El ruso dueño del arte

 

 

 

 

 

Confirmado. Moscú será la nueva capital del arte. El archifamoso director de la última Bienal de Venecia de Arquitectura, el venerado y laureado holandés  Rem Koolhaas le ha puesto el cascabel al gato al construir un segundo pabellón en Moscú para el arte contemporáneo. El edificio de más de 7000 metros cuadrados con fachada de policarbonato completa el programa lanzado por Garage,  bunker del arte actual considerado la Tate moscovita. Nada de esto se explica sin la presencia del big collector, nominado en los primeros puestos de la lista Forbes, dueño del equipo de futbol Chelsea (desde 2003)  y de un Bacon de museo (2008). Hablamos de Roman Abramovich (derecha), que pagó cinco atrás 83 millones de dólares por el Triptico de Bacon, uno de los últimos  cuadros del torturado Francis que quedaban  en manos privados. Compró también por cerca de 30 millones Enfermera durmiendo, retrato del exceso con las pinceladas de la crueldad propias de Lucien Freud, nieto de Sigmund padre de Bella, y discípulo de Bacon. La ficha de Abramovich se completa con su musa, la bella Dasha Zhukova a quien The Guardian  le atribuye la cotizada Audrey Hepburn quality, dicho de otro modo: elegante recato chic. Dasha es la heredera de un magnate del petróleo asociado con el negocio de armas en los balcanes. Su madre Elena Zhukova  especializada en biología molecular, trabajó en la UCLA donde ganó prestigio internacional. Quiso para Dasha  (1981) una carrera como la suya, pero la joven prefirió el mundo fashion y los amigos del arte, entre los que se cuenta el fenomenal Jeff Koons.  La historia de Abramovich es la mejor explicaciòn de la otra revolución rusa: la victoria de los millonarios ganadores de la perestroika. Los nuevos zares. Huérfano a los 4 años, militó en el ejército ruso, antes de dedicarse con un éxito formidable a los negocios inmobiliarios, una cuerda en la que funcionan muy bien los compatriotas de Roma, como lo llaman sus amigos. Con la reforma económica de la Unión Soviética, Abramóvich blanqueó sus negocios, invirtió en la industria petrolera (bien conocida por el papá de Dasha) y se colocó en la cima de los ricos de su país.

En 1995 compró la  participación mayoritaria en la  petrolera Sibneft, con inmediatas y pingües ganancias. En 2006 era la undécima fortuna del mundo según Forbes. Tenía 40 años. Además de una propiedad palaciega, con más de 100 habitaciones, Roma tiene un barco  de  112 metros, salido de un astillero alemán con el nobre de Le gran Bleu. Es probable que el romance con Zhukova haya influido en la compra de las dos pinturas más famosas de su colección, la Enfermera dormida, abajo, de Lucien Freud y  el Tríptico, de Bacon. Aunque los enterados dicen que la rusa se inclina por las poéticas instalaciones del mexicano Lozano Hammer.  Roma y Dasha tienen dos hijos: Aaron de 3 años y Leah de 1.