Ajedrez o libros: Alan Pichot y una apuesta al estudio

 

Alan Pichot, tras su labor en el torneo Zicosur (Antofagasta- Chile) anunció que dejará de jugar por dos meses para dedicarse al estudio del ajedrez.

“La verdad es que descubrí que es más importante estudiar ajedrez que estar jugando partidas todo el tiempo; el plan a partir de ahora será un descanso de torneos por lo menos por dos meses, y comenzar una intensa preparación con estudios en casa. Después habrá tiempo para salir a probar todo lo aprendido”, el que lo dice, no es uno de los maestros más avezados del país, por el contrario, se trata de uno de los más jóvenes, acaso, la mayor proyección del ajedrez argentino: Alan Pichot, y tiene sólo 18 años.

Es el mismo joven que en septiembre de 2014 tocó el cielo con las manos tras consagrarse campeón mundial Sub16, en Durban (Sudáfrica), y que hace algunas horas acaba de regresar a su casa en el barrio de Almagro, tras su tercera participación en el Abierto Zicosur (Antofagasta- Chile), una competencia con varios de los mejores jugadores del Continente. Alan debutó allí en 2015 con un 9°puesto, en 2016 ganó el torneo y este año finalizó 5° a un punto del vencedor, el paraguayo de origen cubano, Neuris Delgado.

“Sí es una lástima que no pude repetir lo del año pasado, pero aquella vez sumé muchos puntos y también la suerte del campeón. Ahora fue distinto, dejé escapar una chance en la penúltima rueda (empató con el peruano Cristhian Cruz) y en la última me tocó un rival muy duro (el italiano Daniele Vocaturo), y no jugué bien y ambos cometimos muchos errores, pero yo me equivoqué más. Creo que está bien que haya ganado Neuris que fue un justo vencedor”, contó Pichot de manera convincente.

Es cierto que el estudio le ha demostrado sus bondades al joven hincha de Boca y que posee 2560 puntos de Elo, lo que lo ubica como el 5° mejor jugador del país. Pero su avance en el ranking fue como consecuencia de una larga serie de participaciones en torneos de alta clase.

Debut olímpico: Pichot con el equipo argentino en Bakú

En septiembre último, Pichot cumplió un nuevo sueño junto a los escaques y trebejos: hizo su debut en la 42ª olimpíada de ajedrez en Bakú. Con flamantes 18 años, se convirtió en el ajedrecista argentino más joven que representó al país en una competencia olímpica. Alan, por mérito propio y por ranking, tomó la posta que dejó -el que alguna vez fue su entrenador- el maestro Rubén Felgaer. La fuerza de su juventud y las ansias de progreso se encargaron del resto. Fue uno de los mejores del equipo nacional, con la cosecha del 70% de los puntos en disputa (5,5 tras 8 partidas). Y para que lo realizado no fuera tildado de azaroso, en diciembre viajó a Doha a jugar dos campeonatos mundiales, el blitz (partidas relámpago, a 3 minutos para cada competidor) y el rápido (juegos a 15 minutos). Hasta allí viajó lo mejor del mundo del ajedrez, todas sus figuras internacionales, campeones y ex campeones mundiales, casi 110 maestros participaron en el torneo organizado en la capital de Qatar. 

 

Alan junto a otro estrella joven del ajedrez argentino, Federico Pérez Ponsa

Junto a otros tres representantes olímpicos (Sandro Mareco, Diego Flores y Federico Pérez Ponsa), el joven Alan Pichot se destacó por ser el mejor de la delegación: se ubicó 77° (en el mundial rápido) y 56° (en el blitz). Entre las dos competencias jugó contras 34 grandes maestros, un maestro internacional y sólo un rival sin título: derrotó a 15 de ellos y empató con 4. Todo un logro.

Elizbar Ubilava, uno de los mejores entrenadores de ajedrez del mundo

 

 

Hace más de un año, Pichot tomó sus primeras clases de estudio con el gran maestro georgiano, Elizbar Ubilava, ex entrenador de Anatoly Karpov y Viswanathan Anand; dos ex campeones mundiales. Se conocieron en España y desde entonces el maestro sigue atentamente las actuaciones del alumno.

 

¿Vas a volver a estudiar con Ubilava?

Las clases no se van a terminar, pero ahora prefiero entrenarme solo; me sirve y me va bien. La idea ahora será incrementar las horas de estudios y fijar nuevos objetivos. No obstante no descarto la idea porque sé muy bien de la importancia de un profesor al lado y eso lo voy a valorar siempre.

Hablando de tu juego. ¿Qué tenés que mejorar y cuál es tu fuerte?

Cuánto más estudias descubrís cuánto más complejo es el ajedrez; que se necesitan tener muchos conocimientos de sus distintas facetas. Tal vez lo más débil sea mi cabeza, como encaro las últimas ruedas y cómo enfrentarme ante ciertos rivales. Y lo mejor quizás me sucede en el medio juego. En las aperturas estoy más o menos bien, en los finales algo peor, pero tengo muchos aciertos en la planificación. Lo importante es mejorar en todas las áreas para tratar de ser un jugador completo.

Estas a casi 100 puntos en el ranking del N°1 de Argentina, Sandro Mareco. ¿Es una meta inalcanzable?

Sandro está jugado muy bien y está muy cerca de entrar al grupo de los 100 mejores del mundo. Mi objetivo no es pasarlo; yo intento progresar y tal vez así se da. Pero nadie es inalcanzable o insuperable. Yo creo que con trabajo y estudio todos los días, se pueden hacer muchas cosas, y no será imposible llegar a cualquier lado. Él está en un gran momento y ojalá lo aproveche, yo me preparo para cuando me llegue esa oportunidad.

Alan Pichot el joven que a los 18 años analiza cómo proyectar su ascenso; tiene condiciones y le sobra tiempo.