La amenaza emitida el pasado 9 de abril en la que Al-Qaeda alerta sobre un atentado en el partido entre Inglaterra y Estados Unidos del Mundial de Sudáfrica no es la primera vez que los grupos terroristas aprovechan la atención que captan en el mundo los megaeventos deportivos para dar un golpe y lograr, asÃ, un mayor impacto internacional.
La rama de Al-Qaeda del Magreb Islámico amenazó desde su revista Mushtaqun Lel Paraiso con utilizar explosivos indetectables para los mecanismos de seguridad del Mundial de Sudáfrica y apuntó como objetivos a los seleccionados de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania e Italia, paÃses a los que acusa de ser parte de la “cruzada sionista contra el islam”.
El año pasado siete jugadores fueron heridos y seis policÃas asesinados en un ataque con armas de fuego, granadas y un cohete contra el equipo nacional de cricket de Sri Lanka, que viajaba en un autobús para enfrentarse con Paquistán, en Lahore.
El caso más reciente fue el atentado a comienzos de este año, contra la selección de Togo, dos dÃas antes del comienzo de la Copa Africana de Naciones, en Angola.
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La voz de alarma seria también se escuchó antes del inicio de los Juegos OlÃmpicos de Sydney 2000, cuando fuentes policiales neocelandesas confirmaron el descubrimiento de un plan terrorista atribuido a Osama ben Laden para atacar un reactor nuclear cerca de Sydney durante la competencia. El objetivo de la operación habrÃa sido el reactor de Lucas Heights ubicado a 25 kilómetros del estadio olÃmpico.
Y se hizo oÃr en los Juegos OlÃmpicos en Atlanta, el 25 de julio de 1996, cuando una bomba que explotó durante un recital y provocó dos muertos y varios heridos. Luego de seguir una pista incorrecta, el FBI atribuyó el ataque a Eric Rudolph, criminal que fue detenido el 31 de mayo de 2003. Durante esta competencia las autoridades norteamericanas ordenaron el cierre de un reactor cercano a la ciudad debido al temor a un atentado terrorista.
Los Juegos OlÃmpicos de Munich 72 dejaron la primera huella sangrienta en un evento deportivo de peso. Fue el 7 de septiembre de 1972, cuando un grupo de ocho terroristas árabes invadió la Villa OlÃmpica y mató a 11 atletas israelÃes y un policÃa alemán.
Casi cuatro décadas pasaron desde aquella madrugada fatÃdica. A partir de Munich 72 ya nada fue igual, respecto de las medidas de seguridad, para las grandes citas deportivas mundiales ni para la humanidad en su conjunto.
Créditos fotográficos: Reuters (Sudáfrica 2010) y AP (Atlanta 1996 y Munich 1972)
27.04.2010
3:04 pm
Felicitaciones Luis!! Me encantan tus notas que buena investigación hiciste!!