Tributo al deportista olímpico argentino

 

Se repiten por décadas, historias llenas de esfuerzo, sacrificio y emoción (como lo muestran nuestras imágenes de comienzos del siglo XX). Son los sueños de nuestras delegaciones de deportistas olímpicos.

Las respuestas de sus logros, que en muchos casos rozan la hazaña, son la condición amateur de nuestros atletas, que los obliga a dar en cada disciplina una dedicación extra comenzando por la administración de escasos recursos con los que suelen convivir a lo largo de sus carreras.

El atletismo argentino nos entregó en los últimos Juegos Panamericanos de Guadalajara (Mexico) 21 doradas, casi el doble de lo reunido en Río de Janeiro 2007 (11). Logró el mayor total de medallas (75) fuera de la Argentina, y superó por tres a la cosecha de Winnipeg 1999 (en Buenos Aires 1951 fueron 154, y en Mar del Plata 1995, 159).

Siendo dos veces anfitriona en los juegos inaugurales de Buenos Aires 1951 (68) y en Mar del Plata 1995 (40), en los sesenta años de historia de los juegos panamericanos nuestro país obtuvo por tercera vez la mayor cantidad de medallas de oro después de México 1955 (28) y Winnipeg 1999 (25).

Lo que viene son los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y de Río 2016 y los Panamericanos de Toronto 2015. En el día a día también importa que el deporte, bien organizado y con un sostenido respaldo, sea un motor de formación y contención social. Esta es nuestra proyección esperanzadora.

Fuente: Archivo Diario La Nación

  • leliamp

    Excelente material. Bellísimas imágenes. Felicitaciones.