Philidor, el crack francés que murió sin conocer la derrota

 

François André Danican, conocido como Philidor; para algunos el Padre del ajedrez moderno

El convulsionado siglo XVIII francés fue testigo de la aparición del primer prodigio que cautivó la atención de expertos y profanos por sus dotes tanto en el mundo del ajedrez como en el de la música; François André Danican, conocido como Philidor fue considerado el 2° campeón mundial oficioso de ajedrez; una aureola que mantuvo durante casi medio siglo, y además uno de los más extraordinarios compositores de ópera de Francia.

Acaso sus mayores legados sobre las batallas de ligeros caballos con oblicuos alfiles, haya sido la creación del primer reglamento con el que el juego de salón dio lugar a la competición deportiva; se trata de la obra cumbre de la bibliografía ajedrecística, “L´analyse du jeu des E´checs” (El análisis del juego de ajedrez, 1749). En tanto entre sus aportes a la música se destacaron las óperas: Tom Jones (1765), Carmen Saeculare (1779) y Te Deum (1786). Philidor vivió 69 años de los cuales más de 50 se los dedicó al ajedrez. Y nunca perdió un match. 

En la ciudad de Dreux, un punto en la geografía francesa, el 7 de septiembre de 1726 nació el pequeño François André Danican, fruto del amor de una pareja de músicos dela Corte de Luis XIII; el propio soberano (Luis XV) lo apodó Philidor en homenaje a un fallecido músico amigo de origen italiano (Filidori).

El templo del ajedrez parisino en el siglo XVIII

El pequeño Philidor tenía sólo 6 años cuando comenzó a estudiar música; y a los 10 descubrió el ajedrez. En 1740, con 14 años conoció el Café de la Régence (El Templo del ajedrez, de aquella época), ubicado en la plaza del teatro francés, sitio de encuentro de intelectuales como Rosseau, Robespierre, Voltaire, Diderot, Bonaparte o Benjamín Franklin. En esos salones también se practicaban juegos de dados o cartas (whist), pero el ajedrez, una de las distracciones favoritas de la aristocracia europea también cautivaba la atención de otras personalidades.

Allí se produjo el encuentro entre Philidor y Kemur, Sire de Legall, el que lo adoptó como discípulo y pulió sus rudimentos en el juego. El niño absorbió los conocimientos y en menos de un año su fuerza de juego superaba a la del maestro. Su enorme talento le permitió convertirse en el primer ajedrecista en la historia que disputó una exhibición simultánea a la ciega. Fue en 1746, en el Café de La Régence,  cuando Philidor se enfrentó con sus ojos vendados ante dos rivales. Ganó las dos partidas.

La imagen de Philidor dando una exhibición simultánea a la ciega, en 1744

200 años después, el entrañable Miguel Najdorf repitiendo la experiencia

Con 19 años, en 1745, y sosteniendo su otra pasión: la música, el francés Philidor se embarcó junto a una ocasional orquesta rumbo a Holanda; se trató de una aventura juvenil. Pero sus sueños quedaron a la deriva cuando tras el arribo al puerto de Rotterdam se produjo la muerte del director y estrella de esa compañía musical. Sin dinero ni proyectos el joven francés entabló amistad con un grupo de militares británicos a los que conoció ocasionalmente jugando ajedrez. Reunió dinero dando exhibiciones y juntó cartas de recomendaciones para desafiar a aficionados londinenses.

Sus hazañas que trascendían los límites del tablero y las fronteras lo llevaron a conocer al Támesis, durante su estada derrotó a Sir Abraham Janssen, Lord Elibank y Lord Gogolphin. En tanto en Londres residía Philip Stamma, de origen sirio y considerado el mejor jugador británico de la época, que dictaba cátedras de ajedrez en el Café Slaughter´s.  

El Café Slaughter de Londres

La fama de Philidor llegó a la prensa y más tarde a los oídos de Stamma, rápidamente un grupo de mecenas se reunió y acordó una bolsa de premios para el ganador del duelo. El match previsto a 10 partidas y con sede en el tradicional café inglés  “Coffe Slaughter´s” fue pactado con una inédita condición en la que los empates se sumarían como victorias para el jugador local. Sin embargo el joven francés se impuso de manera contunde por 8 a 2 (cediendo un empate).

