Marvin Minsky: un adelantado de su época

 

Considerado como uno de los intelectos más adelantados y originales de su época, uno de los padres de la Inteligencia Artificial y uno de los pioneros en el campo de la computación.

Dedicó toda su vida a la investigación, en el famoso Laboratorio de Inteligencia artificial del MIT, ( Instituto de Tecnología de Massachusetts, en los Estados Unidos) del cual fue uno de sus creadores y directores. Su fin era el de crear máquinas inteligentes.

En aquellos años de finales de la década de 1950, cuando despuntaban los primeros esbozos de lo que serían luego las computadoras, Minsky y sus colegas eran vistos como seres extraños, que hablaban de algo más extraño aún: la IA (Inteligencia artificial).

A lo largo de sus 88 años, este genio oriundo de Nueva York,  nos visitó en varias oportunidades. Una de sus visitas más recordadas fue la que hizo en marzo de 1992, invitado por su colega y amigo, el Ingeniero Horacio Reggini,  para dar 3 conferencias en la sede de IDEA. Hasta se dio el gusto de contemplar el cielo nocturno en un campo a orillas del Rio Samborombón, en la provincia de Buenos Aires,  junto a Reggini.

Hecho que quedó documentado en la nota que Horacio Reggini publicó en LA NACIÓN, el 13 de abril de 1992, titulada “A la luz de las estrellas”, en la cuál se dejan traslucir algunas de las principales ideas de Minsky.

Creo que una buena manera de conocer a Minsky y su pensamiento es a través de sus frases más destacadas. Aquí les dejo algunas que me resultaron más que interesantes.

“La mente de cada persona determinada se desarrolla como una enorme máquina que crece de una forma ligeramente distinta”

“Mi trabajo consiste en pensar acerca de cómo armar una mente, cómo armaría una máquina que trabajara con los mismos problemas que el cerebro”.

“La realidad virtual que por ahora nos presentan las computadoras es algo torpe todavía. Pero su calidad variará notablemente en el futuro y podrá llegar a ser mejor que la realidad, que en rigor no sabemos que es exactamente…”

“Las computadoras pueden resolver fácilmente muchos problemas. Incluso, en algunos aspectos, pueden funcionar mejor que los seres humanos. Pero para la mayoría de las aplicaciones de la vida diaria tienen habilidades inferiores a las de un chico de cuatro años. Las computadoras de hoy no tienen aún sentido común…”

“No es posible definir palabras. Las palabras no son la definición de las cosas. Es más, creo que toda definición es una tautología. La única manera de entender algo es interpretarlo desde varios ángulos distintos”.

“No creo que haya una clara diferencia entre el pensar y el sentir. Oscilamos entre pensamientos y sentimientos continuamente, y es difícil distinguir uno del otro. No se puede entender el pensamiento independientemente del sentimiento y viceversa. Sentir y pensar son productos similares e inseparables de la mente. Creo que si alguna vez logramos construir robots dotados de la capacidad de pensar, ellos también poseerán la calidad de sentir”.

“Nuestra mente posee muchas partes diferentes, cada una con muy poca información acerca de las otras. Cada parte es por si misma muy tonta, y sólo la combinación de todas es maravillosamente inteligente.”

“La computación es un poco como el alpinismo. Escalar una montaña puede ser una lamentable pérdida de tiempo o una hazaña. Todo depende del sentido que uno le dé”

Sin lugar a dudas, su libro “La sociedad de la mente” publicado en español en 1987, provocó un cambio en la manera de ver y pensar como funciona la mente. Un enfoque revolucionario que ayudó a Minsky a ser popularmente conocido.

Esta es la crítica literaria del libro que LA NACIÓN publicó en su momento.

Crítica Literaria publicada en el Suplemento Literario de LA NACIÓN del 19 de julio de 1987

Tapa de la REVISTA LA NACIÓN con la entrevista que le hizo Héctor D’amico a Marvin Minsky, el 29 de abril de 1990.