Subastas curadas, nueva tendencia

 

El fenómeno de los récords de Picasso y Giacometti marcados semanas atrás tiene mucho que ver con Loic Gouzer, un joven de 34 años que maneja el área de pintura moderna y de post guerra en Christie’s New York. Gouzer puso en marcha una nueva modalidad. Formar un catálogo  con obras seleccionadas por él mismo bajo el lema Forward the past. Un conjunto de grandes cuadros inspirados en capolavoros de la historia del arte, una suerte de dos en uno o si se quiere apelar a la nostalgia como valor de reaseguro del deseo. El PIcasso de los 180 millones está inspirado en una tela romántica de Eugene Delacroix de 1834. La composición es la misma (arriba) solo que el ojo moderno de Pablo Picasso aplica la receta cubista para un resultado atrapante. Pintó la tela en 1955. En 20 minutos se vendió a precio récord.

Giacometti con El hombre que apunta plantea otra revolución de la figuración atravesada por la estética dolorosa de Egon Schiele, según se ve en la acuarela de arriba. Schiele pintó los sentimientos, tuvo una vida trágica y murió joven. La figura humana vista desde el alma alcanza proporciones descarnadas y tiene otra dimensión. El suizo es hoy el escultor más caro de la historia Giacometti, cruzó la barrera de los 140 millones de dólares impulsado por aquella obra icónica El hombre que marcha que compró Lilly Safra años atrás. En ambos casos, Picasso y Giacometti plantean obras ancladas en el conocimiento del arte, pero liberadas de los mandatos canónicos, son prueba y ensayo, experimento y riesgo. Esa actitud transgresora y decidida al cambio resulta la razón de su valor. La innovación tiene cotización sin límites.