La fuente de Lola Mora

 

Las Nereidas 

Me levanté temprano un domingo de otoño y después de tomarme unos mates como desayuno, me calcé las zapatillas, me enfundé en unos jeans y salí de mi casa (Av. Córdoba y Cerrito) a caminar Buenos Aires. El sol caía tibio sobre la ciudad y no había viento así que caminé hasta Puerto Madero y como el día lo ameritaba seguí hasta la Costanera Sur  y allí fue donde la vi, estaba ahí mostrándose desnuda y coronando aquel lugar blanca y esbelta, me acerqué y la miré con ojos de escultora y de envidia ya que jamás podría hacer esa majestuosa obra, les estoy hablando como ya se habrán dado cuento de la fuente Las Nereidas o de manera más popular “la fuente de Lola Mora”.

 

Fue entonces que decidí compartir en este espacio la historia de esta famosa obra y de una joven mujer artista y avanzada para su época, la señora Dolores Mora Vega (1866-1936). La idea de realizar una escultura para suplantar la Pirámide de Mayo fue del entonces, intendente de Buenos Aires, Adolfo J. Bullrich, que se la encargó a Lola, como se la llamaba cariñosamente. Esta comenzó a bocetar su obra y la esculpió sobre mármol de carrara, granito, piedra basáltica y piedra bituminosa. Simbolizaba: a Las Nereidas asistiendo al nacimiento de la diosa Venus.

Esta monumental obra mide 6 metros de lato por 13 metros de ancho. Es de filiación renacentista y estilo barroco.

Los trabajos se realizaron en un galpón y como la escultura eran muy alta, Lola decidió ponerse pantalones para poder estar más cómoda, pero la moral de la época la censuró y tuvo que hacer poner una cerca de madera para que nadie viera semejante atrocidad… estamos hablando del año 1902.

La fecha de su inauguración fue fijada para el 23 de mayo de 1903, y por los desnudos que contenía la obra no pudo ser puesta en el lugar prefijado, Plaza de Mayo. Entonces, se decidió que la instalación sería en el Parque Colón, en las actuales calles Avenida Alem y Juan Domingo Perón, cerca de la Casa de Gobierno. A la inauguración no fue ninguna mujer, se imaginan porqué…

En 1918 se decidió retirar la escultura de su emplazamiento en el Parque Colón y correrla hasta la Costanera Sur, donde está hoy, fue la propia Lola Mora quien dirigió el traslado.

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En 1971 se pensó en trasladarla a la Avenida Santa Fe y 9 de Julio, pero se observó que la base tenía fisuras y se decidió no moverla.

La historia argentina al final inmortalizó a la obra declarándola Bien de Interés Histórico Nacional, mediante el decreto 437 del 16 de mayo de 1997.

Y para rematar todo esto, hoy vemos a la fuente cercada por una estructura vidriada para protegerla del vandalismo urbano, esto ocurrió durante el mes de septiembre de 2000.

… Y esta es la historia, queridos lectores, de la fuente “Las Nereidas”, obra que nos muestra la excelencia del arte argentino, nada que envidiarle al David de Miguel Ángel. Así que les pido que cuando vayan a la Costanera Sur a tomar mate, observen con detenimiento cada detalle de esta obra magistral de una artista plástica argentina, de avanzada para su época, y disfruten de ese magnífico nacimiento de la Diosa del amor.

 

 


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  • liliana maghenzani

    Que buena foto de los años 20!.
    Me encantó la historia de la Lola, que fuerza tenía esa mujer.
    Felicitaciones por tu nota…

  • lucia leguizamon

    Exelente nota de arte e historia bellisimamente unidos. Podria pasar horas y horas disfrutando de esa escultura maravillosa. Gracias Teresa por refrescarnos la memoria.

  • Fiorela Navarro

    Buenos dias, mi nombre es Fiorela Navarro soy estudiante de Periodismo y queria ver si le prodria hacer una breve entrevista sobre los nuevos medios para la facultad. Le dejo mi mail: fiore_fn@hotmail.com.
    Gracias.

  • Ivana Michel

    Que buena foto de los años 20!
    Me encnato la historia de LOla Mora,que fuerza tenia esa mujer.
    Felicitaciones x tu nota!!!

  • alberto

    me dan ganas de culiala a lola mora jajjajajajja

  • CarolinaR

    Al igual que muchas otras fuentes, sufrieron mudanzas. Esta sigue, por ahora, allí. Otras fueron expatriadas, y sino, privatizadas (llevadas a jardines de funcionarios).
    Lástima que ahora requiera de jaula para que siga existiendo.
    Qué paralelismo con la sociedad argentina! me da escalofríos.