La piedra movediza de Tandil y sus curiosidades

El 29 de febrero de 1912 se derrumbó en Tandil la famosa piedra movediza. Esa tarde a las 17, sin que nadie pudiese explicarlo, soplaba una brisa muy suave. La piedra se cayó, con un gran estruendo, girando sobre sí 90 grados hasta llegar a sostenerse en tres peñascos de la ladera. De esta forma se cayó un mito y grandes fueron los intentos en ese momento. Querían soldarla, reponerla, dejarla allí arriba aunque dejase de ser movediza. En el año 1938 se destinaron 70.000 pesos para su colocación, el proyectó fracasó. En 1953 algo que podría ser entendido como una ingenuidad, el Sr. Juan Otranto intentó pegarla con cemento algo impensable. Se realizaron intentos que no fueron efectivos en 1952, 1955 y 1966.

Recordemos un poquito la leyenda en aquellas tierras vivía un cacique muy cruel llamado Tandil. A tal punto llegaba su maldad que hasta sui propia esposa Mini decidió conspirar contra él. El castigo no se hizo esperar y Mini fue atada a un alto peñasco hasta que la muerte la alcanzó. Antes de morir Mini dijo al cacique Tandil. “Mi muerte conmoverá a la montaña y tus ojos verán mi corazón latiendo en esta piedra”

Así se originó la leyenda de la piedra movediza de Tandil, señalada a fines de siglo y durante la primera década del 900 como una de las maravillas del mundo que todos querían conocer. Ya en 1867 el ingeniero Moog trató de resolver el misterio hizo cálculos y afirmó que la piedra oscilaba sesenta veces por minuto o sea a razón de un movimiento por segundo.

En 1901 un acróbata italiano llamado Vanzello , subió a su cúspide y ante mil personas hizo una prueba acrobática. Apoyado en su mano derecha elevó el cuerpo sobre la piedra movediza. Dos nuevos personajes ofrecen en enero de 1967 levantar la piedra y devolver su oscilación.

Sin cobrar absolutamente nada. Ellos son los ingenieros Juan y Jorge Maxwell. Los cuales tuvieron el proyecto que no pudo ser llevado a cabo ya que es difícil pensar en oscilar 385.000 kilogramos.

Recién en el 2007 cuando se decidió colocar una imitación de la piedra construida en el parque industrial y colocada con una grúa.

¿Contame, la conoces?

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Fórmula 5 pequeños autos de carrera

 

Aunque resulte curioso Ignacio Baliña tiene un auto de carrera  en su casa. El mismo es un Fórmula 5. Pertenece a los llamados monoposto, es decir autos sin techo donde sólo hay un lugar para el piloto sin acompañante, que pueden alcanzar velocidades hasta 170 km por hora.

En un comienzo la idea fue poder tener un auto de bajo costo. Para esto se comenzaron a utilizar los chasis que dejaban los kartings y los motores de las motos que habían salido campeonas y que tenían que ser renovadas.

Fue entonces cuando un grupo de mecánicos decidió juntar esos motores alargando los chasis y colocándoles suspensión en las cuatro ruedas.

De esta forma nace la categoría que pasa por todas sus etapas en motores de cuatro tiempos. Con marcas como Gilera, Ducati, Motobi, Honda y Zanella.

Hasta que en los 70 se decide que la motorización sea de dos tiempos. De esta forma la categoría pasa a ser escuela para mucha gente y les permite aprender los detalles de cómo construir su propio auto de carrera con muy bajo costo.

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Otros accidentes ferroviarios en la Argentina

 

Un tren  procedente de Tucumán, el 1º de febrero de 1970, embistió violentamente a otro tren que se hallaba detenido en el kilómetro 36, de la línea del ferrocarril Mitre , cerca de Benavídez entre Ing. Maschwitz y Pacheco y varios vagones descarrilaron.

El accidente ocurrió alrededor de las 20:30 horas, en una zona despoblada y con escasísima iluminación, cuando el maquinista del primero de los trenes no alcanzó a advertir que otro tren, que había salido de Zárate, se hallaba detenido por una falla en el mecanismo. Más de doscientas personas perdieron la vida en este trágico accidente.

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El Rowing Club Argentino, 1937

 

 

El verano de 1937, La Nación obtuvo esta bella imagen en sepia del Rowing Club Argentino en el Tigre, que se publicaría en su edición de huecograbado del 14 de marzo de ese año.

Allí podemos observar la señorial fachada histórica de este tradicional club náutico fundado el 14 de abril de 1905 en las oficinas de Ernesto Tornquist para el fomento del remo en nuestro país.

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Viejas publicidades de Crush

Seguimos revisando nuestro archivo y allí estaba este aviso del 13 de Noviembre de 1930 , donde se anunciaba que en 1927 se lanzaba al mercado argentino la gaseosa Crush. Con una gran aceptación del público argentino. Una bebida a base de jugo y pulpa de naranjas frescas.

Hablar de Crush es trasladarse a la infancia cuando salíamos del colegio, y la tomabas camino a tu casa. Era también juntar las tapitas con los personajes de García Ferre, y coleccionar el álbum, con algunas muy difíciles como Petete. También hubo colecciones de animales y de automóviles.

