Mujeres deportistas de aquellos tiempos

 

Las atletas argentinas antes de partir rumbo a Lima para ganar el Campeonato sudamericano de Atletismo en 1939.

 Si algún lector distraído observara la foto de arriba, tranquilamente tendría derecho a pensar que se trata de un grupo de universitarias en viaje de estudios, o quizás unas entusiastas amigas sacándose la foto antes de emprender un viaje.

 

Pero, lo que en realidad ves, es el equipo de atletas argentinas antes de partir rumbo al Perú para participar del primer campeonato sudamericano femenino de atletismo, que se disputó en Lima.  Ellas eran: Lelia Sphur, Julia Druskus, Elsa Irigoyen, Olga Tassi, Tita Dreyer, Beba Dreyer, Kate Fatsner y Ruth Caro.

Claro, estamos hablando del 10 de mayo de 1939. Por aquellos tiempos el deporte estaba reservado casi en su totalidad para los hombres. Y dicen que concurrió mucha gente a despedir al equipo argentino de atletismo compuesto por 25 varones y apenas 8 mujeres. Y cuentan que la masiva concurrencia se debió a la novedosa presencia femenina en el elenco argentino.

Lo que en un principio fue un hecho curioso y original, luego se convirtió en la nota destacada, ya que nuestras chicas lograron lo que los varones no fueron capaces de conseguir: ganaron el campeonato sudamericano de atletismo y además batieron varios récords de velocidad, como lo atestigua esta nota publicada por La Nación el 29 de mayo de 1939.

 Reproducción de la nota que publicó La Nación destacando el triunfo de las atletas argentinas el 29 de mayo de 1939

Años antes de esa fecha, ya las mujeres venían pidiendo pista, como lo confirma esta simpática fotito del año 1924. Fue durante la Fiesta del deporte organizada en el club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires.

Un grupo de mujeres desfila practicando gimnasia acrobática en el Club de Gimnasia y Esgrima el 12 de octubre de 1924.

 

 

Y si de mujeres se trata, observen esta página completa de un suplemento de La Nación de 1939, destacando su participación en los torneos de tenis barriales.

Reproducción de la página 4 del suplemento dominical de La Nación del 28 de mayo de 1939.