Mondo Rabioso, una Meca para los coleccionistas de Rock

 

Dibujo realizado por Luis Alberto Spinetta

Sergio Coscia (54 años, porteño), es un fenómeno. Rockero viejo que pasó su infancia y adolescencia en Saavedra y Villa Maipú, conoce y ama el Rock (de aquí, de allá y de todas partes) y lo difunde entre el número creciente de clientes que se agolpan en su negocio, la ya insustituible disquería Mondo Rabioso (Galería Corrientes Angosta, avenida Corrientes 753, local 33, TE: 15-5316-5007)), una especie de Meca de los coleccionistasde rarezas discográficas, que en su repleta vidriera muestra exquisiteces como las lujosas Box de grupos de culto del folk-rock británico de comienzos de los años 70 como Pentagle, Fairport Convention, Caravan o Steelye Span, junto a ediciones lujosas e inusuales de trabajos de los Beatles, los Kinks, los Byrds o del gran Donovan (juglar por antonomasia de los años 60).


El local, además, los viernes a la salida del horario de oficina, se convierte casi en una “peña” en donde una rica fauna de profesionales, oficinistas y fanáticos varios, curiosean discos, películas (porque Coscia ofrece también una colección importante de DVDs de clásicos del cine de cualquier década y origen y especialmente valiosos son sus “policiales negros” de los años 40) y discuten entre ellos, se pelean incluso, acaloradamente, acerca de las bondades de una grabación específica de King Crimson o de una rareza inhallable de Peter Gabriel de su etapa solista.

Coscia, amabilísimo, entrañable, es una auténtica rara avis entre una legión de dueños de disquerías especializadas (acá y en resto del mundo) que suelen caracterizarse por su pedantería y hasta por su desdén hacia los potenciales compradores que revisan sin decidirse su mercadería, a los que contemplan casi con el desprecio reservado a alguna rastrera alimaña. El, en cambio, fomenta esa ida y vuelta y ese intercambio entre los mismos clientes del negocio, que rápidamente se llena de discusiones y recomendaciones, y que lo obliga a atrasar inevitablemente el horario de cierre del local.

 

Fanático del “Flaco” Spinetta (tiene de recuerdo desde dibujos autografiados por el músico, hasta viejos poemas de tiempos escolares del mismo), de los Beatles y de toda la buena música que anda suelta por ahí (y que, generalmente tuvo su inicio y desarrollo entre los años 50 y mediados de los 70), Coscia reconoce que el primer disco de rock que compró fue, precisamente, el primero de Almendra. “Los de los Beatles, me los regalaba mi viejo, pero recuerdo que con el de Almendra directamente me enloquecí cuando los ví en el programa de televisión “Sótano Beat” haciendo material del album como “Plegaria para un niño dormido” y supe que tenía que comprarlo y me caminé mis buenas cuadras hasta conseguirlo en un negocio de la calle Estrada, en Villa Maipú. Los primeros importados que adquirí, fueron uno de Hendrix y “Who’s Next” de Los Who.



Coleccionista de discos el mismo (su colección personal supera los 6000 CDS), luego de haber trabajado como empleado en otro estupenda disquería especializada, “Oíd Mortales”, desde el año pasado se ubicó en el local de la Galería Corrientes Angosta con su Mondo Rabioso, en el que oficia casi de maestro de ceremonias ante una legión de clientes auténticamente conocedores y apasionados que invaden y dejan cada vez más chico a su negocio.

“Mi publico es mayoritariamente masculino, salvo dos o tres honrosas excepciones de minas que saben del tema y generalmente vienen con la data exacta de lo que quieren. Es muy gracioso como entre ellos se pasan información, discuten y hasta comparten técnicas de disimulo para enmascarar sus compras de ediciones lujosas de vuelta a casa, evitando así la vigilancia de las esposas, que por lo general resultan tan controladoras como la AFIP.”

Reconoce que le faltaría poner una cafetera para que sus clientes se quedaran a vivir, y estamos completamente de acuerdo con esa aseveración. Porque Sergio Coscia es un tipazo, para el que vender discos y difundir buena música es mucho, pero mucho más que un simple negocio.

Como además es un hombre de códigos y reserva material valioso para los clientes que andan sin blanca (o demasiado vigilados por sus esposas) y consigue las rarezas más insólitas que le llegan a pedir, lo incluimos, en un acto de absoluta justicia, entre los recomendados  de nuestro Archivoscopio.

Fotografías Ernesto Castrillón

Dibujo Luis Alberto Spinetta

 

  • leliamp

    Muy interesante la nota. Dan ganas de darse una vueltita por el sitio.

  • leliamp

    Qué buen lugar para conocer. Viendo las fotos de la vidriera, que tentación.

  • Sebastinsalas

    Lo fuí a visitar y me quería llevar de todo, es demasiado material para mi presupuesto, pero valió la pena cada centavo de inversión, muchas gracias por la nota, me fué muy útil.

  • Hector

    Mi primer disco, comprado con mi platita, fue el primero de Almendra!!! Prometo pasar por allí. Yo también soy un viejo rockero de 56 pirulitos, así que entiendo perfectamente a Sergio.

  • Sergio

    increible las perlas que hay en ese local, te queres comprar la disqueria completa!