano Gioni cómo se le ocurrió la idea, cuándo y dónde descubrió el punto de partida. Hablamos de Borges, de Xul y del sentido que tiene hoy  la Bienal de Venecia, Hablamos bajo la sombra de un tilo,  cuando la eternamente joven Marisa Merz se perdía detrás del padiglione central con su recien ganado León de Oro.

Tras largas marchas contramarchas y desencuentros, Argentina tiene su pabellón, muy bein ubicado, al lado de Santa Sede y abajo de Emirates, y es espléndido dicho sea de paso. Allí, en los Arsenales,  Nicola Costantino presentó Rapsodia inconclusa.

Mucho queda por decir de cómo la política le robó protagonismo al arte. Otra historia. Y otras historias. Los rusos, los escombros de España, la genialidad britñica, el sublime  Ravel y los secretos engranajes que ponen en marcha un gigantesco show que solo es posible con Venecia como escenario. Sigo rumiando la experiencia . Ya les contaré.