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Cataratas del Iguazú en 1929

Las fotos pertenecen al Magazine LA NACION DE 1929. Las mismas fueron tomadas por la Aeroposta argentina.  En las mismas se aprecian los detalles de una de las más grandes bellezas naturales de nuestro país.  El magazine publicaba lo siguiente en aquel entonces ” las Cataratas del Iguazú, frecuentemente visitadas por excursionistas ávidos de grande s emociones . El enorme peligro que significa volar por sobre esta parte de nuestro territorio a poca altura, a fin de obtener las diversas placas, especialmente para esta edición de LA NACION, surge claramente de una simple observación de cada una de las fotografías, logradas con la nitidez necesaria, despúes de varias tentativas infructuosas”

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Aquellas navidades y sus tradiciones

Hacer regalos es una de las antiguas tradiciones asociadas con la Navidad, de hecho es más vieja que la misma celebración. Cuando la fecha de la navidad se hizo coincidir con diciembre, fue en parte realizado para competir con los festivales paganos que ocurrían para la misma época. Los romanos por ejemplo celebraban las Saturnalias el 17 de diciembre. La cual consistía en una fiesta de alegría e intercambio de regalos. Y dos semanas mas tarde el día del año nuevo romano, el 1 de Enero, las casas eran decoradas con colores verdes y luces y los regalos eran dados a los niños.

Cuando las tribus germánicas del Norte de Europa aceptaron la cristiandad, comenzaron a celebrar las navidades y también se dieron los regalos. El más reconocido símbolo de la Navidad moderna es el siempre verde y brillantemente arbolito de guirnaldas con luces multicolores. El uso del verde y las guirnaldas como símbolo de vida fue una costumbre antigua de los egipcios, chinos y hebreos. Seguir leyendo

El Torino y su hazaña en Nürburgring

Hacía tiempo que me preguntaban por qué no escribía acerca del Torino, para muchos el verdadero auto nacional. El mismo que se desarrolló y se fabricó siempre en la Argentina por argentinos y para argentinos.

Lo primero que me llamó la atención fue la cantidad de clubes que sienten fanatismo por el “Toro”. Encontré que existen, entre otros, El Club Amigos del Torino, la Asociación Argentina del Torino y La Federación Argentina de los Torinos, la cual funciona desde 1996, conversamos con su fundador, Sergio Navarro. “La idea del Club es convocar a las personas que tengan un Torino, no importa el estado en que se encuentre, de hecho, los asesoramos en el proceso de restauración. Muchas personas se acercan al Club y no quieren presentarse a las convocatorias que realizamos en el autódromo porque consideran que sus autos no están para la exposición, sin embargo, nosotros los alentamos a que lo hagan. Muchos chicos que fueron a las primeras reuniones hoy en día son orgullosos propietarios de un Torino.” Seguir leyendo

Fanático de los vinilos

A los 9 años el universo de Gustavo Acosta y Lara cambió para siempre cuando escuchó a los Beatles y a los Rolling Stones en la radio. Mientras los chicos pedían juguetes, él necesitaba discos. Durante el secundario comenzó a reunir su colección de rock nacional, la cual hoy supera los 500 vinilos. De esta forma, guiado por el dueño de una disquería de Castelar, a los 12 escuchó a Led Zepellin, Deep Purple, Made in Europe, entre otros.

Dinero que conseguía era para comprar sus discos y encerrarse en la habitación para escucharlos en una bandeja Telefunken gris y transportarse en ese mundo mágico que lo llevaba a viajar. Por alguna razón que no puede explicar, jamás pudo prestar, vender ni regalar ninguno de los vinilos de rock nacional. Seguir leyendo

The Critters y aquel verano del 66

Eran jóvenes, de pelo largo (pero no tanto) y usaban remeras y camisas pop aunque no demasiado excéntricas, musicalmente inspirados por la invasión Beatle a los EE.UU. (quién no lo estaba por aquella época) y liderados por el talentoso cantante, guitarrista y compositor, Don Ciccone, The Critters parecían arrasar los charts norteamericanos en el verano del 66 con su versión de “Younger Girl” y con un tema propio de título ligeramente enigmático compuesto por Ciccone: “Mr. Dieingly Sad”.

¿Qué ofrecían a sus múltiples seguidoras, mayormente adolescentes? Sus voces armoniosas, la calidez inusual de algunas de sus melodías (“Mr. Dieingly Sad” era un ejemplo de suave vocalización, exquisita instrumentación y verdadero ambiente) y su versión de un clásico ajeno como “Younger Girl” (un hermoso poema de amor juvenil creado por John Sebastián, líder de los Lovin’ Spoonful) resultaba, simplemente, hermosa.

¿Por qué semejante conjunto integrado por músicos talentosos que parecían llevarse al mundo por delante en aquel ya tan lejano verano del 66 no llegó más alto en su carrera? Simplemente por Vietnam, aquella distante guerra que desangraba a la juventud norteamericana. Ciccone fue incorporado sin mayor preámbulo a la Fuerza Aérea y otros dos integrantes del grupo también fueron convocados bajo uniforme. Cuando las Fuerzas Armadas les devolvieron su libertad (y su pelo largo) ya el momento de The Critters había pasado, irremediablemente.

No importa, hoy me permito recapturar para los amigos del Archivoscopio algo de la melodía, la inocencia y la poesía adolescente de los Critters, rescatando su sonido límpido, terso, que no tenía nada de psicodélico y registraba a la perfección esa fugaz ilusión que constituye la juventud, enfermedad que como alguien dijera muy bien, sólo se cura con los años.