Gimnasia y Estudiantes en abrupto final

 

Fotografía  gentileza de:  http://viejosestadios.blogspot.com.ar/

Aquel domingo 10 de junio de 1934 sucedió un hecho inusitado. El clásico entre Gimnasia y Esgrima de la Plata  y Estudiantes concluyó a los 16 minutos. ¿Qué había pasado?  ¿Una tormenta se había desatado sobre la cancha del bosque? ¿Los hinchas tiraron proyectiles al campo de juego? ¿Algún fenómeno extraño impedía la continuación del partido?  No. Nada de eso.

Iban 16 minutos del primer tiempo, con Estudiantes ganando por 1 a 0,  cuando el árbitro del partido, Solari, aparentemente se equivocó al cobrar una infracción en perjuicio de los visitantes.

. De pronto, y sin que se notara alguna anomalía y cuando el arquero de Estudiantes se disponía a sacar desde el arco, Solari expulsó al mediocampista estudiantil. Dañil, 

Mientras el jugador sancionado permanecía en la cancha negándose a abandonarlo, sus compañeros de equipo, encabezados por el capitán Lauri, intentaron pedir explicaciones al árbitro.  Según cuenta LA NACIÓN en su columna “Apuntes al margen de la crónica” del día siguiente al partido, Lauri le habría dicho al referí: “O se que queda Dañil o nos vamos nosotros”.

El árbitro se retiró y luego regreso con dos oficiales de la policía para que hagan cumplir la sanción disciplinaria. Entonces el equipo de Estudiantes se retiró del campo de juego en señal de protesta y en solidaridad con su compañero.

Fue el abrupto final del  partido. Consultado luego, Solari indicó que Dañil lo había insultado.

El tribunal de disciplina le dio por ganado el partido a Gimnasia.

Les dejo la crónica del partido que publicó LA NACIÓN en su edición del 11 de junio de 1934.