El mayor legado ajedrecístico de Philidor

Ya sin rivales a la vista, Philidor permaneció un tiempo en Londres donde se dedicó a la creación de su máxima obra ajedrecística: “El análisis del juego de ajedrez”, que fue publicada en 1749 y que alcanzó las 100 ediciones. Aunque faltaban veinte años para el estallido de la Revolución Francesa, y la consecuente caída de la monarquía, ya en ese libro Philidor acuñó la máxima: “Los peones son el alma del ajedrez”. Toda una señal política.

Otras frases de “El análisis…”

“Dos peones unidos en línea, deben dejarse así; sin avanzar ninguno hasta que el adversario proponga el cambio de uno de ellos, lo que debe evitarse, avanzando el peón atacado.”

“Debe ser regla general, unir y llevar los peones al centro.”

“Un peón doblado, cuando está ligado con otros, no es una desventaja, si se acerca al centro.”

“Cuanto más avanzados estén los peones, más expuestos están a ser capturados.”

“En general, no conviene apresurarse a efectuar un ataque de peones hasta que no estén todos bien sostenidos por ellos mismos o por figuras; de lo contrario, estos ataques están llamado al fracaso.”

De regreso a su terruño, y con 23 años, se volcó al estudio de la literatura y a la composición de óperas. Más tarde, en 1751 Philidor realizó una gira por Alemania enfrentándose ante los reyes Ferdinando y Federico El grande de Prusia. Y, en 1760 se casó con la cantante Angelique Henriette Elisabeth Richer coronando ese amor con 7 hijos.

Por un error administrativo, en las jornadas previas al comienzo de la Revolución Francesa (1789) su nombre figuró en una lista de emigrados no autorizados a regresar al país, por lo que fue perseguido por Robespierre.

Por tal motivo se refugió en Londres, allí sus amigos el duque de Cumberland y el conde Von Bruhl lo contrataron para el dictado de conferencias y clases de ajedrez. Sin embargo sufrió la separación de sus afectos, de familiares y amigos.

Teatro de la Ópera Garnier de Paris

La demora burocrática fue fatal; el 3 de septiembre de 1795 fue perdonado, pero las disculpas llegaron tarde; Phillidor falleció el 31 de agosto. Tenía 69 años, y en 50 de ellos se mantuvo invicto sin perder match alguno.

Fue sepultado en la iglesia Saint James Picadilly, y si bien se lo recuerda como uno de los campeones mundiales oficioso que tuvo el juego, el mayor tributo se trata de un busto que luce en el edificio del Teatro dela Opera de París. Memorable.

El busto a Philidor

Una calle con el nombre de Philidor

  • Queremba36

    Se dice que los grandes genios están adelantados a su tiempo, en el ajedrez ninguno se anticipó tanto como Philidor…al analizar sus partidas resulta simplemente increíble, ver su comprensión del ajedrez posicional (prevenía las ideas del adversario, ganaba espacio, no dejaba casillas ni peones débiles)…se adelantó por lo menos 120 años a su época!…sin palabras.

  • http://blogs.lanacion.com.ar/ajedrez/ Carlos Ilardo

    Queremba36, mucha razón; sin dudas el 1er adelantado de la historia. Gracias por tú comentario.

  • elbato

    Muy buen articulo, me has desburrado en este tema del ajedrez, que si bien se jugar, no es para mi mas que un pasatiempo educativo. Un abrazo. Aldo.

  • http://blogs.lanacion.com.ar/ajedrez/ Carlos Ilardo

    Gracias, Elbato. Es muy interesante tu visión del ajedrez, y una de mis tareas la de acercarlo a lectores como vos. Un gusto conocerte.

  • Mariela

    Interesantísima historia!!

  • http://blogs.lanacion.com.ar/ajedrez/ Carlos Ilardo

    Gracias, Mariela. Te invito a leer, la nota que acabo de subir sobre Karpov y Fischer. Saludos.

  • jorgezanellipuan@hotmai.com

    Muy bueno Carlos !! muy buen informe de Philidor ,..
    abrazo !!!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/ajedrez/ Carlos Ilardo

      Gracias, amigo!!. abrazo y saludos a la barra de Puan.